viernes, agosto 24, 2012

Una fotografía, una sorpresa. Canon AV1

CANON AV1 .OBELISCO. RAMBLA DE ALMERÍA

         La fotografía, en realidad, es solo la excusa. Había que probar si funcionaba correctamente la máquina. Es una máquina Canon AV 1, preciosa, precisa…, de óptica excelente, con una captación de luz que me gusta más que otras.


KODAK 5X IS Rambla de Almería. Obelisco


Los defectos que le puedan encontrar son del fotógrafo. Esto es,... por probar a ver si funcionaban los filtros, objetivos, la pila, como era de esperar no tuve en cuenta ni tipo de carrete – tampoco encontré muchos modelos- en estos tiempos de digitales, demasiado había…
Era la ilusión por el clic, clic, tan distinto a las máquinas digitales.
¡Cuántos recuerdos en una máquina de fotos!
Está tomada por la tarde, sobre las 18h y media, en la rambla de Almería.
Mi hermano estuvo disparando fotos sin cesar con su digital el mismo entorno, - más o menos con una KODAK 5X I S, 14 megapixeles.
¿Cuál le gusta más?

miércoles, agosto 22, 2012

Trabajo de Antropología y literatura. Maribel Cerezuela


Desde un punto de vista antropológico hemos estudiado al hombre contemporáneo con unas características que le son inherentes de una forma especial.

          En Rayuela, de Julio Cortázar, éstas notas típicas son analizadas y expresadas a través de distintos personajes de la novela.

           En el presente trabajo, a modo de "muestra", quedan seleccionados unos textos de Rayuela, en los que se pone de manifiesto el pensamiento del autor, en relación con la forma de ser del hombre de hoy, y más concretamente analizando su:
  1. -Desfondamiento
  2. -Frontería
  3. -Indefinitud
El concepto de “La praxis” aunque queda de alguna manera reflejada en la novela de una forma teórica, no es precisamente el núcleo central de la misma.

       El autor plantea un problema anterior a la acción: “¿Qué entendemos por bueno o verdadero? Para él son nociones puramente históricas, que se fundan en una ética heredada, pero la historia y la ética me parecen a mí altamente dudosas". Dice el autor en boca de Olveira que es el personaje central de "Rayuela" cfr. cap. 16. pág. 544

        La profunda ambigüedad de que gozan los personajes aparece en toda la novela en un intento desconcertante, por crear algo completamente distinto a lo ya conocido. Cortázar piensa que la ambigüedad de la vida, da pié incluso para formular otro tipo de concepción literaria.

       La novela que nos interesa, no es la que va colocando los personajes, en la situación, sino la que instala la situación en los personajes. Con los cuales éstos dejan de ser personajes para volverse personas. Hay como una extrapolación mediante la cual ellos saltan hacia nosotros, o nosotros hacia ellos...” cfr. cap. 115 pág. 543

         En esta misma línea de ambigüedad, se percibe en la novela un aspecto de rebeldía con todo lo relacionado a la cultura establecida, definiéndose el personaje central, Oliveira, como el hombre que busca: “Ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin propósito fijo, razón de los matadores de brujas” cfr. cap.1, pág. 20


Desfondamiento del hombre

        Si el autor de Rayuela plantea el problema de la ambigüedad del hombre es porque ha experimentado en sí mismo la sensación del "solo sé que no sé nada", cap. 3, pág. 33, de ahí el saber desenmascarar las verdaderas y profundas intenciones que se esconden ante algunos comportamientos, que erróneamente tratamos de justificar: "Si algo había elegido desde joven era no defenderse mediante la rápida y ansiosa acumulación de una "cultura", truco por excelencia de la clase media argentina para hurgar el cuerpo a la realidad nacional y a cualquier otra, y creerse a salvo del vacío que le rodeaba" cfr. cap.3, pág. 31

        El desfondamiento más radical afecta al ser del hombre en el desconocimiento de su propia identidad: ".. sé lo que soy porque estoy exactamente sabiendo lo que no soy (eso que ignoraré luego astutamente). Pero no hay palabras para una materia entre palabra y visión pura, como un bloque de evidencia. Imposible objetivar, precisar esa efectividad que aprendí en el instante y que era clara ausencia o claro error insuficiencia, pero sin saber de qué, qué"  cfr.cap.84, pág. 462


Apuntes: Antropología y literatura. Rayuela. Maribel Cerezuela

Desde un punto de vista antropológico hemos estudiado al hombre contemporáneo con unas características que le son inherentes de una forma especial.
En Rayuela, de Julio Cortázar, éstas notas típicas son analizadas y expresadas a través de distintos personajes de la novela.
En el presente trabajo, a modo de muestra, quedan seleccionados unos textos de Rayuela, en los que se ponen de manifiesto el pensamiento del autor, en relación con la forma de ser del hombre de hoy, y más concretamente analizando su:
-Desfondamiento
-Frontería
-Indefinitud
El concepto de “La praxis” aunque queda de alguna manera reflejada en la novela de una forma teórica, no es precisamente el núcleo central de la misma.

