domingo, diciembre 30, 2018

A BEIRES DE ALFONSO LÓPEZ MARTÍNEZ

BEIRES. ALPUJARRA ALMERIENSE
Maribel Cerezuela en Beires, alpujarra almeriense.


Del libro: Canciones del Alma, poesía. Almería 1975

A BEIRES

¡Cuantas bellezas sin fín
andando por los caminos
he podido conocer
en los ignorados sitios!
Tierra fértil y de paz,
lejana de los ruidos.
Allí anida el ruiseñor.
Allí canta el gilguerillo.
La parra al pie de la sierra
se abraza con el olivo.
Los almendros solitarios,
solitarios se han perdido.
Beires y sierra de Beires,
han quedado en el olvido.
Qué tristes quedan los pueblos
cuando pierden el camino.
Pueblo sobre roca en agua,
entre barranco y montículo.
La oliva y el trigo verde
bajo el palio del suspiro.
Beires y sierra de Beires
forman parte de mi libro.
Sus acacias y sus olmos
huelen a moros huídos.
La pizarra de su techo
yace sobre los derribos.
¡qué pena que Beires muera
sin que yo pueda servirlo!
En lo más puro del aire
la fragancia del tomillo.
Y en el cristal se ha fundido.
Su mina dormida en llanto,
fuente de hierro magnífico...
Los veteranos pastores
ya viven en los hospicios.
¡Qué pena de aquellos hombres
con sonrisa de chiquillos
que ya no fumen tabaco
de hoja verde en el aprisco!
Repoblación forestal
ignorante de prejuicios,
ha deshecho los rebaños
bajo un ensueño de pinos.
Beires y sierra de Beires
y su arroyo cristalino,
al pie de Sierra Nevada
ofrecen un Paraíso.

Alfonso López Martínez 

jueves, diciembre 27, 2018

EN LA OTRA LADERA, por JOSÉ ANTONIO SANTANO

EN LA OTRA LADERA. JOSÉ ANTONIO SÁEZ
SALÓN DE LECTURA (DIARIO DE ALMERÍA 31/12/2018),
 columna de JOSÉ ANTONIO SANTANO, con el libro
 "EN LA OTRA LADERA"  DE JOSÉ ANTONIO SÁEZ

