martes, 4 de junio de 2013

Flores de Amor. José Luis Muñoz Colomer


De aquellos libros que pueden considerarse curiosos en una biblioteca, el título de este artículo corresponde a uno de ellos. Opinión tal vez rebatible por persona más culta y entendida que quien esto escribe, pero por estar este libro entre los que componen mi modesta biblioteca, entre otros que tal vez vayamos sacando a la palestra, me ha parecido interesante darlo a conocer, sobre todo teniendo en cuenta que es parte de la historia de Almería, no en un sentido épico de gloriosas glosas locales, sino, como hemos dicho al principio, de los que componen, de una forma menos llamativa históricamente, el otro mundo de las anécdotas y curiosidades, que al fin y al cabo, también hacen historia.



El libro tiene 218 páginas, más unos “Pensamientos”, pudiéramos decir como colofón, sumando en total 264 páginas. Estos “Pensamientos” recogen citas del “Eclesiastés”, de Jesucristo, del “Kempis”, del “Krishna”, del “Apocalipsis”, de Dante, de Shakespeare, de Teodoro Roosevelt, de Víctor Hugo, de Pitágoras, de Walter Scott, de Rubén Darío, por citar aquellos que son más conocidos, y no hacer interminable la lista de todos los que vienen recogidos.



El libro está editado en enero del año 1934. Y dice así: “Comunicaciones recibidas en el Centro Espiritista AMOR Y CIENCIA de Almería, por conducto del Médium Escribiente A.F.L., dictadas por el Espíritu Luz desde el 12 de octubre de 1.932 al 26 de diciembre de 1.933”. Son en total ochenta comunicaciones.



Como realmente lo que vamos a hacer es transcribir entresacando algunas de esas comunicaciones, sin embargo, consideramos interesante insertar íntegro el “Prólogo”, que dice así: “Flores de amor, destellos de luz, trinos de un alma, son mis dictados. Ellos van envueltos en mi amor y llevan parte de mi propio ser: son distintos estados de un mismo sentimiento; manifestaciones constantes de un sentido afecto, de un amor puro y elevado lleno de inefables emociones y de aspiraciones sublimes. Estas expansiones mías tan sentimentales, debieron quedar reducidas en la esfera de vuestro sentir y no mostrarlas a las curiosas miradas profanas; pero he de convenir con vosotros en la necesidad de que los demás sean también partícipes de todo puro sentimiento, a fin de que tenido en cuenta, pueda por si mismo, por la virtualidad de su pureza, engendrar el elevado afán de mejoramiento y la bella esperanza de la regeneración. Pido a Dios que mis ideas sirvan a muchos de estímulo para mejorar su conducta; a otros les den motivos de confianza; y a todos hagan meditar con sereno y certero juicio para que puedan vislumbrar la divina ley de Amor que rige el mundo. Ruego a todo lector que sea indulgente en su libre juicio en lo accidental y fije su atención en el trascendental sentido de muchas de mis afirmaciones y en la fundamental razón de mis dictados, hechos todos con un elevado fin: exaltar el Amor y dignificar tan bello sentimiento. Por último, a todos ruego que cuando abráis este libro elevéis vuestro pensamiento a Dios, Foco de Amor Universal, Fuente de todo Bien, Raíz de toda Justicia, Inteligencia Absoluta, Soberana que todo lo llena con su Magnificencia, Meta de toda perfección. Y cuando lo hayáis leído, no lo dejéis sin dedicar un amoroso pensamiento de admiración a la Naturaleza, esa obra, Divina expresión de Su Grandeza y Sabiduría, cuyas portentosas bellezas nos dan una pálida idea de la Bondad Sublime del Padre que ha creado Mundos, Soles y Espacios para

que con nuestro propio esfuerzo en constante ascensión, vayamos conquistando la dicha de poder contemplar, admirar y poseer esas sublimes maravillas que constituyen nuestro patrimonio espiritual. Paz a todos los seres. LUZ.”



La 1ª Comunicación empieza así: “Aquí tenéis a un ser que sufrió en la Tierra los mayores rigores de la desgracia pero tuve siempre mucha fe en la misericordia divina y supe llevar con paciencia las dolorosas pruebas a que fui sometida para pagar mis faltas de anteriores existencias”.