El autor plantea un problema anterior a la acción: “¿Qué entendemos por bueno o verdadero?” Para él son nociones puramente históricas, se fundan en una ética heredada, "pero la historia y la ética me parecen a mí altamente dudosas". Dice el autor en boca de Olveira que es el personaje central de "Rayuela" cfr. cap. 16. pág. 544
La profunda ambigüedad de que gozan los personajes aparece en toda la novela en un intento desconcertante, por crear algo completamente distinto a lo ya conocido. Cortázar piensa que la ambigüedad de la vida, da pié incluso para formular otro tipo de concepción literaria.
“La novela que nos interesa, no es la que va colocando los personajes, en la situación, sino la que instala la situación en los personajes. Con los cuales éstos dejan de ser personajes para volverse personas. Hay como una extrapolación mediante la cual ellos saltan hacia nosotros, o nosotros hacia ellos...” cfr. cap. 115 pág. 543
En esta misma línea de ambigüedad, se percibe en la novela un aspecto de rebeldía con todo lo relacionado a la cultura establecida, definiéndose el personaje central, Oliveira, como el hombre que busca:
“Ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin propósito fijo, razón de los matadores de brujas” cfr. cap. 1, pág. 20

Indefinitud. Maribel Cerezuela

Indefinitud

Aparece en la novela expresado como el no poder prever a dónde se puede llegar, más allá de los propios límites, con precisión; pero con una especie de intuición innata que permite sospechar, y aún separar en un más allá ("plus ultra"), de lo que espontáneamente percibimos en un contacto cotidiano con la realidad.

                "¿Qué es en el fondo esa historia de encontrar un reino milenario, un orden, un otro mundo? Todo lo que se escribe en éstos tiempos y que vale la pena leer está orientado hacia la nostalgia. Complejo de la Arcadia, retorno al gran útero, back to Adam, la bon sauvage (y van...), paraíso perdido, perdido por buscarte, yo, sin luz para siempre...

                Detrás de todo eso (siempre es detrás, hay que convencerse de que es la idea clave del pensamiento moderno) el Paraíso, el otro mundo, la inocencia hollada que oscuramente se busca llorando la tierra de Hurqalya.. De una manera u otra la buscan, todos quieren abrir la puerta para ir a jugar". cfr.: cap. 71 pág. 432


Es tan indefinido como real. Se experimenta no se formula. "Se puede matar todo, menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña."  cfr.: cap.  71, pág. 436

Esta nostalgia por un reino más puro, se encuentra en la imposibilidad de ser captado desde la situación y con las categorías del pensamiento que tenemos.

           "..Toda tentativa de explicarlo fracasa por una razón que cualquiera comprende, y es que para definir y entender habría que estar fuera de lo definido y lo entendible." cfr.: cap. 28, pág. 190

La intuición del reino va acompañada con la imagen del absoluto. Son como aspectos complementarios.

                   "Sigo tan sediento de absoluto como cuando tenía veinte años, pero la delicada crispación, la delicia ácida y mordiente del acto creador, o de la simple contemplación de la belleza, no me parecen ya un premio un acceso a una realidad absoluta y satisfactoria.." cfr.:; cap. 112, pág. 538


Es asombroso el uso de imágenes del autor para narrar con toda vivacidad, ese otro reino del que habla, más valiéndose  de signos, que del razonamiento lógico. Podríamos decir que en cierta forma, su estilo es paralelo al que usa el libro del Apocalipsis.


                        "No podré renunciar jamás al sentimiento de que ahí, pegado a mi cara, entrelazado en mis dedos hay como una deslumbrante explosión hacia la luz, irrupción de mí hacia lo otro o de lo otro en mí, algo infinitamente cristalino que podría cuajar y resolver en la luz total sin tiempo ni espacio. Como una puerta de ópalo y diamante desde el cual se empieza a ser eso que verdaderamente se es y que no se quiere y no se sabe y no se puede ser".   cfr.: cap. 61, pág. 413

En un tono profético, Oliveira, vislumbra un nuevo umbral de la vida, que expresa con la imagen de un kibutz donde se da una traspolación de categorías humanas sin salirse de la realidad del mundo “la Inmensa Burrada”.