EN LA OTRA LADERA. JOSÉ ANTONIO SÁEZ
EN LA OTRA LADERA
EN LA OTRA LADERA de  JOSÉ ANTONIO SÁEZ 
Es reconfortarte saber que existen creadores que desde la más absoluta soledad, alejados de los centros de poder –en todos sus ámbitos-, construyen día a día una sólida y gran obra. Conforta comprobar que desde ese silencio que los distancia de las grandes urbes contaminadas –de casi todo lo contaminante, material y espiritual-, en un pequeño pueblo cualquiera de una provincia cualquiera, una mujer o un hombre cualquiera edifica un monumento literario bello y perenne, majestuoso en su honestidad, ético y estético al mismo tiempo. Uno de esos casos, que siempre están más cercanos del olvido que del reconocimiento es la razón y la causa de este comentario. Su callada pero certera labor, sin la cansina y monocorde parafernalia que acompaña a muchos escritores y poetas de hoy, se corresponde, en estas ocasiones, con el resultado de un trabajo honesto y dignísimo, capaz de proporcionar la emoción suficiente como para sentirse unido al mensaje que de forma tan indiscutible proporcionan a través de su obra, como lo es ésta: “En la otra ladera”, de José Antonio Saéz (Albox, Almería, 1957). Y así, efectivamente, sucede. Ya desde el principio de este libro hallamos la voz honda y serena que vive en este gran poeta albojense: «Si naufraga el corazón, id por él tras el sembrado de los abedules y envolvedlo en las vendas de un sudario (…) Si veis que muere, acomodadlo en un lecho de luciérnagas y hacedlo reposar sobre la almohada donde vienen a extinguirse los amantes». Sáez ha creado un universo propio, que bebe de la mejor tradición literaria española y que desde la independencia, el conocimiento y un existencialismo vital construye un discurso netamente humanista: «Pon en mi lengua las palabras precisas para dar consuelo y extender la caricia, para aliviar la herida que sangra y la pena que lacera el corazón abandonado. Dame, tú, ahora, las palabras exactas que iluminen a quien yace en tinieblas y deambula sin rumbo por calles y lugares, ignorado de todos, vapuleado por la vida, ninguneado e ignorado por sus semejantes.».
 Alcanza Sáez un estado trascendente, diríase que casi místico (“Hazte en mí y sea yo en ti”) en el cual la palabra es la luz que devuelve la esperanza, el instrumento transformador de una realidad que no satisface al poeta. Poesía en prosa la que nos muestra José Antonio Sáez en cuarenta y ocho composiciones. Poemario para los sentidos y el intelecto, tan bella como sencilla en su concepción del mundo, y reflexiva, sosegada meditación desde la experiencia del vivir, de la cotidianidad de los días, ese tiempo que en el poeta siente que se escapa entre los dedos, porque ya no hay marcha atrás: «Se van, se nos van los días deslizándose entre las manos desnudas como arena. Se nos va la vida y somos solo gotas de agua resbalando en el cristal. Qué esperar de lo porvenir». En los versos de Sáez hallamos la confluencia de la búsqueda de la belleza y la fuerza expresiva de lo cotidiano que nace como consecuencia de una honda interiorización de lo vivido y por vivir. El poeta, desde la soledad de su apartado rincón almeriense, ajeno a las modas y modismos, a la llamada posmodernidad que tan poco le ofrece, consigue conservar intacta su voz, esa que ahonda en los orígenes y acompaña como un canto en las tardes de otoño al son monocorde de la lluvia en los cristales. Consciente del lugar que ocupa, Sáez oficia de poeta auténtico, sin interés alguno por el boato o la engañosa fama que adorna al hombre («Sobran los homenajes para quien no los busca. 
De vanidad se infla el globo y alardea el pavo real en su rueda. Pues llegué sin nada, me iré desnudo, como los hijos de la mar. Alada la mano que cierre la ventana de mis párpados»), porque el amor es el principio que rige todos sus actos: «Si nos han de juzgar por algo, que sea por el amor de que fuimos capaces. (…) Porque el amor, si no se da, se pudre en nosotros como fruta madura, que no es comida por nadie y viene a ser picoteada por los pájaros o arrojada a las alimañas». 
José Antonio Sáez es sin duda un poeta existencialista, humilde y solidario que nunca se detiene y que siempre abre su corazón al desposeído, porque su razón de ser no es otra que la de humanizar cuanto le rodea: «Abrió su corazón a la verdad, a la justicia, a la nobleza, a la compasión, a la solidaridad y lo cerró al escepticismo, a la angustia, a la desazón y al desasosiego». Por ello la tierra madre, la patria, también vive en él, “siguiendo a Salvador Espríu”, de forma muy particular, y en un momento tan delicado como el actual, y así escribe: «Con desgarro en el corazón oigo hablar de mi patria, con desprecio a algunos y con ignorancia a otros. Pero yo conozco su dignidad en la pobreza y su pasado glorioso, y por ellos me enorgullezco de mi humilde, hermosa y desvalida patria». Este es el poeta José Antonio Sáez, que nos hace temblar con la luz deslumbradora de su palabra, siempre viva y humana, y que hallamos en este libro tan conmovedor como acertado para estos tiempos: “En la otra ladera”.
EN LA OTRA LADERA. JOSÉ ANTONIO SÁEZ

EN LA OTRA LADERA. JOSÉ ANTONIO SÁEZ


Título:En la otra ladera
Autor: JoséAntonio Sáez
Editorial: Catorcebis (2018)

