miércoles, abril 14, 2021

FINALISTAS PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA JOVEN JOSÉ ANTONIO SANTANO





Nota de prensaSeleccionados 11 finalistas para el Premio Internacional de Poesía Joven “José Antonio Santano”.


Alta calidad en la primera convocatoria del Premio creado por el Excmo.
Ayuntamiento de Baena.

El jurado del I Premio Internacional de Poesía Joven “José Antonio Santano”, formado por reconocidos poetas y escritores de la literatura española actual, quiere destacar el alto nivel de calidad de los obras presentadas a esta primera convocatoria llevada a cabo por el Excmo. Ayuntamiento de Baena. Con este premio el consistorio tiene como objetivo fundamental promocionar la poesía entre los jóvenes poetas en lengua castellana y el municipio de Baena como lugar de encuentro entre distintas generaciones de poetas, como así lo demuestra la procedencia de los finalistas seleccionados en esta primera convocatoria y que a continuación se relacionan.




Finalistas ámbito internacional:

— Para apagar el frío. Córdoba (España)
— Divina voluntad. Buenos Aires (Argentina)
— Abierto para jugar. Madrid (España)
— Las múltiples conjugaciones de tu nombre. Ciudad Real (España)
— Pájaros bajo las aguas. Bilbao (España)
— A la orilla del alba. Trujillo (Perú)
— Cuando amar eran solo las palabras. Córdoba (España)
— Mitología del agua. Madrid (España)
— Selvación. Zaragoza (España)
— Sobre la página en blanco del amanecer. Tegucigalpa (Honduras)
— El paso vacío. Barcelona (España)




Finalistas ámbito local:

— Últimas palabras de una efímera vida. IES Luis Carrillo de Sotomayor
— ¡Qué bonita la vida! Escuelas Sagrada Familia
— El jardín de la vida. Colegio Espíritu Santo



El fallo final tendrá lugar durante el mes del próximo mes de mayo 
Ver menos

lunes, abril 12, 2021

Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I) y (II)

AUTOR:  JOSÉ ANTONIO SANTANO.

Fotografía de Rodrigo Valero




.." Bebe vino y besa a quien amas y deja reventar a los que te envidian" ..  
 Ibn Quzman (Cancionero Andalusí)


 Fotografía de Rodrigo Valero


 

Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)



Hoy, veintiocho de marzo de 2021, la poeta oriunda de Tetuán y almeriense de adopción Pilar Quirosa-Cheyrouze, cumpliría sesenta y cinco años. Hace ya dos de su muerte y hasta ahora no he podido escribir una sola línea sobre su vida y obra, aunque fueron muchos los días en los que algún detalle, un verso, un libro o un proyecto literario me la recordara. Después del tiempo transcurrido, una vez en calma y desde la quietud del duelo que siempre estará presente para quien la consideró una buena amiga y magnífica poeta, escribo este artículo. Con anterioridad hubo demasiados elementos extraños, circunstancias y conductas oportunistas que me alejaron del foco mismo de su temprana y sorpresiva muerte. Mi relación amistosa y literaria perduró más de veinte años, desde el mismo día y hora que decidí que mi residencia se estableciera en estas tierras, concretamente en Aguadulce (Roquetas de Mar) y compartiera mis libros de poesía con el público almeriense que así lo quiso y entre el que se halló siempre Pilar Quirosa-Cheyrouze, interesada y vigilante en todo cuanto sucedía culturalmente en su ciudad. No descubro nada si digo que Pilar Quirosa amaba la literatura en general y la poesía en particular, pero también cuidaba con esmero sus relaciones personales de amistad. Con ella el camino se hacía más llevadero, porque aunque sea difícil de aceptar, y siendo Almería una ciudad de provincias pequeña, los contubernios poéticos existían en aquellos años que le tocó vivir como presidenta del Ateneo, Jefa del Departamento de Literatura del Instituto de Estudios Almerienses (IEA) o como alma mater del Aula de Literatura del Ayuntamiento de Roquetas de Mar más tarde y que ahora, muy merecidamente, lleva su nombre a petición de las Asociaciones Andaluzas de Críticos Literarios y Colegial de Escritores. Se ha dicho hasta la saciedad que el principal pecado del español es la envidia, y mucho de ella hubo y hay todavía alrededor de los círculos literarios de la ciudad, cada uno por su lado y lejos de aunar esfuerzos, prevaleciendo así un egocentrismo incomprensible, decadente y empobrecedor a todas luces. Sin embargo, nunca vi en Pilar Quirosa atisbo de él, al contrario. A su personalidad y conocimientos literarios se acercaban tirios y troyanos, jóvenes y menos jóvenes, con la intención de medrar muchos y aprender pocos, aunque siempre estuvo predispuesta a ayudar a todos. Su abarcadora manera de entender el mundo fue parte de su excelencia personal y literaria, aunque algunos, casi siempre los mediocres, intentaran beneficiarse de su gran corazón, de su generosidad a raudales.

Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)

Por aquellos primeros años de residencia en Almería destaco el hallazgo de un grupo de poetas que me acogió como si fuera uno más de ellos. Fue aquella una etapa literaria que nunca podré olvidar. Cómo podría hacerlo de Diego Granados, que visitaba en su casa de Albox y con quien conversé tanto de poesía; el más grande poeta almeriense que fuera y es pues nos legó su extensa y excelente obra, Julio Alfredo Egea, con quién tanto quise; Ana María Romero Yebra, por su cercanía y siempre ardiente ternura que tantas alegrías nos ha procurado con sus poemarios y cuentos infantiles; la poeta Pura López, quizá la más injustamente olvidada, con una obra de notoria calidad; mi buen amigo albojense José Antonio Sáez, al que siempre me unió su extraordinaria obra poética y del que siempre recordaré su prólogo a mi primer libro netamente almeriense Exilio en Caridemo y a la propia Pilar Quirosa con quien desde entonces y hasta el fatídico día de su muerte mantuve una sincera amistad y una complicidad literaria sin precedentes. Cómo olvidar tantos encuentros, conversaciones telefónicas sobre este o aquel proyecto, tal su inclusión en los Cuadernos de Caridemo que tuve el honor de dirigir y en los que participó con un estupendo trabajo titulado Palabras para Elisa y otros poemas, los viajes a la ciudad de Málaga durante siete años consecutivos como miembros del jurado del Premio Andalucía de la Crítica de novela y relato, las lecturas de su Aula de Literatura en Roquetas, las presentaciones de libros, sus magníficas reseñas críticas y tantos momentos vividos desde la más irreductible amistad.

Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)


Es imposible olvidar lo que el corazón siente en cada latido, más aún cuando la meta es la misma a compartir desde la más generosa de las actitudes humanas: la amistad. Nunca hubo lugar para la desconfianza, para el desencuentro sino en nimias cuestiones siempre salvables. Pilar Quirosa ha dejado en la sociedad almeriense y en todos aquellos que tuvimos el placer de conocerla un gran vacío, una huella imborrable, que solo puede allanarse con la lectura de su obra, porque en ella está y estará siempre con nosotros lo mejor de la amiga, la poeta, la novelista, ensayista, cuentista y crítica Pilar Quirosa.

Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)

Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)


Hoy, 28 de marzo, nuestra querida amiga y excelsa escritora Pilar Quirosa cumpliría sesenta y cinco años, y aunque persista este duelo, no puedo sino recordar su limpia mirada, su voz enredándose a la vida en cada verso, en casa sílaba o palabra, como si en ellas una luz indescriptible se apoderara del mundo, su mundo que aún hoy late en cada ser, en cada paisaje, en todas los objetos, en cada sueño. Su voz en las aguas del mar en Tetuán, su amado Mediterráneo, en el desierto de Tabernas, en la Puerta de Purchena, en las calles y plazas de la ciudad de Almería, en la Avenida de Madrid, en el Castillo de Santa Ana en Roquetas, en las noches lluviosas de otoño, en la Biblioteca Villaespesa, en el silencio de cada aurora, como si todo siguiera igual y nunca hubiese muerto, porque nunca fallece quien con tanta intensidad amó y vivió la vida:


Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)





Cuando decida el alba

prender la llama,

la noche se habrá colado

por esa abertura

que permanece intacta.


Por ese pasadizo inagotable

que frecuenta latidos de sal,

de bosques y templados horizontes

de mares y otros sueños.


Por esta única ventana, huésped

y desafío que la tarde te regala,

la tarde que se libera y te acompaña,

anuncio de otros días

que ya es cercana noche,

tacto y presencia,

el deseo de estar vivo.


Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida (I)






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11 de abril de 2021
Pilar Quirosa o la celebración de la vida  (II)



José Antonio Santano



Concluía mi primera aproximación a la mujer y poeta Pilar Quirosa con los versos finales del poema “Moonligt”, perteneciente a su libro “Estela sur”, que en su día tuviera a bien dedicarme del literal siguiente: “A vosotros, José Antonio y María Isabel, mis amigos en este Sur, a vuestros hijos, Macarena y Javier y, especialmente a vuestro nieto, Juan, con las ramas abiertas hacia lo mejor del futuro, lleno de sensibilidad y esperanza. Un abrazo grande. Firma y fecha: Almería, 14/9/10”. De esto hace ahora once años. Pero la luz de su palabra sigue guiando a quien esto escribe, desde el amor por la poesía y la literatura como forma de vida y compromiso con la otredad, que siempre vivió en Pilar, en carne y alma, porque ella siempre me acompaña, nos acompaña en humano y solidario sentir. Cada día y cada noche que su recuerdo fluye por la estancia donde sigo componiendo versos y sueño, es más dolorosa su ausencia. Saber que ya no está entre nosotros es un duelo permanente que solo logro calmar con la lectura de sus libros, con la presencia de su palabra que ahora reposa sobre mi mesa en forma de tratados de verdadera amistad y compañerismo, por mucho que en ocasiones hubiera las discrepancias propias de seres diferentes, pero respetuosos con el pensamiento individual de cada uno.



Estela Sur
Pilar Quirosa y el amor a la literatura


Ya en el prólogo de este libro, “Estela sur”, realizado por el gran poeta y escritor granadino Fernando de Villena, se reivindica la personalidad poética de Pilar Quirosa, su estética y su estilística, al escribirse: “Estremece la lectura de estos poemas tan llenos de dolor y tan sinceros que son como quejas susurradas al aire o como tímidos alegatos contra el olvido. Para Pilar Quirosa el amor lo llena todo de sentido y su ausencia le hace andar vacilante como desterrada de las delicias de este mundo”. Fernando de Villena dice bien porque mucho es su conocimiento sobre la realidad poética española, sabe de lo bueno y lo malo, como pueden ser ciertas conductas reprochables en los saraos poéticos, pero también de la autenticidad y calidad de la poesía que se escribe no sólo en Andalucía, sino en toda España. De ahí que escriba, con toda sinceridad e imparcialidad que en “Estela sur” existe “un vitalismo, una captación sensorial de la realidad y una profunda emoción de la naturaleza: del mar y de los campos, pero todo ello siempre puesto en relación con el amor y la nostalgia”. Es evidente que conoce bien la poesía de Pilar Quirosa, los elementos esenciales que la constituyen y que hacen de ella una poeta cabal, de un humanismo cierto y una manera de entender el universo con tal clarividencia, que acercarse a sus textos poéticos nos depara una extraordinaria sensación de plenitud, de goce absoluto. Esta es la diferencia que marca a unos poetas de otros. La esencialidad estriba en la comprensión del mundo que te rodea y la expresión de ese mundo con la herramienta precisa que es el lenguaje, y ambas cosas, por fortuna, pertenecían al campo creativo de nuestra poeta Pilar Quirosa.

Hay quienes piensan y así lo han demostrado que con una simple compilación de sus poemas la deuda queda zanjada. Pero esto no es así. Hay que adentrarse en cada uno de sus libros con tal pasión que todos, sin exclusión, se han de reproducir en los volúmenes que sean necesarios, y con el estudio crítico o preliminar de todos y cada uno de ellos y de los géneros literarios tratados, para general conocimiento no solo de la sociedad almeriense, sino de la andaluza y española. Es un deber y una responsabilidad ineludible conquistar el espacio de la esencialidad de su universo literario desde todas las perspectivas posibles. Esta, lógicamente es una tarea ardua, y quizá por ese mismo hecho, se haya rechazado haber hecho realidad la edición de toda su obra literaria, pero solo estaremos parcheando si no somos capaces de concentrar todo el esfuerzo y trabajo necesario en pro de este proyecto, a todas luces, abarcador. En parte, este es mi propósito con estas reseñas puntuales, por entender que toda su vida Pilar Quirosa se consagró a la difusión de la cultura en general y de la literatura en particular. No podemos dejar que su excelente legado quede compensado con unas breves notas biobibliográficas, ajenas a la reflexión profunda sobre su extensa y magnífica obra literaria, interrumpida por su temprana muerte. Pilar Quirosa, como persona y como escritora versátil nos dio mucho más de lo que posiblemente le dimos, y aún hoy, tras su repentina muerte todavía nos ofrece el legado de su obra. Entiendo, pues, que es de justicia propagar y difundir su literatura, que es como decir, su manera de entender la vida. La cita de Plutarco que abre el poemario “Estela sur”, podría definir todo su contenido: “Tienes que vivir y no sólo existir”. Y así lo demostró nuestra poeta a cuantos tuvimos la suerte de conocerla. Para Pilar Quirosa escribir lo era todo: “Escribo de nuevo, / a golpe de lluvia / y de silencios”, de tal manera que en estos versos los símbolos que representan “la lluvia” y “los silencios” son pura esencia existencial que nos permiten conocer no solo a la poeta sino al ser humano que la alienta.