“…Kibbutz; colonia, settlemment, asentamiento, rincón elegido donde alzar la tienda final, donde salir al aire de la noche con la cara lavada por el tiempo, y unirse al mundo, a la Gran Locura, a la Inmensa Burrada, abrirse a la cristalización del deseo, al encuentro…” cfr.: cap. 36, pág. 239


Conclusión


Tal vez éstas tres dimensiones humanas: desfondamiento, frontera, indefinitud; que son la clave de otras muchas, son las que están sosteniendo el mensaje central de la novela: todo el cosmos es ambiguo, lo percibimos y lo aprehendemos de una forma determinada. Nuestra civilización, cultura, ética, lenguaje, ciencias, …etc. por la misma naturaleza ambigua que le es característica, podría ser concebido y consecuentemente vivido de otra forma diferente.

Con la creación de otra civilización, rompiendo los actuales moldes, se puede esperar el nacimiento de un hombre más auténtico y seriamente sincero. Pero para conseguirlo es necesario un trastoque del sistema desde la raíz.

“..una nube sin fronteras, un espía del aire y del agua, una forma arquetípica, algo de antes, de abajo, que reconcilia mexicanos con noruegos y rusos y españoles, los reincorpora al oscuro fuego centro olvidado, torpe y mal y precariamente los devuelve a un origen traicionado, les señala que quizá habría otros caminos y que el que tomaron no era al único y no era el mejor, o que quizá habría otros caminos dulces de caminar y que no los tomaron, o los tomaron a medias…” cfr.: cap. 17, pág. 88

En realidad se trata de llegar a la : “… unidad en plena pluralidad, que la unidad fuera como el vértice de un torbellino y no la sedimentación del matecito lavado y frío” cfr.: cap. 19, pág. 98

martes, agosto 21, 2012

La lluvia. Maribel Cerezuela



Ansiábamos la lluvia tanto como esperábamos
que acampara para irnos a coger caracoles. 

Las paredes reflejan la luz, y las sombras parecen hablarte. 

El cielo se hace inmenso, al tiempo que te dice lo pequeño que eres.

La escalera de hierro verde Andalucía, contrasta con la pared encalada, 
y, a lo lejos, le sonríe a la menor, aquella que se quedó para astilla,
leña del recuerdo, madera de olivo que ya nadie utiliza.

El cuadro en la pared acumula experiencia de tiempos pasados,
que se recuerdan como buenos aunque no mejores. 

Mientras le alargaba sábana, con una mano temblona, 
sentía que su tiempo ya no lo recuperaría.

Costureras adolescentes


Raul se dejaba ver en la puerta hasta que ellas le decían que pasara. Luego siempre había alguna que lo invitaba a beber agua con anís de aquel jarro de barro rojo. Y, tras un escarceo tímido por la sala, hata terminaba comiendo, aquí y allá, de las meriendas que ellas traían. Raul se acomodaba bien y se entretenía oyendo los chismes que hablaban entre ellas; atraido por aquella forma de hablar, quisquillosa y burlona, como si viviesen, al relatarlo, otra vez el suceso. Le gustaba oírlas improperiarse, o simplemente, hablar de un novio misterioso que ninguna nombraba.

Las voces se mezclaban hata que de repente alguna le hablaba a él en particular, mirándolo como si le pinchara en los ojos. Él sonreía, todo compungido, sin adivinar las instituciones lividinosaas que ocultaba aquella mirada. A hurtardillas todas le buscaban de alguna manera para el juego. Y cuado él se prestaba, entusiasmado, las costureras juntaban las piernas para no dejarse ver y se hundían en los bordados aunque siempre había alguna que dejaba algún detale para que no dejara de fijarse en ella. Pero Raul siempre buscaba a Marcela. Todos lo sabían.

Se cruzaban miradas de soslayo y él esperaba a que, con picardía alguna inclinara su talle para recoger algo del suelo cuando él pasaba entre ellas. Raúl se le adelantaba y con una sonrisa cómplica aspiraba, cuando estaba más próximo a ella, el olor delicado y tenue de su cuerpo. Entonces, sin poder evitarlo, su pulse se alteraba y apenas se atrevía a desviar la mirada de los ojos de ella para sumergirlos en el escote abierto.