domingo, diciembre 23, 2018

LA LEYENDA DE GÉMINIS

LA LEYENDA DE GÉMINIS

ANTONIO HERNÁNDEZ
ANTONIO HERNÁNDEZ
Cuando el ser humano crece ajeno al conocimiento y el placer que proporciona la lectura, más aún, cuando se vanagloria de no haber leído un solo libro en su vida o vuelve a consolidarse aquel antiguo axioma de que los libros son el mismísimo diablo y embrutecen o simplemente se les quema para que no quede de ellos rastro alguno, algo no va bien y con casi toda seguridad solo cabe esperar la más grande de las catástrofes, el caos más absoluto. El libro, los libros, nos proporcionan la posibilidad de vivir las vidas de los otros, de imaginar estados inimaginables, de reflexionar y profundizar en nuestras propias vidas, alcanzando así un estado de natural sosiego. Eso y mucho más sucede cuando los libros forman parte inherente de la vida. Y tan es así que cuando hallamos ese libro y a su autor algo inexplicable sucede en el interior de cada uno de nosotros. Ocurre y ocurrirá siempre que un libro nos atrape en su red y nos haga partícipes de su íntimo mundo.
La novela “La leyenda de Géminis”, del gaditano Antonio Hernández, más conocido como poeta que como narrador equilibra la balanza hasta el punto de no saber muy bien si es más narrador que poeta o viceversa. Lo que es indudable es que en esta novela de aprendizaje Hernández viene a mostrarnos su madurez narrativa, su capacidad para la descripción de personajes y situaciones de forma magistral, su conocimiento de la tradición literaria universal, su desbordante experiencia capaz de ahondar en la cotidianidad con una sutileza y elegancia poco frecuentes, pero sobre todo con un lenguaje inusual, de una gran intensidad y hondura intelectual y literaria. Algo que hasta ahora no ha sabido reconocérsele como merece. Si Antonio Hernández es el poeta que todos reconocemos en “Nueva York después de muerto”, con el que fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía 2014, también es el extraordinario narrador de esta novela y de otras como “Sangre fría”, “Vestida de novia”, “Raigosa ha muerto. Viva el rey” o “El tesoro de Juan Morales”.
Dominador de ambos géneros: poesía y novela, Antonio Hernández es, en uno y otro ámbito, una de las voces más lúcidas del panorama literario español. En “La leyenda de Géminis”, Hernández nos propone la historia de un aprendizaje, no solo desde el punto de vista de la formación académica de Antonio, su protagonista, sino también vital a través de las enseñanzas del magisterio integrador de don Jonás, el otro protagonista. Esta es una novela que se caracteriza por la honda reflexión de la realidad, pero también de la poderosa revelación de la fantasía, de la ficción. Hernández es, sin duda, un escritor de raza capaz de sorprender al lector con el más profundo comentario, como de iluminar sus ojos hasta mostrar una cómplice sonrisa tras su sentido del humor (tan gaditano), o de la sutil ironía que caracteriza su discurso narrativo, siempre bajo la resplandeciente luz de un lenguaje preciso y exquisito, que nos recuerda la más pura tradición literaria española, simbolizada para esta ocasión en la picaresca, con la que Hernández tanto empatiza.

LA LEYENDA DE GÉMINIS

Desde la posguerra, pasando por la transición democrática hasta finalizar en el triunfo socialista andaluz son los ejes centrales en los que afianza su narración Hernández para mostrarnos todos los aspectos de la condición humana, para descubrir que en ella se asientan valores perniciosos como la ambición por el poder, el culto al dios dinero o la traición, frente a otros como la solidaridad o la fraternidad humanas. Los personajes están definidos con tal precisión que la narración se desarrolla de forma ágil, en el tiempo y el espacio.
“La leyenda de Géminis” viene a confirmar la excelencia narrativa de Antonio Hernández, que como en otras novelas anteriores, no duda en aplicar la observación y la profunda meditación sobre lo vivido y aprehendido para conformar así una historia que pudiendo parecer a primera vista tediosa y  compleja, su oficio de escritor convierte esta sensación en puro goce de los sentidos y el intelecto. Esta es, podríamos decir, la historia de un ideal, pero también la historia de un desengaño, de una derrota: «Porque siento que ha vencido la vulgaridad: el dinero que se atesora sobre el que se reparte; la fama sobre el prestigio; el poder sobre la dignidad; la conveniencia sobre la obligación; la adicción sobre la delicadeza, estar sobre ser».
Novela de aprendizaje, como ya se ha dicho con anterioridad, con el valor añadido de la erudición que caracteriza a su autor; novela donde la sátira, el humor y un discurso narrativo de una belleza y profundidad sin parangón, procuran al lector ese placentero instante en el  cual la lectura se convierte, hacienda de ella una perentoria necesidad, una imprescindible actividad humana. “La leyenda de Géminis” es la crónica de un tiempo oscuro y de silencios, la historia de un lugar y unos seres derrotados, la confluencia de los opuestos, del bien y del mal, tratada con la sabiduría de un narrador imprescindible en el panorama de las letras españolas, que es de justicia distinguir ahora más que nunca: Antonio Hernández. 

