sábado, junio 25, 2016

ÁNGEL SIMÓN COLLADO. NUEVA LITERATURA ALMERÍA. nº 15 abril 2004



INTRODUCCIÓN.-


                                                         “Y entonces comprendí”




Entonces comprendí. Comprendí que todos y cada uno de los hilos que tejían mis aventuras se manifestaban como la visualización de un haz de líneas que, desde su origen, se bifurcaban por el Tiempo hasta converger en mi corazón. Allí se dirigían y allí tomaban su sentido. Llegaban desde arriba, juntas atravesaban el caparazón que lo escondía y , cultivándolo, dejaron palpitando la llama demiúrgica de la existencia.

Mi corazón era una una cebolla de jugosa pulta que las palabras del maestro separaban una a una, con dedos delicados, las capas de la superficie, amargas y excitantes. Era el cogollo que encerraba un sencillo capullo que, al desvelarlo, fue desplegándosedesde su centro hacia lo alto para formar con el palacio de su cáliz una fabulosa y mística rosa roja. El intenso púrpura glorificaba al Sol el oro de sus rayos.

Mi corazón era un espejo de rigurosa composición y afiligranada artesanía que las palabras del maestro despojaba poco a poco de toscas veladuras. Reflejaba la luz y la expandía por todo el horizonte de la Tierra.

Era mi corazón un recipiente de frágil barro y macizo oro,cuyo interior llenaba de un vino delicioso y difícil: fermento de caldos madurados en la purificación dolorosa de la vida.-

Rosa, espejo y recipiente componían a su modo una melodía, cuyos ritmos, (ahora tan audibles que mueven a su paso todas las potencias de mi alma, la reconcilian con las cosas y propician la unidad), regalaban la promesa de un destino que en esas líneas se me daba por imagen; a cuyo don, a su vez, debía el enfrentarme a una perfectísima adecuación al límite en todas sus dimensiones sagradas y magníficas de espacio, tiempo, persona y circunstancia. La música que se me ofrece no tiene más nombre que Amor, y su instrumento, la Inocencia.

….

….

por lo demás se que cuando se abran las grandes puertas de plata sabre atravesar los umbrales sin espanto y entonces, ¡ah, entonces!, me haré de los mil ojos del león, adoptare su forma, y con el suave manotazo de la podera zarpa derrumbare los siete muros sin estrépito. Un rugido de triunfo habrá anunciado al mundo mi ventura.


1


LAS HORAS CAÓTICAS 1


en círculos concéntricos subiendo por la vida recogiendo las gomas de sus suelas y postrado en arañas tangibles de odio en los caminos en los montes en la escena de la cama esta recogido por sueños desprovistos de ventanas sólo con sus marcos parecen ojos de lo consciente de lo polvoriento que es la podredumbre de sí mismos sin comprender a fuerza de pensar está en eso pero como son cabezas de insectos con sus bocas y sus cuerpos estan vacíos

LAS HORAS CAÓTICAS 2




los sarmientos de la vida asemejan los sarmientos de los dioses sin comprender su calidad de esclavos de lo humano de lo planetarios de su existencia de su carácter autóctono me siento sumergido en un mundo de vinícolas encepadas y lagrimosas sin dioses terrestres cual yo mismo. Mi dios se encuentra en Mayo sin mí por mí tras mí sólo yo como las pieles de los cántaros sin agua con tormento sin frenesí de ansias escondidas entre los muros de mi choza entreteniendo mis bufones para olvidarme de sí mismo de ti





LAS HORAS CAOTICAS 3






Bella como los cimientos de las flores,

una sed vastísima purgada en extensísimos desiertos

eres, la rutilante voces de los locos

y el bramido del volcánque los vomita.

Y levanto a cada paso y los devoro

cataratas de luz y crónicas ardiendo.

Los deseo, sí, y los sueño y los devoro

y alzo miradas exultantes

a los altos fuegos de mis noches. Imploro.

Imploro un perdón no deseado;

imploro tus deseos que yo quisiera;

imploro, sí, la insinuación de una mirada

o de un gesto hermoso, también, y desolado.

Ando por recodos inquietantes

de ensoñaciones nocturnas mantenidas

en la vigilia alucinante de los locos.

Castigados, sí, concentro estos demonios

sin querer mantenerlo castigados;

y siempre en tremendos torbellinos

y siempre en círculos constantes

vuelven, enloquecen, me enloquecen

en mitos de espirales y retornos.