Raul les hablaba y a veces les despertaba la curiosidad por alguna cosa. Siempre buscaba alguna que se olvidaba de manter oculto su cuerpo tras los livianes vestidos de verano y dejaba la vista sus muslos dorados por el sol. Y a él le parecía como si estuviesen cosidos antes de llegar al sexo. Como unos cuerpos explosionados de repente por la adolescencia, pero en lo más hondo, asexuados por un verano anticipado. Manzanas inmaduras.

Así estaba, inventando alguna historia hasta que alguna de sus compañeras la miraba inquisidora o ella hacía como si, de improviso, se diera cuenta de su neglicencia y cerraban las piernas al tiempo que sonreía ingenúa.

Otras veces él esperaba, ratero, hasta que llegaba la dueña, para verla como se aconchaba, toda compungida, y se ensimismaba en el bordado. Marcela buscaba cada vez algo para impresionarle. Aquella tarde se metió en el probador sin apenas mirarle en todo el tiempo. Y cuando él se iba decepcionando, salió muy seria ajustándose la ropa de un vestido nuevo. Raul se asustaba al verle esa cara de muy mujer, ella lo miraba al acecho cuando se descuidaba. Entre ellas hablaban de amor. El se callaba perplejo e ideaba alguna treta para hacer notar que no le gustaba el tema. Porqué ellas le preguntaban de repente y él no sabía contestar sus preguntas insidiosas.

Cuando oscurecía, Marcela, que era la mayor, se ponía nerviosa por haber cosido tan pco y le decía que se marchara. Raul la increpaba diciéndole cosas como "aunque la mona se vista de seda..." Ella lo perseguía por toda la habitación y él aprovechaba el desconcierto para entrar en la "zona prohibida". Hasta que lo agarraba con suavidad maternal y en peso lo llevaba hasta la calle pegado a su cuerpo el se dejaba llevar temeroso de sentir el cuerpo de ella palpitar de agitación. Los senos aplastados por su cabeza. En la puerta lo despedía. Le decía que no volviera más, que sólo servía para distraerlas. Y Raul, tirado en la calle, como cada día, se iba por ahí sin acordarse bien de lo que había pasado. Encontraba a los que venían de jugar al futbol en los descampados del suburbio y se iba con ellos hasta la tarde siguiente que hacía igual.


Nota: una vez más. Relatos sin autor. Enviados como colaboración a los foros de relatos de melodisoft. Si alguno sabes su autor que lo diga y comente.

lunes, agosto 20, 2012

Más sobre Virus. Maribel Cerezuela

En estos días ha sido de nuevo en la prensa especializada, como es ibrujula.net, otra nueva alerta de invasión de nuestra propiedad intelectual a partir esta vez, y al parecer, de un fichero llamado advert.dll que una empresa ha distribuido en programas como GozZilla, CuteFTP o GetRight. 

Para saber si el equipo con el que se trabaja está infectado y trabaja con Windows, basta localizar en el directorio "c:\windows\system" un archivo con el nombre "Advert.dll". La solución más rápida, pero con más pegas, es eliminar el archivo Advert.dll. De esta forma se consigue que el programa deje de funcionar, pero también dejan de hacerlo los programas que lo instalaron. Así que adiós a CuteFTP, GetRight, etc. Y aun así esta solución no es del todo sencilla. Aparte de borrar el fichero (es necesario hacerlo en modo MS-DOS) habría que eliminar todas las referencias existentes en el registro de Windows, lo que puede convertirse en una áspera y trabajosa tarea.

Hagamos un recordatorio de los tipos de virus, para no olvidar que toda precaución es poca y no debemos dejar a buen albedrío lo que le pase a nuestro ordenador.

Sabemos que hay
1.- Virus llamados de fichero
2.- Virus de sector de arranque
3.- Virus de Tabla de partición
4.- Virus multipartitas
5.- Virus de macro
6.- Virus polimórficos o encriptados.

Por tanto y como primera premisa incondicional y sin excusas para no lamentarnos después, hay que llevar a término una primera regla que es: JAMáS ABRIR UN EMAIL O UN FICHERO QUE NOS HAYAN ENVIADO SIN PREVIA PETICION DE NOSOTROS MISMOS.

