domingo, enero 21, 2018

Comportamiento bipolar.

Christina Rapado
El videoclip Comportamiento bipolar, de Christina Rapado, banda sonora del cortometraje Perdona...¿Que eres gay?


Hace unos días se estrenaba Comportamiento bipolar, videoclip del cortometraje Perdona...¿Que eres gay? del guionista y director David González, que protagoniza la Diva Christina Rapado, y cuya tema central también interpreta ella.
Christina Rapado

Chulazos ligeros de ropa, caras guapas, escenarios peculiares y una música retro ponen cara al aporte musical del cortometraje que dirige el aclamado Thomny Tayco.

Mezclando imágenes de la producción cinematográfica con planos sugerentes en un santuario de Barcelona, Comportamiento bipolar es un buen aperitivo de lo que viene con el film que dirige González, quien también ha firmado la producción junto a Rapado y es autor de cinco novelas. 
Nadando

El videoclip contiene escenas muy hot y con un trasfondo gamberro y rompedor. 

martes, enero 16, 2018

martes, enero 09, 2018

“Las siete vidas del gato”


Comentario del libro: 

“Las siete vidas del gato” de Faustino Lobato Delgado
De  La Editorial.es Edición E-book.


FAUSTINO LOBATO

Hace unos días, Faustino me regaló su libro versión digital y me propuso que le hiciera una reseña o comentario, a lo que accedí encantada, porque considero que es un detalle de su parte y es un libro que merece la pena. A pesar de que, de primeras parece una historia personal, intimista y hermética, este libro es un canto a la vida, pensado para todos los hombres de buena voluntad, porque todos somos iguales a los ojos del Creador y todos tendremos que enfrentarnos algún día, de una u otra manera , al mismo desenlace.


LAS SIETE VIDAS DEL GATOSé, por referencias del autor, que este libro lo escribió en un momento muy duro y muy difícil en la vida. Precisamente en esos momentos, es cuando nos planteamos sobre nuestra existencia. Es tan corta la vida, es tan poco el tiempo que tenemos y creo que, más nos afecta la incertidumbre de no saber hasta cuándo.
Faustino intenta darle a su padre siete vidas pero también dárnoslas a nosotros, para poder sobrevivir a todas las pruebas y seguir aquí, dándolo todo, insistiendo, con más ganas de vivir. Porque parece que él quiere que nos quedemos aquí.
Un gran temor a la pérdida se trasluce en el fondo de este grito desesperado por sobrevivir, cueste lo que cueste.
También me parece que, conocer de cuestiones de Fe y por su cercanía a Dios, hacen que el autor deje una puerta entreabierta a todos los interrogantes. Sabedor de nuestras limitaciones, da una prueba más de que los hombres no tenemos las respuestas.
Y me viene  a la memoria una frase del genial Ricardo Piglia, que me parece muy interesante destacar en este punto.

Hay que vivir en tercera persona (Ricardo  Piglia)
No siempre puede uno saber a qué ha dedicado una mujer o un hombre los últimos años, meses o días de su existencia. La vida se parece entonces a uno de esos filtros degradados en los que apenas se perciben los límites del final. Uno solo sabe que se acaba. Fin.
Y ante la inevitable partida, la fragilidad y lo vulnerable de nuestra condición humana, toman protagonismo. “Las siete vidas del gato” está dedicado a su padre, de quien aprendió a mirar la vida, dice el autor. Y a modo de un intento por organizar las piezas del puzle, divide el libro en  cuatro grandes capítulos y unas Reflexiones finales, como un epilogo, muy recomendables para ampliar la visión y la perspectiva que pretende  darle el autor.

PARTES DEL LIBRO

I Enfrentar latidos
II Las siete vidas del gato
III En la frontera de los pasos
IV Hay tanto viento.

Reflexiones finales.