INTERLUDIO







Se encontraba suspendido en el aire

dando sus cadencias al mar

a la tierra

al aire.

Dejaba tras de sí sus notas

esperando sin sentir,

sin sentir pero sabiendo,

con frenesí de vida,

lo que es nada.

Y allí suspendido sonreía a todo.-

Un vestigio de estrella su ventana

al mar y al Sol en un solo cuerpo.-

Se encontraba dormido en el aire,

dando sus cadencias al mar,

a la tierra,

al aire,

esperando sin sentir, con frenesí de vida,

lo que es la nada.










LAS HORAS SENTIDAS 1




Sufrir el tiempo siempre. Lo perdido.

Un presente continuo hacia la nada.

El futuro: un ayer en el mañana.

Y siempre batallar siempre en lo efímero


Morir es su destino y lo presiente

midiendo a cada instante su distancia.

Un deseo de vivir en la ignorancia,

y un irse consumiendo mansamente.




Temblor callado es que se eterniza

sin un posible anhelo de esperanza,

y todo gozo es gozo que se alcanza

en un sabor a polvo y a ceniza.




Morir es mi destino y mi tormento.

Y siempre ocultamente, (y siempre en vano

escondido en la vida), hay un acento




a quien me ofrecería aquí en mi mano

una luz que aliviara el pensamiento

de la tierra, del fuego, del gusano










LAS HORAS SENTIDAS 2




No quisiera entender lo que murmura

esta fiera de boca carcomida

renovando sus garras decidida

por la sola altivez de su hermosura.




Ni quisiera que el viento recordara

lo que olvidé, con susurro insinuante;

ni los bosques se inclinaran jadeantes

a observar los recuerdos que olvidara.




Ni los gritos histéricos de vida,

ni las voces coléricas de muerte,

me arrancaran de mí mismo para ellos.




La flecha prontamente dirigida;

sólo yo, hiriéndome sin suerte,

resumiré conmigo mis destellos.










LAS HORAS SENTIDAS 3

“Ars vivendi, ars scribendi”




El centro de mil alma es una ausencia

que no pienso escribir en estos versos.

Es ausencia y dolor y estan inmersos

en un cordial rincón de mi conciencia.




Territorios visito con frecuencia

ahuyentandome de ojos tan adversos

que, en mirando, desaten los dispersos

manantiales que alumbren mi dolencia




Me sentaré tranquilo en mis telonios

en un cielo sereno de mesura

y no daré de mí mas testimonios.




Destierro de por vida la aventura,

pues no he de alimentar yo mis demonios

para hacerlos después literatura.







INTERLUDIO





Paleografiando el cielo

con de la su boca lágrima

de la su penumbra alcoba

y un algo más de luz

en cristalera ardiendo

en sobremesa, en llama.

¿Hay cuerpo? Todo convoca.








LAS HORAS INTELECTIVAS 1


“Yo se que amanece”

(Homenaje a Jorge Guillen)




I

Yo sé que amanece.

El cielo se acerca.

¡Qué blancos, qué puros

los colores llegan!

El recinto aloja

la luz que alborea.

(El mar, tan concreto,

de azules blanquea)

El día me sostiene

un dios que se asienta

en color, en formas,

en mar, en marea

que de afirmaciones

constantes recrea

el mundo en el alma.

El Sol y la Tierra.

Albor: esperanza

de un firme planeta

que al abrir los ojos

tan firme me espera.

Y hay plenitud.

La luz me lo enseña

moldeando un mundo

que siempre se entrega.

Y al mirar: mañana,

absoluta y entera.

Y un ser que mirando...

¡Oh, dicha perfecta!

II

¡Qué fuertes los robles!

¡Qué vaga la Idea!

Pero reafirmando

su fuente primera,

esta y es más nuestra

resuelta en materia:

ofrece ella sóla

rotunda sorpresa.

Asombro de un alma

en un mundo impresa

completo de objetos

que no desintegran

sus formas, sus masas,

en un caos. Certeza

en esa gran música

que adensa materia

que viene a mis ojos

gloriosa y repleta

de ser en su origen,

¡pues es más que ella!









LAS HORAS INTELECTIVAS 2






Verdes son los verdes.

Sustancial la vida.

Se adentran las frondas

por el monte arriba




¿QUÉ BUSCA EN EL MONTE

ESE BOSQUECILLO?

¿NO SERA LA BRISA

DE UN VUELO DIVINO?