Ya sea del mejor amigo del mundo, porque este puede estar infectado y no saberlo; de una empresa que dice mandarnos un regalo; o cualquier otro medio, como puede ser el más común, el amigo o conocido de batallas, que nos deja un disquete de juegos como lo más chic del mercado. NO instalar nunca sin escanear primero, esta sería una segunda premisa. Evitará que nos pasemos toda la semana llorando porque hemos perdido una información valiosa como la última tesina que pasábamos al doctor x y tenía que ser entregada el sábado próximo. 

Y tercera premisa: Siempre, si hemos optado por tener en nuestra base de datos un antivirus, siempre, repito, tiene que estar súper actualizada. No valen antivirus de un mes atrás. Tener una base de datos sin actualizar es ocupar un espacio innecesario del disco duro que sólo está estorbando. No vale para nada.

Los pasos de gigante con que evolucionan las técnicas para infectar y tomar el ordenador ajeno evolucionan con tanta rapidez que no se ha descubierto uno cuando ya nos tienen instalado otro aun más potente.

Cuando instalemos un antivirus y lo ejecutemos para buscar virus, es muy importante saber a qué estamos atacando o queriendo destruir porque soluciones drásticas son necesarias solamente en contados casos y no siempre se tiene que perder el programa que lo contenía.

Quien no se acuerda de virus famosos como el Pelota, Viernes 13, el Flip, Holocausto, el Natas. Es el riesgo de todo informático ante la curiosidad y el deseo de estar a la última en todos los conocimientos. 

Aquello de quien no se arriesga no lo consigue tiene su parte de razón.
Porque un poquito audaces si que lo somos. 

maribel cerezuela

Mundo de Abraham


El despertar lo sorprendió cercado. Era la incipiente luminosidad - tan suave para sus ojos- penetrando por la ventana que, en un descuido de su madre y también porque a él le gustaba así, había quedado abierta. Toda resistencia, con la mañana ya tan avanzada, resultaría vana; pero eso, no pareció importarle mucho al joven Abraham y pretendió- pretencioso- arrancar al calor de las sábanas un momento más de sueño. Así, semiconsciente, se hacía agradable, incluso sensual, ese susurro incoherente que su respiración le proporcionaba; porque era para él, exclusivamente para él.

Pensamientos fugaces zigzagueaban en su cabeza. Ninguno se resistió lo bastante como para lograr ponerle nombre. ¡Eran tan volátiles! Semejaban duendecillos presentándose con la única intención de molestar, de no dejarle dormir. Y, lo peor, es que lo conseguían, pero, eso, sabía bien, no implicaba la obligación de claudicar sino todo lo contrario; debía levantar- ¡Ay levantar!- una dulce barricada a esos gnomos del día que presagiaban con sus cabriolas- ¡y en su mismo lecho!- el trajín de la nueva jornada.

No supo cuánto tiempo resistió de ese modo, hasta, que la voz de la madre anunció que debía comenzar su trabajo. La cabeza de ésta asomó por la puerta del dormitorio y le infundió ánimos para salir de la cama. Aquella presencia se le hizo patente y aunque sabía que, de su cuerpo, ella sólo distinguía una sombra confusa, le dedicó la primera sonrisa de aquél día.


Una vez más, relatos enviados a "chispita de arrakis" que he encontrado por ahí guardados y pasados a word, y como siempre, que rabia me da- no firmaba nadie, o si, si "Anonimo" es un nick con nombre y apellido. Mi culpa es no haber anotado la ip del ordenador de donde viene la conexión que siempre se quedaba reflejada y la fecha de conexión. Por aquellos entonces vivías sin pensar en guardar en disco duro o en la inconsciencia de que todo en la red es eterno... En el trayecto, el tiempo ha demostrado que nada es tan duradero. Han desaparecido servidores como xoom, europa, melodisoft- que cerró y creo que luego abrió de nuevo,- arrakis, ctv.es, madresol, y el más importante para mi, AERED.net, que haya conocido en vivo y directa colaboración.

Sobre un gato. Maribel Cerezuela

subiendo la cuesta a pleno sol


El gato acecha agazapado
huidizo y desconfiado

Ha visto pasar al perro
del vecino recién llegado

Midiendo terreno pasa el rato
su huella está dejando
a cada gota de meada
a cada paso midiendo
lo que era su posada.

Es el nuevo elemento,
de un paisaje ya urbano
que pasea su rabo
por el pueblo amuermado.

Tristeza. Maribel Cerezuela

a un Boj seco


Tristeza

Agachas la cabeza
entornas los ojos
¡Ay, tristeza!