LA LEYENDA DE GÉMINIS, novela de Antonio Hernández analizada por José Antonio Santano para 

DIARIO DE ALMERÍA.

domingo, diciembre 09, 2018

ACOSO ESCOLAR IN CRESCENDO.



Acoso escolar in crescendo.
Por Peregrina Flor.


El acoso es un problema serio de la edad estudiantil. Pero las edades hay que pasarlas y sobrevivir en ellas, llevarlas con dignidad y a ser posible, para que todo vaya bien, con algo de sana y bien entendida religión.
La vida es dura desde la mismísima cuna, reconozco que unos buenos padres son la mejor lotería, pero en ocasiones, se sienten impotentes y atados de manos ante el acosador del niño/a de sus sueños.
La enfermera Encarnación Rodríguez Toja, trabajadora de un afamado hospital público de Madrid en 1995, lo contaba de este modo:
-He atendido tres casos de acoso escolar, de dos niñas y de un joven gay y me dolió tanto ver lo que padecieran, que me acerqué a su colegio para llamarles la atención duramente a sus reputadas profesoras. Son ellas las que deben impedir que esto suceda ya que representan a la autoridad. El maltratador busca siempre a una persona débil o distinta, también con traumas y problemas, ya que su objetivo es básicamente perjudicarla en silencio manteniendo muy en alto su inmaculada imagen de inocencia.
Es un ser sin corazón que debería estar depositado en un basurero, un ser que puede llegar a dejar marcas en sus víctimas, como pasó a Marisol, que ahora tiene una cicatriz de veinte centímetros en su rodilla derecha. Uxío Javier la empujó sobre unas bolsas de vidrio cortante.
Estimados lectores, yo me pregunto: ¿cuáles son las causas del acoso?, ¿se puede evitar?, ¿vale la pena abandonar los estudios si te acosan?, ¿cuál es el perfil social y psocológico de un empecinado acosador?, ¿ tiene solución el diabólico problema que va in crescendo en todas las sociedades?.
El doctor José Varela Sánchez tenía conocimiento de lo que era realmente esta situación, mismo sin estar en la escuela. Fuera emigrante en los años sesenta y tuvo que crecer personal y económicamente desde muy abajo. Pasó hambre, frío, sed, falta de amor, y por encima, había quiénes se burlaban de él y querían retrasar sus eminentes progresos.
Pero el doctor Varela Sánchez triunfó y se hizo un gran médico que ayudaba también a los pobres que padecían enfermedades que les atormentaban, y a pesar de ello, se ganaba un buen sueldo y formó una férrea familia, unida y que jamás ha sido vencida. Créanme.
Nuestro doctor, fue aprendiendo con el tiempo a pagarles con la misma moneda y de este modo poco a poco les hizo retroceder.
Los ignorantes que querían perjudicar su vida, fracasaron, como lo hacen todos los diablos del planeta que se enriquecen con los males ajenos y a costa de los verdaderos inocentes. La vida es así, esta servidora no la ha inventado ni se siente convencida por ella, pero sí que la ha observado con lupa y sin pudor.
Su inteligencia consiguió controlarles y con ello, llegó a la deseada meta de un hombre que estudió su carrera con mucho esfuerzo personal en la Universidad Central de Venezuela. La escalada del horror, decía, se producía de arriba abajo, del rico al pobre, del descarado al inocente, del malo al bueno. Por eso su estrategia fue la del ojo por ojito va si te vienen, y le resultó muy bien el invento.
Pero no juzgues a este médico por actuar de este modo, pues son tantas y tantas las preguntas que se originan a raíz de este problema, que he de ser sincera, quisiera saber responderlas, pero no sé. Así que doctor Varela, le diré que puede que haya usted hecho lo acertado en devolver bofetón por cuchillada, o navajazo por puñetazo.
-El individuo acosador es un hombre débil y malicioso, prepotente y vicioso, decía. Para él:
-No hay que perdonarles ni una, porque habrá más. No tienen freno, son seres irracionales que se creen con todos los derechos universales.
-Debemos ponerlos en evidencia, que se sepa de sus acciones públicamente y deben ser expulsados de los centros escolares.
-No hay que tener piedad con quiénes no la sienten por la vida. Hay que tenderles trampas que los dejen cojos. Denunciarlos sin piedad, exigiendo un castigo proporcional o superior y sin importar mucho las consecuencias. Así de rotunda fue su exposición un doce de febrero del año 2000, en mi casa.