Rumores anuncian

corrientes y arrollos;

cristalinas aguas

para verdes sotos.




Se esparcen fragancias

por el aire entero

encelando seres

al herirles dentro.




Por entre las ramas

hojas interpuestas

tamizan las luces

en columnas tersas.




Revuelo de pájaros

asaetando curvas:

un misterio vela

en cada criatura.

Florece en el bosque,

allá, en la espesura,

otros cien colores

en ofrenda pura.




El calor de Julio

es dulce respuesta:

¿acaso los cielos

no saben de ofrendas?




Se adensa la selva

por quiebras y cerros,

alumbrando encubre

más vida en su seno.-




El Sol en lo alto

lo apacigua todo:

¡tantos amarillos

derramando en torno!




El alma comprende

que arriba el principio

de todo este bosque

construye su nido.




Y lo más secreto

se cumple en la cima.

Verdes son los verdes.

Esencial la vida.











LAS HORAS INTELECTIVAS 3

Entonces comprendí.






NOCTURNO DE LOS DOS EROS. TENSIONES




Palacios,

sinfonías en carne moduladas

en la alquimia confusa de mis noches

(cuando advienen, ardientes como espadas,

una escala de formas sin reproches),




me llevan,

por camino tan tenso y tan exacto

a descarnar de formas la belleza

que una doble y mejor naturaleza

revelan estos cuerpos en el acto.




¿Sentiré,

tras las gracias que invoco y que suscito,

retablos prodigiosos de la mente,

con la esencia que anida en el deseo?




No sé, pues

sin dejar en lo bello el accidente,

sustrayéndole amor de lo infinito,

también con la imagen me recreo.-









INTERLUDIO





En las tardes de calmas y delicias,

cuando quieras dar cima a la jornada

y busques la alegría de la taberna,

el trato cordial de los amigos,

los amables placeres de la vida,

no olvides jamás este consejo,

que, al menos, gratis te lo doy:

no lleves junto a tí y con vosotros

al hombre del rencor y la amargura;

dejara en tu alma el espesor del plomo

y en tu boca, el triste y frío sabor de los metales.

Aléjalo de tí, no des asiento

a quien busca la ocasión de la venganza.

Escupirá su sufrimiento en vuestra mesa

y no se oirá más voz que la del cieno.

Desde el mar de su rabia y su tormento

en oleadas de odio incomparables,

no habra en su palabra nobleza ni descanso,

no habra sonrisa que no hiera

ni paz en otros ojos que soporte.

Este es su delirio:

exponer su dolor en impúdico desnudo,

exhibir las repugnantes llagas en espectáculo,

como un escarnio para el hombre,

como una infamia a vuestro tiempo;

conmover el mundo

con tanta desolación y desconsuelo,

o incendiarlo con el fuego de su incendio.-

Aléjalo de tí; pues ya os fué dicho:

no deis cabida a la serpiente,

guardaos de su veneno,

ni alimentes la hiel con esta esencia

que para gloria de tus tardes se te ofrece,

como un regalo precioso de los cielos.

Apártalo de tí,

hiel que buscara tu hiel,

cieno que buscara tu cieno

serpiente que buscara en ti a la serpiente

torbellino que buscara en tí el torbellino.

Apártalo,

pues hombres como ése

nunca sabra de vuestro pacto con la copa

ni compartira nunca con vosotros

la hora dichosa de la embriaguez gratísima.







LAS HORAS PURPUREAS 1






Llevadme,

llevadme a la taberna, amigos míos

que esta esperando el vino en las tinajas.

Llevadme, pues quisiera en esta hora

colmar el corazón y se embriague

del dulce y fiel sopor de los sentidos.

Dejadme en mi lugar, junto a la copa,

bebiendo hasta saciar la gran promesa,

el rostro hacia la luz atardecida.

Dejadme en mi lugar, no llegue tarde

y deje de beber al que consuela,

pues ya la negra noche se avecina.-

Venid,

Venid, amigos míos, y al unísono

elevemos el vaso de la vida.

Llegad, amigos todos, apresuraos:

el tiempo nos reclama su tributo

y ya la negra noche se aventura.-

Bebed,

bebed todos conmigo, no temais:

aquel que bebe el vino sabiamente

se alumbra con la luz que nos habita.

Bebed conmigo todos, no temais

el más amargo trago de la noche:

la sangre de la vid sera el sustento.