Mustia palabra
ánimo fallido
es mi estado (de)

Inusual eres tú
¡Ay tristeza!!

Gira y gira la luz. Maribel Cerezuela

Ahora vengo

Ricardo Villegas. Ayer improvisaba una poesía.



Ayer improvisaba una poesía,
conduciendo.
Improvisaba sobre los brillos,
sobre las miradas,
sobre lo poco que me queda de ser pelo moreno
y lo mucho que me falta para ser rosa.
Y sé lo que digo.


De noche,
dejando la luna a mi izquierda.
Dejando a la luna a mi derecha,
a la que sabe que es a ella,
dentro de su propia locura,
dentro de la brecha que me deja.

Y tras la luna a mis costados
partí la noche, llena de simbolismos,
y sin rima, desconsolado,
y orgulloso de mi mismo,
con una rosa destrozada en un bolsillo dejé a la luna
y me dejo con un pétalo como un castigo,
que era mis manos, mi alma, mis sueños, otra vez mi mismo.


La luna se escondió peldaño arriba
y yo, sin luna y sin pecado
marché a mi sitio, mis pesadillas y mis pedazos.

Cuando la vea será de noche, de nuevo,
y será luna, como seré sincero,
y se marchará como siempre
porque no hay luna que me valga ahora,
que me arrope, que me intente,
que me sienta, que me acontezca,
que simplemente me mire,
y que me no me vea como el pelo que no soy más,
que no soy menos,
que no tengo más tijeras que las que están rojas,
y la luna, por más teñida ,
sigue en el cielo.

Ricardo Villegas  21/12/96 (22h17)