El débil siempre debe contar con protección de profesores, tutores y directores. Y debe ser atendido rápido. No después de muchos ataques que dejen a la víctima fuera de combate. La urgencia es fundamental, puede ser cuestión de vida o muerte. Que los encierren en las cárceles.
El acosador sólo disfruta haciendo sufrir a otros seres vivos, lo que lo equipara con un terrorista. No les importa el malestar que causa en otros o que la víctima llore o se suicide.
ACRT2740, una psicóloga anónima que atiende decenas de casos como éste, me relató que no se acostumbra todavía a las barbaridades que le cuentan los chicos acosados que le hacen sus agresores. Va desde cortarles mechones de cabello, a dejarlos descalzos, pisarles el móvil e incluso, en un caso, desnudarlos en el baño y fotografiarlos.
Lamentable es también, que los estudiantes tengan que pagarles el dinero de su comida a sus agresores de a diario, para que no les persigan o mismo pasarles las tareas perfectamente realizadas, con las que muchos logran un inmerecido aprobado.
-"Es dura la vida escolar por el hecho de que debemos esforzarnos, como para por encima tener que soportar a estos desarraigados del Reino de Dios", me expresa ACRT.
-Pasamos mucho tiempo de nuestras vidas en los colegios, luchando por crecer con una buena formación, pero prepararse no es sólo adquirir un cierto grado de estudios. Es también saber y aceptar las capacidades y discapacidades del otro y ser amigos de todos.
Los grupos sin embargo acabarán formándose: personas estudiosas, personas que estudian por obligación familiar y alumnos conflictivos en alto grado. No nos equivoquemos, solamente hay estos tres grupos en las escuelas y entre los dos primeros y el tercero, es que se originan la mayor parte de los conflictos.
Vagamente recuerdo, en mi tercer curso de primaria a un chiquillo de clase, JC, que se divertía pegándonos puñetazos en los recreos de media hora. Era la asignatura que más me costaba aprobar, la de la impotencia de una niña de ocho años a la que nadie defendía debidamente. Ciertamente que yo nunca diera quejas y sufría en silencio. Nadie era capaz de devolverle los golpes y el chico iba cogiendo cada vez más fuerza.
Incluso puedo decir, que afortunadamente sabía que yo no era la persona que más odiaba, así que desarrollé mis estrategias. Me pasé dos semanas vigilando sus acciones, casi siempre repetitivas, y allí, hora y lugar dónde sabía que estaría, no estaba yo. Poco a poco me fui convirtiendo en una extraña para él.
Meses después se fue del colegio y mucho lo celebré con mis amigas, víctimas también. Se acabaran las pesadillas infernales llegadas de la mano de un niño de nueve años que hoy por hoy, a mi edad, podría haber puesto en su lugar con un simple grito. Es entonces cuando me pregunto: ¿por qué los profesores de mi colegio no movieran ni un solo dedo para defendernos en aquel año de 1978?... Si sabes la respuesta, comunícamela, porque yo todavía no la sé.
Afortunadamente, hoy por hoy, existen asociaciones independientes de los colegios que prestan ayuda, puede que más eficiente que la de tus profes. Es el caso de la asociación “noalacoso.org” que puedes buscar en Internet, ella está integrada por psicólogos, profesores y abogados que dan salida a estos problemas tan molestos. Su vía de comunicación es por correo de su página en la red o por teléfono.
-“Acosar es una actitud agresiva, intencionada y repetida, sin motivación evidente”. Expresan.
Si tu hijo/a es víctima, agresor u observador de una situación de acoso, debes impulsarlo a actuar. Si es víctima, pídeles los nombres de los agresores y dáselos a la dirección del centro. Si pasan de ti, habla con estas asociaciones de ayuda y mismo denuncia a las autoridades escolares que te dieron la espalda. Si es testigo, que denuncie, porque de este modo se acorrala y vence al maltratador.
Y en el peor de los casos, si es agresor, convéncelo para que se frene, haz que se ponga en lugar de la víctima. Y yo añadiría, que si no lo hace, ingrésalo en un centro de educación de menores conflictivos. Pero no permitas que vaya por ahí haciendo daño a terceros”.
Padres de hijos agresores: fíjense en el modo en que yo recuerdo a JC, y fue solamente un año y supe escapar de él. Así será también recordado tu hijo/a si es acosador.
Remato este artículo con pesadumbre y dolor de cabeza. Ciertamente a este problema hay que hacerle frente y tratarlo inmediatamente si se presenta. Tú, ¿qué solución efectiva ofreces?