Cuando extienda su manto tenebroso,

augurio de una eterna pesadumbre,

la sangre de la vid sera el sustento

y un cáliz se alzara contra la muerte.-








LAS HORAS PURPUREAS 2



La tarde se aleja.

Colma de reflejos

esos horizontes

más vastos y bellos.-




También anochece

el alma en silencio;

sola entre el pasado

y un futuro incierto.-




¿A dónde la tarde

y el día en que me asiento,

las horas ganadas

a un obscuro infierno?




Voy hacia la copa;

que sea mi alimento

el más dulce vino

que donen los cielos.-




El vino es firmeza,

olvido y recuerdo,

agua,sal y trigo,

mensaje en el tiempo.




El vino y la copa.

Lo que yo más quiero

vaga por los mundos

buscando un secreto.-




Será lo más próximo,

lejano y eterno:

siempre se presenta

cuando estoy despierto.




Vino, cáliz, alma,

símbolos y viento.

Alma, cáliz, vino:

celajes perfectos.




En esta gran tarde

espero en silencio

la mano, el amigo,

y un destino cierto




que borre en mis noches

terrores y miedos.

Alzo aquí mi copa,

pues sé lo que bebo.




La tarde ya muerta,

los ojos serenos,

yacen para siempre

todos mis desvelos.




El alma se aquieta,

si la llama el centro.

Perderé la vida,

ganaré...








LAS HORAS PURPUREAS 3




En la copa te he visto traspasado

por las luces doradas de la tarde;

reposo en equilibrio, rojo alarde,

en el cristal de Sèvres diseñado.




El rincón de la estancia. En ese lado,

envuelto en la penumbra que lo guarde,

sobre el blanco mantel se incendia y arde

de la rosa el color más delicado.




El rayo que del Sol se desgajara,

con sagrada liturgia del presente,

se hace dueño de una hora placentera.




Así quisiera yo que traspasara

la más amable luz, más esplendente,

por este corazón que tanto espera.













EPÍLOGO





Señor, en esta noche, en que abruma el peso de los tiempos.

En esta noche. Tan imposible el hablar; tan imposible, Señor, el pensamiento.-

En esta noche, que asemeja la noche de los tiempos.

Soñar la Vida, Señor , soñar la Vida -

Pero esta vida, Señor, vida y tormento.-

Tormento y llanto, Señor, llanto y tormento,

que se elevan a Ti, hacia los Cielos.-

(Reflejo y llanto, Mi Dios, llanto y reflejo).-

¡Señor, Señor! ¡Cuánto el Misterio!, ¡Cuánto esperar, Señor, ante los muros

de Tu silencio!

No Te comprendo.-

¡Y sin embargo, Señor!; ¡ Oh, sin embargo! ;¡ Cuánto esperar en Ti, mi Dios!

¡ Cuánto el anhelo!

¡Soñar la Vida, Señor!. ¡Pero el silencio ...!

¡Y cuanto anhelar, mi Dios!

Y cuánto el silencio



martes, junio 21, 2016

JOSÉ DE HARO MARTÍNEZ. NUEVA LITERATURA ALMERÍA

Selección de poemas publicados en

 NUEVA LITERATURA ALMERÍA

N. 14 ABRIL DE 2004.


autor:

 JOSÉ HARO MARTÍNEZ







Nace el 26 de octubre de 1972 en Pulpí (Almería) donde vive en la actualidad. Realizó estudios de E.G.B. en el C.P. Emilio Zurano Muñoz. Estudia Bachiller  y COU en el Instituto Cura Valera de Huércal Overa. 
En el 1990, en la romería en honor a Nuestra Señora de la Fuensanta, en La Fuente de Pulpí, se da a conocer y comienza su andadura poética. En ese mismo año recibe el primer premio de pregoneros en las fiestas patronales de La Fuente.

  1. Suspiro
  2. A Almería
  3. Aires del Sur
  4. En el Jardín de la Constancia
  5. Gloria de Andalucía
  6. Latente
  7. Reflexión
  8. Oratoria



domingo, junio 19, 2016

MARÍA DE LOS ÁNGELES LONARDI. NUEVA LITERATURA ALMERÍA


Selección de poemas publicados en

 NUEVA LITERATURA ALMERÍA

N. 14 ABRIL DE 2004.


  1. ¿Qué es?
  2. Lluvia
  3. Nocturno
  4. Palabra regia
  5. Escrito el lunes
  6. Pacto
  7. Reloj
  8. Sedición
                                    Quiero lograr la modesta y secreta
                                     complejidad al hablar de lo sencillo
                                                        Jorge Luis Borjes




¿Qué es?