sábado, agosto 18, 2012

La leyenda de Zalensky

Membrillos en el huerto

Era casi medianoche. Los últimos minutos de aquel día, víspera del domingo, se enmarcaban lentos en una noche oscura. Las estrellas, como pastillas de centramina flotando en café tibio, se diluían vaporosas e conspicuas tapadas por nubes varadas en el cielo de su cerebro. Se dejaba arrebatar por esa cualidad del hombre cansado pero joven todavía. Por eso se anfetaba, para terminar de vivir una juventud; dolorosa anticipación de una madurez conformista.
Qué otra cosa se podía hacer en un pueblo así, pensaba. Los días de trabajo se sucedían. Y su cuerpo... Su cuerpo no se endurecía. Agotado, miraba el fondo del valle-otoño pardo y el río en lo más hondo. Único consuelo durante las horas interminables de podar o labrar. Pensaba cuántos sudores olvidados a duras penas se agarraban a las pendientes.
Algunas noches se anfetaba, por esconderse de las viñas, para que no lo vieran. Y hacía una metáfora de su realidad; era coyundar la vida en aquella tierra, entre aquella gente concluida, con sus sueños sobrevivientes de la adolescencia.
Aquella madrugada se le acumularon los sueños no sudados en muchos días. Ansiaba sentirse vivo, miembro de esa tierra que lo había escogido. En ese afán le hacía llenar de palpitaciones cualquier mirad, cualquier palabra y eso lo hacía dichoso.
Artificial de juventud, anhelante de movimientos, se dejó arrastrar, embriagados sus sentidos por una sensibilización extrema. La discoteca, tantas veces telón de fondo de su aburrimiento, apareció llena de luz y movimiento, seductora. Explicó a alguien el frenesí de la palabra frenesí; iba diciendo palabras inconexas. Casi a gritos hablaba de la música de las palabras... arrebol, nenúfar, candiota, sandunga... hasta perderse por el mar.
No podía estar quieto. Todo su cuerpo bullía arrollado por la riada. Remolineó por la pista de baile, incansable hoja clavada al viento seco, caldera sin chimenea. Contorsionaba su cuerpo frente a las pardes. Con mirada concupiscente miraba los dibujos de mujeres perfectas pintadas de rojo y amarillo. Cuerpos sensuales, sin perspectiva, flotando sobre una cabellera. mar de pelo trigueño. Mar Mediterráneo de las praderas, caliente y acogedor. Se encaraba al cielo, los ojos cerrados, interiorizando al máximo las estrellas fugaces girando alrededor de él. Repetitivas. Juguetonas, rayaban aquél rostro lunar de neón rojo, amarillo y verde.
Cuando no pudo más se sentó sintiéndose atornillado al suelo, uno más entre las mesas y los asientos. Las luces centelleantes incendiaban los cuerpos de neón frío. Zalensky creyó tener los pies clavados al suelo. Mientras, la música hacía vibrar las pareces y dulzonas, las ondas, sin dar tregua estallaban por todas partes. Y él atado al suelo. Clavado. En la barra bebió la sed que lo sofocaba. La ginebra erosionaba la lengua, arrancaba a cada riada de bilis y el vientre, barranco henchido, anegaba de alcohol las venas. Con los ojos obcecados, empapado su cuerpo en segundos de centenares imágenes, las pupilas abiertas y brillantes, quedó quieto, completamente absorto frente a la pared.  La tragedia llegó de repente, sin preámbulos. Como por inercia alguien o fue él mismo, se sintió atropellado sin comprender bien la causa. Dos rostros se tensaron, ofuscados, los ojos se escudriñaron mutuamente.
No supo cuánto tiempo pasó así: la sangre agolpaba en la cabeza, enrojeciendo los ojos. Escrutó al hombre que había enfrente: chulesco, con expresión de perdonavidas, mirándolo a los ojos pretendidamente relajado, como dispuesto a condescender en molestarse.
En Zalensky sólo había una expresión: de rabia. Estaba arrebatado. No pudo seguir soportando a aquel hombre. ¿Qué fue? Un pisotón o tal vez un codazo que le hizo perder su precario equilibrio.
Hablaron palabras pretendidamente eternas, sin camino de vuelta. Dos hombres no se pueden sacar las ruedas de la zanja hecha en el barro, condenados a chocar. El final fue de rocas imposibles de limar, con aristas picudas como los pómulos de aquellos hombres construidos a hachazos. En la discusión terminó por aparecer un nombre de mujer: el cuerpo de Zalensky se enervó buscando la salida del caos.
Palpitó el cielo, tantas veces turbio, de aquél pueblo perdido acorralado en su pequeñez. Brillaban las luces de la discoteca, distorsionadas .. era un continúo pasar de estrellas fugaces. Y aquel cielo de discoteca le pareció más real que el perenne agrisado aplastando a aquellas gentes Pueblo eternamente embarrancando junto al torrente.
Los dos hombres salieron a la calle. Caminaron unos cientos de metros y ocultados por las últimas casas, pelearon. Eran fuertes y la lucha fue breve. El otro quedó tendido. Lo arrastró a lo largo de una calle hasta que ésta se cortó en seco para volcarse hasta el precipicio. Zalensky no tuvo piedad.
Miró el valle estrecho, contemplando las formas difuminadas por la oscuridad. Erosionado por miles de años, lluvias, vientos, en todas direcciones que no venían de ninguna parte a morir allí, nieves.. pero estrecho para vivir tantos hombres.
Generación tras generación repetía la emigración, el éxodo. Mujeres que sin poder abrir las piernas parían sobre una tierra donde no quedaba sitio. Zalensky nació así. Vivió bajo un cielo que se lo repetía a cada momento. Ésta era la imagen más antigua de sus recuerdos; se veía al borde del barranco y entre la bruma de sus juegos infantiles miraba el valle hondo, muy hondo, pero estrecho. Cuando fue creciendo más aguda se tornaba esa imagen del valle en su mente, ante sus ojos más profundos y afiliados. Pensaba en ver el día que el río ahondara tanto que el mar lo anegara todo.
Miró aquel cuerpo jadeante. Acomodado en su derrota y pensó que no tenía derecho a vivir allí. Subía incansable el rumor del río rajando lo más íntimo de la tierra, arrastró el cuerpo lo empujó al vacío.  Según cuentan los jóvenes se fue a trabajar a Barcelona, huyendo en las fábricas y se quedó para siempre. Incluso dicen que hasta se compró un piso muy bonito, en un lugar que se llama Badalona; y los jóvenes lo cuentan como si hubieran estado con él.
Y yo, que cuento esta historia, recuerdo a madre recitarla mientras terminaba la cena o preparaba el vino. Entonces padre Julián quedaba en silencio, no queriendo escuchar. A veces se enfurecía por cualquier motivo hasta que madre se callaba. Padre Julián se asomaba entonces al invierno desde detrás de los cristales, en silencio.
Zalensky volvió un día de abril, por Semana Santa. Tras muchos años cuentan que regresó. Y el valle le pareció igual de estrecho. Desde el barranco adivinó la depresión cubierta por la bruma y del fondo le llegaba un rumor antiguo, reconocido, ¡tan insuficiente! después de miles de años. A lo mejor es que la tierra es demasiado dura, pensó. Entró en la taberna.
Lo mataron por la noche y al amanecer apareció tirado en una calle sin salida. Recostado sobre un portalón de ganado, tenía los ojos abiertos y en la cara, la expresión de un lobo sediento. Dijeron que lo mató uno que se asustó al verlo. La boca entreabierta, con la madibula partida, dejaba al descubierto la lengua roja y la sangre secada en cuajerones entre los dientes que le faltaban. Parecía no temer el frío. porque fuera el mismo, con la cara blanca y un destino acabado en los ojos.
Continúa la leyenda diciendo que murió mientras contaba las estrellas con una sombra de sorna en la frente; pensando tal vez, y esto lo añado yo, en la ironía del dios diciendo a Abraham lo de su descendencia. Como si nadie lo comprendiera, murió donde había nacido: en la estrechez. Para él tampoco había sitio, no era de los escogidos y prefirió regresar para morir antes que matar a su hijo.