COLABORACIÓN DE AURORA PEREGRINA VARELA RODRÍGUEZ.


Licenciada en Ciencias de la Información UCM 1990


sábado, diciembre 08, 2018

EL SIGNO DE LOS BORREGOS

El Signo de los Borregos.

Es una obra dura y contundente que describe a lo largo de sus páginas, la enorme lucha que mantienen durante toda su vida, una serie de personas provenientes de diferente extracto y posición social en su incansable afán por superarse a sí mismos, en su empeño por salirse de los rebaños creados por las burocracias de todo tipo en los que sobresale  gente inculta e ignorante y sobre todo por su innegable constancia en intentar escapar de estas influencias situándose lo más lejos posible de sus nefastas decisiones.

Todo este relato, sucede al compás y dentro de una sociedad, donde la corrupción política y empresarial, el poder del dinero y los duros cruces entre los diferentes intereses creados, campean a su antojo por toda la sociedad española.

Sale esta inédita novela a la luz, desde las bases de un potente e interesante relato donde se combinan a la perfección, pequeñas dosis de ficción con otras totalmente reales. Todo ello en el intento de reflejar la cruda y cruel realidad en la que tristemente vivimos.

Podrás descubrir, a lo largo de su lectura, un plantel de personajes, de diversa índole y condición, entre los que se entremezclan sentimientos, ideales, intereses, enfrentamientos, rencores y odios hasta llegar a cuotas inimaginables.

A lo largo de su interesante lectura, querido lector o lectora, desde el interior de las páginas de este libro, podrás ver de una forma clara una serie de acciones, reacciones, maquinaciones y hechos alucinantes, que te mantendrán en vilo hasta la misma frase final.

EL SIGNO DE LOS BORREGOS
EL SIGNO DE LOS BORREGOS

SEBASTIÁN UROS MOLINA

Biografía:

Sebastián Uros Molina (1953, Irún, Guipúzcua) Director General del Grupo Euro Mobel ubicado en el País Vasco. Actualmente jubilado. Desarrolló su actividad principal en la gestión empresarial. Destacó principalmente por su ingenio dentro del mundo del diseño y de la instalación de todo tipo de colectividades. Su aportación principal a este sector fue lo que se denominó como “la oferta integral”. Su afición a la escritura nace desde la infinidad de proyectos, artículos e informes que desarrolló a lo largo de su vida empresarial. Sus extraordinarias vivencias pasadas en los más de 35 años de profesión son de tal variedad y riqueza que le han animado a reflejarlo en los libros. Esta es la primera novela-relato que lanza al mercado. Es una sublime entremezcla de ficción con realidad, desarrollando de forma espectacular desde su propia organización empresarial, las experiencias vividas en el mundo de los negocios al más alto nivel, un mundo donde campean a su antojo los peores males que trae consigo el desarrollo de un capitalismo salvaje y sin ningún tipo de escrúpulos. La visión de esta obra está desarrollada, desde un punto de visto totalmente inédito, recoge situaciones y acciones que no hacen sino reflejar la realidad de los trágicos momentos que ha traído la ambición desmesurada y sin control de muchos políticos y empresarios en nuestro país.




viernes, diciembre 07, 2018

Washington Daniel Gorosito Pérez (II)


 

EL MONTE HERIDO
 
Una algarabía de colores
como un arco iris
rompe con el negro de las nubes nocturnas.
El monte amanece herido.
Brota de él un humo azulado,
los árboles mandan
señales de fuego apocalíptico.
Batahola de extinción.
La tierra de dolor preñada.
Las aves huyen,
no es el invierno que las aleja.
Hay exilio de aromas florales,
se oscurece el verde de la esperanza,
mientras se cierran
los pulmones del planeta.



EL ÁRBOL 
 
Las veloces golondrinas
cierran las ventanas del cielo,
multiplicidad de movimientos,
muchedumbre sin fronteras.

Abajo,
locomotoras que aúllan
el dolor de los migrantes
que trepan
pletóricos de pavor.

Pequeñas realidades inconexas,
en el círculo blanco del tiempo.