Es la lluvia...
¿Dónde quedó el amor? ¿En qué ayer
de mis calles larroqueras...?
Cae la lluvia.
Es la inspiración...
Laberinto.
Afuera hay silencio.
En mí se enredan los sueños
con las noches y los días.
¿Qué puede faltarme?
Aún no cae la tarde
en que pesan los huesos
y las canas...
...Anochece.
Es la poesía...
Escribo: “Llegar es partir”.
He llegado y he partido.
¿El horizonte es la meta?
Escribir, un Utopía.

Noviembre/97

Lluvia


Es la lluvia disgregante
y violadora
quien hiere,
azuza y pulveriza
mis apacibles sueños.
Esa lluvia cansina, palpita...
Es nutriente
que se rompe en gotas
de mesurada paz...
Savia nueva, rizo de sal.
Atrevida como de mis silencios
y en la penumbra,
sin oponer resistencia,
pinta todo de verde
con sus lágrimas de vidrio
y me subleva,
me estremece,
me sosiega...
Se lleva la música brutal
de la calma previa
a mi tormenta
y me trae las frases no dichas
ante el eco clandestino
de las horas muertas.
Se abre un abismo
que, al borde de sí mismo muta,
golpea y salpica...
Salpica en el piso,
en el patio,
en mi costado
y se mojan mis versos alterados
como las palabras en un papel,
por la sed abatido
y por un llanto de lluvia
mojado.

                                                                              Mayo /98

Pasos nocturnos...





La noche enigmática
no ha dejado huellas.
No se ve ninguna luz...
Se ha dormido el resplandor
de tus ojos claros,
en la desnuda reja.
Nadie camina en las calles
cubiertas de baches inmorales.
Verdes somnolencias despiertan
en mis noches circulares
y las vaguedades se suman
atrevidas y extenuadas.
Mis pasos fríos se suceden
y las dudas,
me asaltan.
A veces quiero despertar...
Otras veces,
espero encontrarte dibujada
en un improvisado charco
o leerte en una letra escarlata.
Y estremecerme una noche
para habitarte definitivamente,
para sustantivarme
con tus iniciales...
y dormirme en tu retina azul,
cargada de imágenes
amantes
y perseguidas.




Diciembre/98
María de los Angeles Lonardi

                                                                

 Palabra regia



Se desplaza alocada la luna
por el sitial correcto
y se vislumbra
un espacio hueco
que ocupan mi calavera
y mi esqueleto.


Me atraen las angulosas formas
de una baldosa floja...

Me inquieta esa grieta abismal
de pared casi muerta
y por ahí se escapan
mis sueños y las quimeras.
Se filtra el frío sordo
por esa herida de sanguijuela.


Se escabulle frenética
mi penúltima hora
y la esperanza,
me abandona quebradiza...
quizás va a buscar
el último sustento
en tu guardiana sonrisa.


Las nocturnales sombras
chorrean decrépitas
y cae mi pluma ligera
sin que mi letra tiemble...


Alguien espera que el milagro
se produzca
y cuajen mis letras
en sabia palabra,
en palabra regia.



Enero/99

María de los Angeles Lonardi


 

  Escrito el lunes


Descalza me encontró la tarde
y pude recordar
cuánto me gusta la lluvia del domingo.
Ese destello evanescente
bañó el paisaje dormido
dueño de una quietud infinita
siervo de su propio destino...
Silente mapa que se dejó poseer
por arcos de euforia y erotismo.
Un sutil temblor gobernó desde adentro
y estremeció la piel callada
hasta reír, cargada de ironía.
Y fue serena poesía, dulce mueca
irreverente y despreocupada
la pausa merecida.
Pude salir y disiparme
y en difusa ceremonia, armonizar
con su algarabía.
Mis huesos exhalaron nostalgia,
pude estar conmigo misma...
mi ser se dejó besar
hasta el cansancio
y fui feliz
cuando su acróbata tesitura
humedeció el páramo
y fue el alivio...
cuando crispados de emoción
mis sentidos fueron llanto,
en el remanso azul
que trajo ayer,
a las dieciocho y veinticinco.