No voy a hacer una crítica literaria, ni a ahondar en recursos y tecnicismos académicos, pero sí diré que este libro, lo que necesita es ser leído, y con detenimiento, puesto que tiene mucho que aportarnos.
El autor conoce las metáforas y recurre a ellas para expresar desde  la hondura del sentimiento, lo que a veces, resulta indescriptible. Acepta lo que está viviendo pero, también sabe de la crudeza del dolor y de lo contrariados de sus sentimientos y de lo que está experimentando en este duro trance. Y con una habilidad exquisita, recurre a la simbología también. Pretende decir, pero no herir susceptibilidades. Utiliza imágenes sensoriales que, nos hacen descubrir el excelente dominio del lenguaje figurado. Por ejemplo, hablará del viento en lugar de la mirada o se referirá a lo efímero de la existencia con la expresión “carne”.
A lo largo de los poemas la tensión aumenta, la trama y la urdimbre tejen la expectación. Una lucha interna por mantenerse integro junto al padre que se va y por soportar, como corresponde, lo que no estamos preparados para aceptar ni soportar, a ojos de una sociedad costumbrista, que hasta te dice cómo tienes que hacer el duelo.
Cuando la partida es inevitable aparecen los interrogantes, las incógnitas, las dudas y los planteamientos y nos replanteamos prácticamente todo y nos detenemos ante la falta de respuestas, ante el silencio y Faustino, lo describe magistralmente en estos versos finales:
“Tu memoria se quema a la sombra
del silencio, arde en el fuego original
de tu sonrisa. Cuanto aprendí
en ese no decir nada y en tus gestos
diciéndolo todo, cuánto.”
¿Hasta qué punto estamos dispuestos a mantenernos firmes hasta el último aliento? ¿Hasta qué punto somos capaces de escuchar y de entender los silencios que, aunque parezca una frase hecha, dicen más que mil palabras?.
¿Hasta dónde somos capaces de llegar? Quemamos los cartuchos, esperanzados en obtener otra vida para seguir y seguir, porque sería un alivio saber que tenemos disponibles varias vidas, antes de la partida definitiva  ¿verdad? 
Estas son algunas de las reflexiones que suscita el libro a la vez que te va estremeciendo. Se nota la madurez del autor, el saber estar ante las circunstancias y una aquilatada estabilidad emocional envidiable. Una capacidad que le permite enfrentar con entereza, a pesar de las debilidades de la carne,  ciertas tempestades de la vida. Va buscando la luz para, aferrado a ella, soportar con mayor fortaleza los embates del camino.
Ojalá aprendamos a ver con los ojos de Faustino, que le dio valor al momento y se mantuvo firme, integro, para seguir aprendiendo de su padre, de quien aprendió a mirar la vida -como dice -. Sería una buena prueba de que este libro tiene mucho que aportarnos, para que no sea solamente “un tránsito animal”.
Solo hay que saber leer estos versos que están escritos con el corazón y que son la carne del poema. Una intencionalidad que nos lleva a un marco contemplativo para enseñarnos a ver de manera más sensible, el otro lado de lo inevitable.
María Ángeles Lonardi
Almería, 30 de diciembre 2017 

sábado, enero 06, 2018

El catamarán de tus sueños.

UNIVERSIDAD DE ALMERÍA
UNIVERSIDAD DE ALMERÍA

- Josefina Escobar Niebla (109)
Has trazado estelas en tu alma, marinero.
Has buscado sin fin, en el varadero de tus pensamientos.
Has sudado, puerto adentro, de espaladas al mar, a contra viento.
Has soñado en el velero de tus sueños,
navegando sólo, sin miedo.
Ahora surcas los mares, marinero,
capitaneas tu propio puerto
con tu particular despecho.
Lo sientes,
Lo timoneas con banderas extranjeras
ondeando al viento.
Sientes el aire salitrado,
y surcas desde la orilla
el mar, hasta el  fondo...
muy adentro.
¡Adelante marinero!
capitanea tu barco, de proa a popa
de puerto a tierra adentro,
adéntrate en los mares con secreto,
y mantén siempre firme el timón,
a tu catamarán, marinero, capitán..

miércoles, enero 03, 2018

NAVEGANDO ENTRE VERSOS

MARÍA DOMÍNGUEZ



María Domínguez y Velázquez de Castro ha publicado su primera obra poética, ilustrada por ella misma. 

Palabras que son versos inventados para recitar cantando con sus alumnos de primaria. 