La leyenda de Zalensky
Hay un libro de Shiell Mathew Phipps con el mismo título
Editorial Edhasa
año 2006
ISBN: 978-84-350-09546
Págs. 219


Este relato, que tal vez forma parte de uno mayor, fue enviado a “chispita de melodisoft”, dominio ya cerrado hace muchos años, sin firmar. Nunca he sabido de quién es en realidad. Si alguno lo ha visto, leído o sabe su autoría que hable. xd             

jueves, agosto 16, 2012

Subcultura y Filosofía


Esto no es publicidad.



Es que me ha gustado el argumento de la página. 
Ya saben, mis pasiones por las peliculas y los juegos.
Felicidades a su creador.


Comer sin ganas




Tu madre te ha pedido
que abras la boca
y te comas todo
lo que te ha puesto en el plato.

Cojes el cubierto, y
lo miras como si fuese la primera vez
que ves una cuchara.

Uno, dos, tres,
te enseñaron a cerrar la boca,
no hablar mientras masticas,
la carne descongelada.

Masticas con desgana
no tienes hambre
de "cadáveres" aliñados
con vino de la tierra

Huele ¿A qué huele?
Te dicen, te preguntan,
¿Estás enferma?
- No. Dices sin convencimiento..

Come, come, come...



viernes, agosto 10, 2012

Los Banderines nos envía una invitación para ver a EL LUNATICO

---------- Mensaje reenviado ----------
Fecha: 10 de agosto de 2012 09:20
Asunto: Los Banderines ha compartido un evento: "Esta noche El Lunático en la Jaima Costacabana
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Los Banderines
Los Banderines ha compartido un evento: "Esta noche El Lunático en la Jaima Costacabana http://www.facebook.com/#!/
EL LUNATICO EN DIRECTO, JAIMA COSTACABANA, ALMERIA.
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NOTA importante para creativos inquietos

Me comunica Antonio Torres Tripiana, director de la revista "TRANSPARENCIAS", que ha creado en su dominio una nueva sección exclusivamente dedicada al RELATO.

Los que quieran participar sólo tienen que enviarle su creación y él la publica, en principio sólo on line, para más tarde pasarla a papel.

Me insiste en que los RELATOS, deben de ser originales, esto es... no habrán sido publicados, nunca, ni en Internet ni en otro formato. En Internet os recuerdo que tiene su propio ISBN  e ISNN, luego ya no puede ser presentado a un concurso público, etc. Ha sido publicado.


El tamaño no será superior a tres folios A4, escritos en su normativa general de a doble espacio y unas 42 líneas por folio, en tipo de texto Arial 12, más o menos, o se dividirá en varias partes o secciones para que no pille la revista en papel un especial a una persona sola.


texto de Antonio:
"SI CADA FOLIO TIENE UNAS 72 LÍNEAS ESCRITAS EN VERDANA CUERPO 9... PUES UNOS TRES FOLIOS... EN EL SUPUESTO QUE SE EXTENDIESE MÁS DE ÉSTO... PUES SE IRÍA PUBLICANDO COMO CAPÍTULOS,  EN LOS SIGUIENTES NÚMEROS DE LA REVISTA"


Una vez más os recuerdo que ya tiene publicada una nueva revista de Transparencias. Animaros y enviar creaciones. Es la única publicación que no distingue entre categorias profesionales. Todos pueden publicar con la única condición de guardar respeto hacia los demás.