“Con el mayor de los respetos; con la mayor admiración vengo a vosotros. La virtud excelsa sin duda, es la Caridad. ¡Qué grandes beneficios reporta; qué bellas sensaciones produce; qué dulces recuerdos deja!”.(Comunicación VI).- “Flores de Amor. He aquí el nombre que bien pudieran llevar mis pensamientos. Divina esencia que con tus dulces emanaciones embelleces y embalsamas el ambiente. Aura resplandeciente que perfumas el alma y vitalizas la existencia. ¿Cómo no llamar flores a mis amorosos pensamientos si en realidad brotan del Jardín del Amor?“. (Comunicación XX).- “Como cascada de piedras preciosas de cambiantes colores, brota la luz en los espacios del infinito. Luz divina, cuyos destellos llevan al alma sensaciones inefables de gozo y de belleza”.(Comunicación XXXVIII).- “Amáis el estudio porque es necesario para adquirir la ciencia; y yo, alentado por otros seres y cumpliendo con anhelo mis propios propósitos, quiero instruiros y busco temas de importancia para vosotros. He hablando del Pensamiento; de su poder con relación a los seres y a las cosas; y vuelvo sobre este tema para deciros: que cuando hacéis, pensáis o ejecutáis algo de una positiva realidad, forjáis imágenes, construís cosas, realizáis asuntos, en una palabra”.(Comunicación XLIV)



“Cuando pensáis, emitís ondas al Espacio, que son más o menos creadoras, según su intensidad”. (Comunicación LXXV).- “En el vacío, que es quietud, frialdad, inercia, actúa la Energía, que es vibración, fuerza, calor, luz, vida, inteligencia, voluntad; y de este choque surge el movimiento, promotor del gran mecanismo Universal”. (Comunicación LXXVI)



La última Comunicación, la número ochenta, dice así: “Como el labrador contempla su obra lleno de satisfactoria esperanza, después de su penosa tarea de esparcir en los surcos la simiente que un día florecerá llevando a su Alma la satisfacción de la recompensa merecida por el esfuerzo realizado; así yo contemplo mi Obra, satisfecha y esperanzada en que llegue pronto el día de su floración espiritual. Si esta simiente mía, prende en vuestros corazones; si con mis palabras consigo llevar consuelo al que sufre, aliento al que desfallece, y esperanza al desvalido, mi tarea será recompensada y mi satisfacción inmensa porque habré conseguido mi propósito y realizado la misión que me proponía. Pido a Dios que mi esfuerzo no sea estéril; que mi trabajo de el codiciado fruto, para que yo pueda mirar, satisfecha mi obra. Estoy convencida de que esta mi simpatía hacia vosotros ha sido bien acogida por vuestros corazones y he de agradeceros el gran afecto y el sumo interés con que habeis acogido mis escritos. Y por último: quiero hacer constar antes de despedirme, mi gratitud y merecido reconocimiento hacia el Médium, que ha prodigado siempre su desinteresado concurso, prestándose con toda fe a servirme de Instrumento y que ha sabido captar fielmente, casi siempre, las ondas enviadas por mi pensamiento. Y nada más. Que el Amor a Dios y al prójimo sea el Guía de vuestras acciones y que la Felicidad os acompañe, os desea a todos.- Luz”.- “FIN DE LOS DICTADOS”



Y como colofón a las ochenta Comunicaciones dictadas por el Espíritu Luz viene inserta la siguiente

“ADVERTENCIA”



“Transcritas las anteriores Comunicaciones dictadas por el Espíritu “Luz” al Médium intuitivo de este Centro, A.F.L., hemos de advertir que no se ha hecho en ellas ninguna corrección; que se publican íntegramente, como el Médium las ha escrito: sólo se han subsanado algunas faltas de ortografía, pues se trata de un obrero que, aunque adornado de cualidades morales excelentes, su modesta situación social le obliga a dedicar todo su tiempo al trabajo para poder atender las necesidades de su numerosa familia.



Las cuestiones explanadas en estos temas, son de tan diversas y profundas disciplinas, que se hace muy difícil considerar que exista persona alguna, capacitada para discurrir sobre variedad tal de conocimientos.



Espiritismo, Teosofía, Moral, Ocultismo, Filosofía, Ciencias Físicas y Naturales; y tantas otras cuestiones, expuestas todas con precisión, claridad, fluidez, elegancia, bien decir; y adornadas por sentimientos de ternura y amor tales, que obligan a trascender la esfera de lo humano para buscar en el Mundo Espiritual y en sus Alturas, un Ser que por su elevado estado evolutivo, lleve en sí tales excelsos atributos.



Abrigamos confianza en que, quien aún por curiosidad o con ánimo sectario de crítica, lea este libro, lo reelerá; y los menos benévolos, si no son libres, le rendirán al menos en su conciencia, tributo sincero de agradecimiento, en holocausto al beneficio, que de alguna índole habrán obtenido de su lectura.



Respecto de los hermanos en Fe, no hemos de indicarles más, que servirá de deleite a la Personalidad y de evolución progresiva al Espíritu.



¡¡¡ Que se cumpla La Voluntad del Padre !!!”



“El Centro Espiritista “Amor y Ciencia”, de Almería”


 
APARTADO II: OCURRIÓ, OCURRE EN ALMERÍA


“FLORES DE AMOR”



José Luis Muñoz Colomer




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