NAVEGANDO ENTRE VERSOS

ISBN: 978-84-6588-3
Dep. Legal: AL-2125-2017
Primera edición: Octubre 2017
Imprenta Grafidimar (Almería)

Carta, Patricia Marí de Diego

CARTA

Te escribo desde mi tierra,
olor a agua, melocotón y roble,
el único lugar donde mirarnos
y reírnos juntos, cogidos de la mano.
Te echo de menos
como echo de menos mi hogar,
mi dulce tierra tranquila;

y así llegará un día
en el que te confunda con mi casa,
y sueñe andar por tus caminos,
y busque bañarme en tu agua.

Hoy sigo trazando la senda
que ha de llevarme a tu lado;
y así llegará un día
en que me pierda en tu esencia
y me sienta feliz.


(5/1/03)



DIA PRIMERO
¿Sabes?
Se me va el tiempo pensando en lunas,
templos,
en el crepúsculo  y el aire de aquel marzo,
en su pálido calor,
en su promesa.

¿Sabes?
Se me acaba la canción que te cantaba
porque acaba en el vacío mi paleta
de colores y luceros para el tiempo,
ese tiempo tan lejano y que fue nuestro,
ese tiempo tan perfecto
del que hablaba.

Y me duele esta canción.
Me duele confesar que voy perdiendo
las manos que tendiste hacia mis pasos.
Me duele respirar, y a cada intento
me duele percibir que te has marchado.

¿Sabes?
No cuelgo las estrellas por rutina
ni espero desganada tu llamada,
porque oírte
sería devolverle la sonrisa
a esta triste Colombina esperanzada.

Y aún te espero hoy.
Te espero tras la oscuridad, atenta,
te espero en los susurros, en las miradas,
en tantas noches en vela,
noches que quedaron mutiladas.
Te espero, aunque ya sé
que no debo esperar nada.


(16/1/03)


DÍA SEGUNDO

Y se han quedado mudas las sirenas
temerosas de que mueras, combatiente,
latente la ansiedad en torno al pecho
dejan rotos sus cantares a poniente.

Llegando la marea a mi garganta
no hay forma de esconder a quien se esconde,
por eso ya da igual que salga el llanto,
ahora qué más da decir su nombre.

Aún quiero recordarte como mío,
te guardo en las pupilas de mi mente,
aún canto estos amores, amor mío,
aún lloro por tu ausencia, combatiente.


 (17/01/03)
        
Por Patricia en 17-05-2003 01:27  




Necesito respuestas
¿Quién sabe sentir sin errores?
Yo soy este error continuo
que te asfixia y deja inerte,
sin sentir,
menos aún de lo que siento.
No puedo mirar al frente.
No hay caminar que no derrumbe
mi fe escasa y, temblando,
en todo lo que creí presente
aquella fe se desgasta,
poco a poco,
como una montaña que un día
se vino a menos por el agua.
Necesito respuestas.
Tengo que seguir levantando miradas
y hoy no consigo ver la luz
que era,
que vino y
¿dónde fue?
Necesito ademanes de sonrisa
y de silencio,
de risas crispadas y sinceras,
necesito claveles juveniles,
necesito aire,
veredas que se tornen verdes
rojas, lilas,
amapolas y plata.
Hoy necesito verme,
y verte a ti, que pareces tan extraño,
lejos de esta penitencia triste
que me impongo en castigo solitario.
No sé querer, si lo que quiero es esto,
si como quiero es tan seco.
Aún hoy espero la alegría,
espero la respuesta
de porqué te quiero
y porqué no me enamoro.




(16/5/2003)


Por Patri en 05-05-2003 01:22.

Ni dos, ni tres,
ni veinte vidas
podrían parecerse a lo que eres:
al calor de una calle de Sevilla,
al incienso,
al comienzo de tu voz,
a tu sonrisa,
al eco de esta tarde,
a la marisma,
al flaco girasol,
a lo que pienso,
a nuestra bendición,
a la galana
muestra de placer con que adornaste
noches juveniles ya lejanas.


(4/5/2003)
-------------------------------------------------


PREMONICIÓN

Yo procuraré seguir con mi vida
mientras tu sombra más se va alejando,
sin su vuelto que planee por mi mente,
y caminaré desnuda en solitario
hasta una nube que tropiece en mi destino
como tú tropezaste en aquel día;
para bien, para mal y para siempre
buscaré encontrar la primavera
y sembrar en ella mi alegría.