Náufragos en tierra,
islas de indiferencia y cenizas
los marcan.

Sus ojos inquietos buscan
el azul liberador del cielo
y la verdadera luz del sol.

Mientras,
el corpóreo ombú
fantasmagórico,
un árbol monumental
imagen salida de un negro sueño,
extiende sus manos vacías
recibiendo páginas sepias
que le regala el viento
con residuos de palabras.



EL GRITO DE LA TIERRA 
 
Desde el fondo de la tierra brota un sonido…
Se oye desgarrador.
No hay brisas luminosas.
Ni pájaros que vuelen.
Los nidos y el cielo se ven desiertos.

¿Por qué no resuenan las tonadas
armoniosas en el cielo?
Nadie las oye, o somos sordos al viento.
Ya los brazos de los árboles,
no se elevan con donaire,
caen como cansados a ambos lados del tronco.

Las hojas no vibran al ser acariciadas
por el Pampero del sur,
sólo caen…
No hay canto, hay lamento…

Lamento del mundo,
a través del grito de la tierra.
¡Cuánto dolor dormido y atrapado!
Desechando sombras, sofocando infiernos.

Ruedan lágrimas de intenso dolor,
por vanidades que han cubierto nuestras almas,
ciegas al hambre, la deforestación y la polución.
Desde el fondo emerge,
el grito de la tierra,
apremiante de dudas angustiosas
Lamento de un mundo.
Suspenso de guerra…



ODISEA
El bosque vuelve apocalíptico
el silencio.

Los oyameles están ansiosos
por la espera.

Todo es equilibrio natural,
se apacigua el viento
y conversa con las nubes.

Las Monarcas
mariposas resplandecientes
fluyen del norte al sur.

Inquieta sombra,
mosaicos de vida,
pétalos deshojados caen del cielo.

Naufragas naranja y oro,
embriagadas de sol,
buscando su Ítaca.

  • Las mariposas Monarca, migran de Canadá a los bosques del centro de México, la mayoría al Estado de Michoacán a pasar el invierno.



PLACERES 
 
El viento trae melodías lejanas,
abrasa suavemente las espigas
produciendo leves movimientos
desgarbados.

El sol,
se va tornando anaranjado,
lentamente…

Disfruto ese placer arcaico
que me regala la naturaleza
infundiéndome,
paz y sosiego.

Mientras
los pájaros migrantes
humillan el silencio.

Muy cerca de mí
un jazmín
anuncia el comienzo de su reinado
y se dispone
a desplegar lentamente
su velamen
entre los escombros de la tarde.



VERSOS VERSUS TSUNAMIS 
 
La poesía,
no está hecha
sólo de palabras,
tiene lágrimas de mar
muy saladas.
Hay amargos silencios
que rondan la desgastada,
escalera del olvido.
Se integran luces portuarias
y sus múltiples matices.
Hay mástiles,
proas y popas,
y se sueltan amarras
desde el añejo muelle.
El viento amigo
hincha velas a reventar
que buscan el núcleo
de la tormenta,
naufragantes versos.
Se irán al sacrificio
y calmarán el dolor
de los océanos
que ya no darán
coletazos de furia.

Washington Daniel Gorosito Pérez


miércoles, diciembre 05, 2018

INVITADOS AL PARAÍSO DE MARÍA ESTHER DE MIGUEL

Reseña de “Invitados al paraíso de María Esther de Miguel

De N. Daniela Churruarín. Maizal Ediciones, 2018.

INVITADOS AL PARAÍSO DE MARÍA ESTHER DE MIGUEL

Hace unos días recibí con mucha alegría este hermoso regalo y me lo leí con mucho interés y un entusiasmo especial. Ya llegué al final y no puedo más que exclamar ¡Qué belleza! Felicitaciones Daniela, por este gran trabajo y por esta obra imprescindible y tan necesaria, para conocer la parte más humana de nuestra querida María Esther De Miguel y gracias también por la dedicatoria del libro. Voy a comenzar agradeciendo, como no, a mi familia, padres y hermanas, por este regalo, porque eligieron muy acertadamente. 
 
