6 dic. 2016

ADÁN PERCEVAL. LA REALIDAD QUE PROSPERA POR IGNORANTES


Hombres hay a cientos mujeres no tanto como a millares pero de los pocos que fueron ya son un pasado que la inconstancia de los vivos que están “viviendo en la modernidad” desatienden se desentienden y en el caso más prolífico olvidan si no les reporta protagonismo, (tal vez por haber escrito un libro).

Yo un ignorante de la mayoría de lo que desconozco, no puedo hacer una memoria fiel de D. Bartolome Marin su intento en orden y constancia de que la cultura aun fuera debate y criba espeso y activo entre personas que se reunían para cuestionarse lo que hoy tiene mil formas de publicidad, y un medio común de ..envejecimiento y ”dejárselo a ellos” que solo produce sembrados ignorantes de no cuestionar sino rumiar lo que dicen otros millares durante programas enclavados entre casas de putas o cotilleos de quienes hacen del vivir de los demás, que se dejan hacer, la razón misma de su existencia socio-televisiva (descuiden, ese termino terminara teniendo todo su sentido a poco que cuestionemos , “la realidad según terelu y sucedáneos” subtitulo berlusconiano no escrito pero adscrito a la calidad de programación que este publicitario, hoy jefe de estado nos a importado cuando telecinco era una novedad y no pasábamos de 3 canales...si desde entonces)).



SAJAR PERCEVAL

[..]..después de los buenos hombres, de los que se molestaban en inquirir e investigar , ha prosperado por defunción ( de personas y criterios) la inanición de la cultura y la mercadotecnia como forma de poder sobre ..masas de población que se contentan con el fútbol y lamentan ser: dependientes y no atendidos clientes de los bancos....[..]... del libro “La Realidad del caos bajo el poder” por León Tomaso.


..[..]..Como todo cuanto uno quiera que sea Realidad...todo lo tiene que crear, fomentar, investigar , aprender y realizar..para tomar parte en este mundo. Mundo en el que una sola especie se piensa que es por pensamiento ..la mejor creación y putea a los inferiores y cual parásito a ellos mismos....[..]... del libro de Albert Konning “estudiando a Nietzsche”