1MAL
Marzo/2001


Reloj


Allí están sin ojos todas las horas
guardando el perfecto equilibrio. 
Mientras van hacia el fuego 
danzan desquiciadas
 y desflecan mi retrato. 
Pasan fugaces por mis bordes
transfigurando las formas y más. 
Se derriten los sueños
se hacen vuelo, se hacen aire
mientras late que late un respiro y van...
Quieta la piel con sus marcas indelebles.
Quieta la memoria con su sabor a menta.
Y me dejo llevar
porque la levedad me somete 
cuando impensadas expresiones me invaden
 y la quietud se hace mueca. 
Allí está todoy aquí, ya nada me es conocido. 
Aquí está mi soledad sin nombre ni apellido
 con toda la vida prestada... 
Un temblor de durazno marca el instante preciso 
                                                                y es infinito.
Todo el universo se detiene
 y entonces flota el misterio y pregunta 
¿Has dispuesto la puñalada con el rito de tu silencio aterido?
 Tal vez no puedas cambiar lo que
nos asemejalo que nos hace distintos... 
Mientras un reloj impensado
hace trizas serviles minutos huérfanos
 de recuerdos se resquebraja
la oblicua humorada de nuestros destinos.

SEDICIÓN


Me quema la sequía de palabras
que se agiganta en mi boca
cuando las respuestas se dispersan
y no me asisten...
cuando las dudas se instalan
dueñas de mis desaciertos
y viciosas,
todo lo absorben.
Cuando la tristeza se subleva
y marchita todos los intentos
sobrevivientes
de cada travesía.
Me duele la intemperie de las cosas...
la plomiza relevancia
a la que sometemos
nuestras pequeñeces.
Y me moja una salobre angustia,
subyugante,
que me ahoga.
Me quema la sequía de palabras
y sucumbo
a los embates del olvido
pero una parte de mí
se rebela
se resiste
aflora implacable
y se hace única
esa veta de poeta sensible.

Mayo/99




    Mi trayectoria






   María de los Ángeles Lonardi nació  en   Larroque, Provincia de Entre Ríos,  Argentina en 1970.

Es Profesora y escritora. Desde 2002 se radicó en Almería España y continúa relacionada con las Letras.

  • Realizó varios Talleres Literarios en Entre Ríos y Buenos Aires.
  • Participó en Varios Encuentros de Escritores Nacionales e Internacionales y obtuvo sendos premios Literarios: "Por Una Memoria Viva de Madres de Plaza de Mayo, Certamen Internacional" 20 de Junio ​​"en Rosario, la Bienal de Poesía" Horacio Rega Molina "de La Plata, Concurso Nacional "Ayacucho 2001" en Buenos Aires, 1er Premio Poesía Asociación "Juan de Uceda", 2003 y 3er. Premio Concurso Creativo 2004 en Almería.
  • Fué Socia Fundadora de la Sección Gualeguaychú de la Sociedad Argentina de Escritores 
  • (SADE) en la Provincia de Entre Ríos.
  • En 1997 publicó su primer Libro de poemas "Amores" y en 2005 El Poemario "Entre  Calamidades y milagros" de la Colección Poeta Joaquín Gianuzzi / 10, Argentina.
  • Comparte varias Antologías publicadas en Argentina y en España, entre ellas: Antología de Cuento y Poesía del Grupo Literario Gente de Letras, Entre Ríos, Florilegio de S.A.D.E. Rosario, la Bienal de Poesía Horacio Rega Molina de La Plata y Antología Nuevas Voces Publicado por la Junta de Andalucía en España.
  • Integra El Cuaderno Nº 5 Nueva Literatura de Almería Editado por la Junta de Andalucía en 2003 junto a Paco Luis García Cuenca. 
  • Invitada Por El Centro Andaluz de las Letras formó parte del Ciclo "Tardes Con las Letras" 
  • enero 2004. La Presentación a cargo de la Delegada de Cultura Ma. Isabel Salinas y la escritora Pilar Quirosa Cheyrouze. Tuvo lugar en la Biblioteca Francisco Villaespesa de Almería.
  • Además ha Publicado en varios Diarios Revistas Literarias entre ellas: Transparencias, El candil, Tqplusart, Agora,etc. 
  • Ha participado en Recitales Poéticos, Encuentros y Jornadas LITERARIAS y ha colaborado en Presentaciones de Otros Autores.
  • Participó en las Jornadas Literarias organizadas por la Diputación de Almería. Colaboró ​​con La Asociación Levantisca en Carboneras presentando otros autores. Almería.  2005-2009. 
  • Es MIEMBRO del Instituto de Estudios Almerienses y COLABORA Activamente con el 
  • Departamento de Arte y Literatura.
  • Participó del I Encuentro Nacional de Escritores del Mediterráneo. Almería mayo de 2012.
  • Es miembro de la Asociación Cultural Celia Viñas de Almería y participa en sus Tertulias Literarias.
  • Participó en la Exposición de arte contemporáneo ARS VISIBILIS I y II enmarcadas en el Festival Internacional Miradas de Mujeres 2013 y 2014 a cargo de MECA (Mediterráneo 
  • Centro de Arte) representando a las mujeres poetas con la lectura de poemas de su autoría en el Museo Arqueológico de Almería.
  • Desarrolló un Taller Literario en el Instituto de Secundaria Cardenal Cisneros de Albox Abril de  2013.
  • Desarrolló un Taller Literario en el Colegio Público Virgen del Saliente de Albox Abril 2013.
  • Comparte con otros 183 autores, nacionales e internacionales, la edición del Libro homenaje a los Faros: de Mesa Roldán, de Cabo de Gata y de Roquetas de Mar; titulado “Lo demás es oscuridad” por sus 150 años y leyó su poema en la Presentación del libro el 24 de abril de 2013 en el Castillo de Santa Ana junto al Faro de Roquetas de Mar.
  • Fue Jurado del VII y del VIII Concurso de Cuentos Interculturales de Almería, promovido por el Área de Bienestar Social, Igualdad y Familia, editado por el Instituto de Estudios Almerienses y la Diputación de Almería.
  • Participó del III Encuentro Nacional de Escritores en el Homenaje a la escritora Pilar Quirosa- Cheyrouze y Muñoz.
  • Su libro “El jardín azul” forma parte del libro "Cuatro poetas" publicado en Noviembre de 2014 por el Instituto de Estudios Almerienses y la Diputación de Almería.
  • Libros inéditos: “Soles de nostalgia” y “Letras sobre papel”.
  • Libro de relatos cortos titulado "La cuadratura del círculo" en proceso. 
  • Gestiona y administra una página en facebock llamada “Letras sobre papel”  y posee un blog personal: letras-sobre-papel.blogspot.com.es