El 1 de diciembre de este año, se cumplió un nuevo aniversario de la fundación de Larroque, mi querida ciudad natal, y estoy muy feliz de poder celebrar otro aniversario, aunque a doce mil kilómetros, recorriendo nuevamente con esta lectura bellos paisajes, calles nostálgicas e historias atemporales de mi terruño y aún más feliz si cabe, de poder hacerlo recordando, de la mano de estos relatos y de las anécdotas que contiene este libro, a una tierra tan querida y entrañable que me vio nacer y crecer, a la que estoy muy unida y a la que no olvidaré nunca. La misma tierra que vio nacer y crecer a una gran escritora, exitosa y muy laureada que salió de Larroque un día, hace unos cuantos años, para terminar en Buenos Aires, la gran capital. Esta lectura, este libro tan bien escrito, tiene una particularidad que he descubierto en estos días: mientras iba leyendo, se iba haciendo inexistente la distancia y yo iba cruzando el atlántico en un abrir y cerrar de ojos. ¿Qué más se puede pedir!? Qué se puede decir cuando se siente felicidad compartida por los logros, alegría por la satisfacción del éxito conseguido y una deliciosa sensación, a veces indescriptible, de sensiblería copoblana.
Un libro muy necesario y fundamental para quien quiera conocer a nuestra querida escritora, "la cuentera", como le gustaba llamarse, para ahondar en sus vivencias, en sus días de Larroque, en Gualeguay, Santa Fe, Buenos Aires y por todo su periplo. Este libro, reúne y sintetiza su vida y obra con rigor histórico y literario, con muy buena fotografía y muchos documentos y anécdotas. Suma además, valiosísimos comentarios de otros autores contemporáneos a María Esther, que la conocieron de cerca y compartieron con ella sus aventuras y peripecias literarias. Una obra exquisita que resulta imprescindible dado que, en Larroque y en el sur entrerriano, no había un libro para saber de la vida de la autora o para que el visitante, de la que fue su casa en Larroque, “La Tera” pudiera llevarse de recuerdo o para conocer aun más, la figura de esta gran escritora, de esta dama de las letras.

DANIELA CHURRUARIN

Sin duda es un gran trabajo de investigación el que llevó a cabo Daniela Churruarín y que dio por resultado este magnífico trabajo, esta obra biográfica, que es una joyita. Muy recomendable para quienes quieran conocer el otro lado de la vida de María Esther de Miguel. Para mí ha sido un magnífico regalo, un placer al leerlo porque es de lectura ágil y para nada tedioso y un orgullo, como mujer y como hija de Larroque, también para todos los que nos identificamos con el sur entrerriano, que tan rico aporte ha hecho y hace a nuestro acervo cultural argentino.

MARÍA ESTHER DE MIGUEL

Un libro intenso, con muchos detalles que permite conocer a una mujer de una sencillez admirable, con mucho sentido del humor, que sabía de la vida y de las cosas importantes, que te hablaba del tiempo que lleva preparar un buen mate y de lo maravilloso de ese pueblo que queda a medio camino de todo y donde no van los turistas. Un libro que nos muestra una mujer muy valiosa, en palabras de la autora vertidas en una nota al Diario Acción Larroque: una genia y figura de la literatura y una reconocida dirigente cultural, que también debe ser reconocida por su tarea en defensa del papel de la mujer escritora. Y sobre todo, resalto en ella la capacidad de dar, lo que es digno de destacar en estos tiempos, devolviendo a la sociedad lo que uno ha recibido. Y para terminar, citando a Marta Mercader (página 170): “María Esther era por sobre todo una embajadora de la alegría, de la alegría vital, de la alegría porque sí. Esto no significa que a veces no se mostrara preocupada o incluso indignada ante ciertos hechos de la vida pública. Quiero decir que, más allá de sus opiniones, prevalecía en ella un sostenido tono vital, un amor a la vida que resplandecía en sus ojos celestes. Era un don innato, como un halo angélico. La vamos a extrañar mucho. No es cierto que ahora esté calladita y sola en el cementerio de Larroque. Seguirá muy cerca de nosotros, tal vez en una silla vacía que nadie se atreverá a ocupar en la mesa de La Biela. María Esther es irreemplazable”.
Y Daniela Churruarín ha sabido meterse en la piel de María Esther y nos lo transmite todo en este libro, por eso es una magnífica invitación a conocer su vida y obra, a adentrarnos en el paraíso de María Esther de Miguel.



©María Ángeles Lonardi
Diciembre 1, 2018

En este enlace se puede conocer a la autora referenciada: