lunes, 11 de marzo de 2002

Periquillo el de los palotes.

A los güenos días queríos paisanos andaluces: Hoy traigo el saco lleno dista la boca, pero no pueo vaciarlo der tó porque la anchura es poca, aunque sí dejaré caer una parte, y en los domingos que vienen iré dejando más dista que le saco se quee arrugao y seco como la panza una vieja. Aunque en primer término hay que dicir, ¡viva Andalucía!, con el ánimo de que viva por siempre, y porque su día ya está mu cerca.



Hacía mucho tiempo que no pasaba de noche por el Paseo de Almería, porque la verdá, como estanmos cuasi como moro sin rey, pos dá dista miero pasar por él. Pos a cá istante te salen los pediores de dinero, que unos con perros y otros con garrapatas, el caso es que no te dejan ni andar. pero no hay que apurarse; "esto va bién". Pero la otra nochesí pasé y me queé sorpendío al ver dos chorros de luces, - uno en cá acera, - en forma de tubo y que se levantan cuasi dle mesmo suelo, al alcance de cualquier loco violento.



Por otro lao me dí cuenta, que siendo Almería la tierra del mármol y otras clases de piedras como puede ser el olivillo, las aceras del Paseo son de granito oscuro, restanto luz a nuestro ambiente. Y si son los remates de als esquinas, pá que sus voy a contar; paecen navajas barberas los filos que tienen; más de uno ya los a catao, desgraciadamente. Pero hablando de las luces, al pronto me creí que eran guardias dirijiendo el tráfico. Pero no; son las luces de alumbrao público que ahora tienen el Paseo de Almería, obra de cualquier político "genial", de los munchos que tenemos.

serranía
 11 de marzo de 2002

LO MÁS VISTO