Nueva Literatura Almería N. 14-bis abril /2004
DL. AL-190/2003; ISSN: 1696-8638
Edita: Junta de Andalucía- Consejería de Cultura- Delegación Provincial de Almería
Director: Antonio Torres Tripiana
Coordinadores:  Maribel Cerezuela Bueno, Yolanda Serrano Fernández, Rodrigo de Haro Ibañez 
Maquetación: Antonio Torres Tripiana
Patrocinan: CAJA GRANADA; LA VOZ DE ALMERÍA; LOCALIA; JUNTA DE ANDALUCÍA. CULTURA.

GUILLERMO DE JORGE. NUEVA LITERATURA ALMERÍA, N. 14-bis abril 2004

                
Guillermo de Jorge.  
Nace el día 19/01/1976 en  Santa Cruz de Tenerife
-Accesit de Poesía Concurso XIII Centro de Estudios Teológicos y Universidad de la Laguna 2002
- Finalista Premio Nacional Poesía Guitiérrez Mellado. 2002
- Semifinalista Premio Internacional Poesía Centro de Estudios Poéticos 2003               

                Fuerza para morir

Fuerza para morir
                    y desperar luego,
girar amargo alrededor del mundo,
                    tiritarme tu sed
                    con estrellas
palpitándome sobre los labios,
precipitárseme una palabra al vacío
                     buscándote.

Rodear mi cielo con tus ojos
es retratar mi muerte a la caída del ocaso.

Soy mortal bajo tu clipse,
soy inmortal bajo tus brazos.


                                        Latiendo


 Latiendo el cielo azul bajo su declive
con la muerte rasante de una gaviota
sobre el pecho de la ola,
un cinturón de fuego hacía bramar mi pecho
con impulsos de amor en mi cuerpo...
y dejarme desplamar en el suelo.

Un abrazo ahogaba mis latidos a base de silencios
y dejarme silente, como una estatua,
dejándome su silueta grabada en mis manos.

Oh, amada mía, ven ahora
y unge tus labios con los míos,
y haz del día la noche,
oculta tus ojos entre la quietud ardiente
y haz de mi voz fruta del viento.

Enredaré mi amor en tu pelo.

Elogiaré tus muslos,
haciendo estallar un beso
que haga desenfrenar la noche
entre tus dos columnas indomables.

Quiero ser furtivo, carne de fuego,
y besar tu viente de silencio
y convertirte en una figura de un cisne,
que, en llamas, se despliega ante su ocaso.



