lunes, 10 de junio de 2013

Almería, crónica personal. Antonio Orejudo

Curiosa e interesante la forma de contarnos sus vivencias Antonio Orejudo en su libro “Almería, crónica personal”, aunque, todo hay que decirlo, la parte de historia y evolución de la economía almeriense, para mi gusto, un poco plomo… vamos, que si esas páginas las cambia por más anécdotas en una segunda edición, a buen seguro que se leerán con más agrado.

Es que somos muy curiosos y aquí se nombra a las personas con nombres y apellidos. Eso me llamó mucho la atención. Se ha atrevido a señalar, personalizar, y claro, nos hemos enterado de quiénes son los agraciados que forman parte de su círculo de amigos. Los que no están no lo son.

Lo que también me resultó chocante fue que al final de la lectura tienes la sensación, certera o no, de que aquí, en Almería y provincia, los únicos que trabajan por la cultura y su divulgación son los “extranjeros”, en este caso sus amigos que vinieron un día huyendo de alguna parte. Se le perdona ese celo tan subjetivo porque ya dejó claro en el título del libro que era una “crónica personal”.

Desde esa subjetividad el libro me gustó y mucho. Ha sabido defender en pocas páginas el trabajo bien hecho de unos pocos agraciados con, en sus propias palabras, “poca agua”, que mira por donde es pagada por la administración y en ella colaboramos todos. Chapeau por la parte que me toca. Y desde aquí un aplauso a esas administraciones, llámese cultura de la Diputación, cultura de la Junta o cultura del Ayuntamiento que han regado con agua divina para que puedan hacer grande la divulgación de la cultura. Desde ese punto de mira egoísta, algunos hemos colaborado indirectamente a que eventos, circuitos, certámenes, editoriales, publicaciones, y un largo etc., vean la luz en esta tierra.

No se me ocurre con qué compararlo, pero para que se me entienda de buen modo, os recuerdo que los compradores de lo que nos quieren vender como “cultura” en un momento determinado somos los demás ciudadanos de a pie porque a buen seguro, los amigos no compran, a ellos se les regala las entradas.



Lo “increíble” -palabras de David Bisbal- sería que esa administración tan poco dada a proyectar eventos o a hacer grandes cosas no lo hubiese hecho ni con los nuevos venidos de alguna parte, claro ejemplo de la titulitis o del negocio empresarial más elitista. Al menos ahí no han cometido errores. Todos están contentos, o deberían de estarlo. 


Un resumen rápido y más personal:
Excelente presentación, narración que invita a una lectura de principio a fin, buenas vibraciones y, para no ser todo maravilloso, algunos errores de maquetación que se podrían haber evitado si se hubiese corregido cuidadosamente la misma. Ejemplo, algunas repeticiones de palabras (error de transcripción a la maqueta), o finales de palabra que te dejan perpleja la vista, pero todo perdonable. Gratitud por las cosas bien hechas. Gratitud porque estés en Almería como profesor universitario, a pesar de haber estado en… o venir de… 

Sólo otra cosa más, esta te la pregunto a ti personalmente. ¿Te sigues sintiendo como parte de un entorno bucólico y maravilloso de una época estival o ya puedes comer tomates sin que te de la luz del sol? – Es curiosidad- Al final, dentro de poco, como el exorcismo no ha tenido el efecto que esperabas, te irás de esta tierra. Lo sabemos. Un espíritu como el tuyo no puede quedarse mucho tiempo sintiendo en su piel los vientos de poniente. Te acabaría volviendo loco.
05/05/2008.- maribel cerezuela


AutorAntonio Orejudo


ISBN9788496824270
EAN2147483647
Formato180 x 240 mm.
Páginas192
EncuadernaciónCartoné
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