viernes, 5 de agosto de 2016

ADÁN PERCEVAL. OBITUARIO A UN ESPÍRITU TENAZ. MI ABUELA



OBITUARIO A UN ESPIRITU TENAZ, MI ABUELA



Cada mañana hasta los pájaros mas remolones sabían que el día comenzaba, su Voz imperiosa y firme, sus movimientos que la edad no mermaba, su espíritu que jamás se dejo rendida ni al dolor ni a una dolorosa tarea aún cuando temiera por otros, a quienes quería por muchos países que les separaran. Lo que habitaba en su corazón testarudo y fuerte, jamás menguaba.
Han pasado ya demasiados años de los que yo desearía, demasiados de los que deberían contarse, años han pasado sin que el temperamento eficaz y dinámico de mi Abuela, no asiste y da vida a mi primer hogar, mi hogar. Años que no debieron de pasar por que la realidad atestigua la imposibilidad de hijos de tan titánico ejemplo de fortaleza, mente clara, dinamismo, corazón y por qué no disciplina que hacía del hogar: fortaleza, taller y abrigo.



El tiempo ha pasado y no debió pasar pues espíritus de mariposas delicadas y de coleccionistas de objetos brillantes cual cuervos han desvencijado la presencia, solidez y hogar seguro que ella en espíritu de sí misma y de una familia bien dirigida dio a nietos. Paraíso entre jardines en el que fabulábamos historias de guiones improvisados, juegos de piratas y detectives, animalia cual antes pudiera ser toda la extensión original de la huerta de los Cámaras.
Pero los deseos del corazón se abrigan eternos en el corazón. La vida continua pero el ejemplo sólo quedó dentro de nosotros para quienes admirábamos su tenaz temperamento, su emotividad, su firme espíritu cordial, sus ojos casi grises y su descarnado sentido del humor.
Cada mañana el general formaba a la tropa, en el comedor cada asiento, un pequeño soldado, cada plato y en cada taza un dueño para evitar ardides maliciosos de espíritus inquietos y ..muy revoltosos. Todos desfilaban, con la necesaria premura, galletas con mantequilla, tostaditas de Jaén (lección de guerra aceite y azúcar), cola-cao y a los de delicados estómagos, Molico, .que mezclar con agua. Ante la clara visión de que sin desayuno no había ningún después fuese festivo o domingo, era igual, quien no se levantaba llegaría tarde para todo.



Y que queda de ese titán, como tantos que aprendieron de la dureza de un ayer inhóspito y de un amor por sus pequeños que jamás se rendía. Así alguna de ellas anduviera con mala compañía que pretendía más la amenaza del dolor que el cuidado de su hija. Y que ha quedado de tanto trabajo, tanta constancia, tanto valor , tanto corazón tan inestimable amiga de consejos que cada vez se demuestran premoniciones ha quedado, lo que el hogar de mi abuela atestigua visualmente a todas luces.



NADIE COMO ELLA habrá jamás. Luego, acaso no es un ejemplo, al que mis manos, corazón y ánimo jamás abandonarán al frío y distante tiempo. Ella esculpió mi corazón, ella me enseño bien, No mezclar churras con merina. Habrá que poner orden.. ABUELA..MI HOGAR NACIO EN TI …PERO CONMIGO PERVIVE..TE QUIERO ABUELA. Porque nada de lo que tu carácter y corazón me inculco quedo en saco roto , a otros les dieron ojos , a mi me enseñas te a mirar con ese robusto Corazón.
EL PASADO ES PRÓLOGO ABUELA. Por mucho te admiraba mi Abuelo por algo erais su musa. Hasta pronto Corazón.







SAJAR PERCEVAL

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