                                   A golpe de viento

A golpe de viento, 
             ante tu infinita cabellera,
estallan las olas,
             a lo lejos, a solas.

Sueltas las amarras,
            con un triste llanto
                  a melancolía vacía,
dejan a mi alama
             sola, perdida...

Silencia mi partida
              el puerto con su despedida.

Poco a poco, distante,
              desaparece en un adiós
                                   la amada mía.

Me quedo sin tierra
                en este mar agónico.

Me quedo sin mar
             en esta tierra 
                   sin nadie, y ni de nadie...

                       Presente,
         un corazón que aún late en silencio...
que reparte palabras mudas...
                           que te buscan y no dudan...
                que recuerda
                    a tu cintura de fuego
                                   reducida con un beso...
a tus labios ardiendo
                   ante un infinito cerezo...
a tus ojos negros
                   que como toritos
          salen desnudos
                        a morir al ruedo.

 

                                   La más inmensa soledad del ser



Giraba su ser en una noche oscura
que atracaba en un pecho
y le arrancaba el aire.
Famélica fue la voz
que cruzó el silencio.
Blancos los ojos
que volaron al cielo.
Ya no nos queda nada más.
Ya no tenemos nada más.
Así es como os relato yo
la más inmensa soledad del ser,
cuando la muerte se ciñe
sobre nuestros párpados
y ya no nos queda nada más...
y ya no tenemos nada más...



                                    Te acariciaré, Indomable.


Te acariciaré, Indomable,

hasta que se me gasten las manos.

...y aún bajo el cuerpo celeste,

...y ya aún ciegas mis palabras en el vacío...

Oh, piel dorada, fruta del fuego,

enciende la llama del ocaso

para que evoque tu nombre

como si de un preso del amor fuese,

al que la locura ya le puede

y tan solo le queda,

como aquel hombre,

la espera de aquel que muere.



                                                                 Inmortal


Inmortal tu nombre entre el sonido
y en la boca de este corazón
la palabra “amor “ palpitándome entre sus labios.

Entre el vacío del mundo,
un latido bramando olas de fuego,
que buscan la onda
arrebatada por el viento.

Inmortal tu nombre entre el silencio,
mientras dibujo tu cuerpo
en la oscuridad de mi ser
y le clamo a la vida
que hemos nacido
para morir juntos.

Arde el cielo
ante un cinturón de fuego
desatado por un beso tuyo,
que estalla mudo entre el universo.

Inmortal tu nombre entre el viento,
mientras declino la tarde
con una muerte segura entre tus brazos.

Por ti, y por siempre,
inmortal tu nombre en el tiempo.



Desde ahí

Desde cerros cabalgando
entre mojado,
desde amaneceres
que duermen entre sus lomos.

Desde ahí, amor,
abrasante tu perfil
que sobre la tierra se dibujaba,
perpendicular tu beso
que definía a tu forma
irreductible
cuando nocturno su nombre
arrancaba de mi pecho el aire.

Vida mía, seré pugnaz por lo que creo,
combativo por lo que amo,
aunque en ello
se me vaya la vida.


Y por hacer volcánico tus besos,
y por coronar tus ojos de fuego,
dejo en mis labios
mi última voluntad.

A brazo partido amar
y nada más.


                                                    Ahí quedaré


Apagado ya el cielo curvado
en una glorieta blanca,
galoparé por tu piel ardiente
hasta marcar de fuego tu cintura,
forjaré tu cuerpo de bronce, Morena,
hasta destrozarme el pecho por un beso,
y ahí quedaré, muerto
y con el pecho partido.


23 de abril de 2004
LIBRO DE POEMAS “EL VIAJERO DE ÆNEAS”, GUILLERMO DE JORGE. EDITORIAL COLECTIVO D. TEBEOS, 2002.


Nueva Literatura Almería N. 14-bis abril /2004
DL. AL-190/2003; ISSN: 1696-8638
Edita: Junta de Andalucía- Consejería de Cultura- Delegación Provincial de Almería
Director: Antonio Torres Tripiana
Coordinadores:  Maribel Cerezuela Bueno, Yolanda Serrano Fernández, Rodrigo de Haro Ibañez 
Maquetación: Antonio Torres Tripiana
Patrocinan: CAJA GRANADA; LA VOZ DE ALMERÍA; LOCALIA; JUNTA DE ANDALUCÍA. CULTURA.