sábado, octubre 11, 2014

Josefina Martos Peregrín. Nocturnos


Para Arturo, llave del Reino de la Noche, 

de los planos oblicuos y los puentes secretos



Nació en Madrid en 1954. Allí se licenció en Historia Moderna y Contemporánea (Universidad Complutense) y trabajó en campos muy diversos (traducción, enseñanza, sanidad).

Desde hace años reside en Guadix (Granada) donde se dedica a la literatura como ocupación principal, aunque también se declara apasionada de la pintura, fotografía, viajes… Y del “continuo vicio de estudiar” (botánica recreativa, idiomas, cerámica, por mencionar sólo algunas de sus aficiones).

De su ya abundante obra narrativa, además del libro que nos ocupa, Nocturnos, podemos citar Biomyth, Nudos concéntricos, El toque dramático (finalista premio Antonio Machado de Cuento), Yo soy la que escucha (premio Ciudad Galdós) o Micaela.


Historiadora, profesora y traductora española, Josefina Martos Peregrín ha ganado premios como el Galdós y ha publicado tanto relato como novela, escribiendo en la actualidad su primera incursión en la poesía.

"La cumbre del silencio" de Josefina Martos Peregrín:

Dolor, éxtasis, martirio, compromiso, santidad, enajenación, engaño y poder, todo junto en una historia que sucede en la Hispania romana entre el 305 y 306 d. C., ad portas a que Constantino legalice el cristianismo.

Nos adentraremos en los misterios de la conversión de un enano en algo más y seremos testigos de primera mano del diálogo primigenio que lo origina.

"La cumbre del Silencio" es una cautivadora novela histórica que nos desvela las dificultades y padecimientos que sufrían los cristianos,  perseguidos denodada y cruelmente por los romanos, quienes los convertían en objeto de diversión en fechas señaladas en sus coliseos.


Editorial Nazarí

ISBN: 978-84-942465-4-8
DISEÑO  E ILUSTRACIÓN DE CUBIERTA
 SANTIAGO CARUSO
Y GRAPHIC DESIGN

"Nocturnos",
lo componen 12 relatos: 


Yo soy la que escucha
De canción 
Un cuento de gatos
Balandra 
De sangre 
Fiel cazador 
La imperdonable neutralidad
Vieja urraca 
De madera
Mares prohibidos 
Danza de escorpiones
Superviviente


de cierta oscuridad tensa, que nos introducen en lo inexplicable, en un orden brumoso y en el mayor de los misterios: la intimidad de los otros. Vivir bajo piel ajena, reencarnas en superviviente singular, en vieja prodigiosa, bebé invisible, amantes subyugados, ... Avalancha de lluvia, rama florida, penumbra de cueva ignorada.

Viajar al punto final, a un futuro en que tras los plásticos de los invernaderos arruinados acecha una naturaleza muerta que nadie podrá ya retratar. Al ayer de la posguerra española para descubrir para descubrir la cara oculta de las farolas, la que aman los murciélagos que se toman un mordisco de libertad.

Intimar con animales nimios provistos de alma insondable, sabandijas sabias que nos observan, nos dan la espalda o saltan bajo nuestra ventana.


Y siempre la soledad, el gran páramo amarillo, infinito territorio de melancolía, pero también de magia y conocimiento, el único lugar donde pueden acontecer las aventuras máximas del amor, la transformación y la muerte.

"Rulfo tenía a su tío Celerino, yo una legión de mosquitos de crianza amaestrados que chupan historias de la sangre de unas criaturas para inyectarlas en la mía, peligrosa y acuciante maña que me apasiona y escuece, me da la vida y permite que el lector disfrute de este trasvase narrativo - sanguíneo sin descomponer su salud, sin tener que rascarse ni estropear un poro de su magnífica piel."