17 oct. 2005

Una buena mesa, Maribel Cerezuela

 
Hacía casi una hora,
como había previsto la cocinera,
que terminó de prepararlos.

Pagarás por todo.
Los macarrones en espagueti,
la sal yodada,
un poco de pimienta en grano,
negra, muy negra.

A la hora justa
se sentarán a la mesa.
Nadie notará
las medusas de la cazuela.

La salvación llega a tiempo.
A la hora de la tranquilidad,
se lanzarán a comerlos,
sin valor al paladar.

Pagaran con las especies,
el agua buena,
su justo hervor