Julio Alfredo Egea
Pilar Quirosa con el amigo poeta Julio Alfredo Egea



Celebremos, pues, la vida 

al abrigo de la piel,

con el temblor de una hoja.


son versos que ya desde el título de estas reseñas por entregas se justifican: “Pilar Quirosa o la celebración de la vida”. Y es que en nuestra poeta no había mayor ni mejor celebración que “vivir” (carpe diem) a tope cada segundo, con la esperanza puesta en el siguiente, y así sucesivamente hasta el fin de los días.

La poesía de Pilar Quirosa goza de una mediterraneidad absoluta. Nacida en Tetuán y residente en Almería hasta su fallecimiento, el mar es su casa y su refugio, en sus olas se adormece y transporta hasta alcanzar la cima de la luz y la palabra, y en ella encontramos por momentos:


La misma calle, 

el mismo mar,

y, a dos pasos,

nuestra intensa geografía,

azul llanto

en el lenguaje de los sueños.


Los sueños que desde su Avenida de Madrid alcanza a ver en el firmamento cubierto de estrellas esplendentes. Así la vida se impone a todo y en esa realidad su voz se alza y se aposenta en los misterios del cosmos, porque siempre una luz delata el horizonte al que nunca puede renunciar quien tanto ama, aún gritando por el dolor que acrece en su mirada hacia el pasado, sea “Auschwitz”:


Caen las hojas de un calendario cruel,

sonidos de besos marchitados, sombras

de tantas noches de insomnio, tantos

ecos desatados en la Historia, abrazados

a la vergüenza humana.

¡Madre!, aún escucho tu llanto. ¡Madre!


o sea “Guernica”:


Duele el corazón al acecho

de las sombras inclementes. Duele

la ausencia de cordura en la piel

de los hombres.

Duele el recuerdo de ese árbol

imposible, de sabia abierta a la luz.


El lamento, sí, el grito picassiano

y el llanto.


Y la sangre derramada.

Y el coraje, todavía,

de sentirse vivo”.


Es el dolor humano después de haber sentido la desolación y el miedo a la oscuridad, al odio acrecentado en los corazones, la tiranía y el oprobio como formas indignas de vivir, y por ello, la poeta se rebela y se duele, porque el dolor también es una manera de saberse vivo, lo suficientemente vivo como para censurarlo en un único y aterrador grito, que no es sino la palabra poética en todo su esplendor.



Pilar Quirosa
Pilar Quirosa



Claro que sí, la vida, su celebración sin condiciones. Y de eso sabía mucho Pilar Quirosa. Y el amor como pilar fundamental de la existencia. Nada más emocionante y bello que sentir el corazón abrirse de par en par a la otredad, a la entrega libre y desnuda de cuanto adentro se ha cultivado para ser compartido. Y sin embargo, qué poco ha recibido por su creciente y generosa renuncia del “yo” en pro del “nosotros”, si acaso un librito conformado por las prisas y el oportunismo incomprensible de una institución, de la que, para más inri, llegó a ser Jefa de Departamento de Literatura. Toda una vida dedicada a los demás pagada con unas migajas si nos atenemos a su amplia obra. Pero tal vez, no convenga detenerse en cuestión tan baladí, y sí, continuar con lo verdaderamente importante: su legado poético, objeto de estas líneas.

Podríamos preguntarnos por qué este aparente comienzo anacrónico, y la verdad es que no sabría decir su verdadero motivo. Tampoco considero que sea ilustrativo dilucidar en este momento los por qués de esta aventura literaria respecto a la obra poética, en principio, de una de las voces femeninas más interesantes de la poesía contemporánea española, porque, y de eso estoy convencido, de no haber sido por muerte tan repentina, Pilar Quirosa-Cheyrouze hubiese ocupado un lugar destacado en el panorama de la poesía del nuevo siglo.

Su libro “Estela sur” es un ejemplo de lo dicho. En él confluyen los elementos esenciales y los recursos estilísticos propios de una voz que, a medida que crecía y creaba su propio universo, más brillaba por su lenguaje y su permanente dedicación a expresar lingüística y semánticamente la autenticidad poética de sus textos: “Esta noche, de nuevo / se abren las puertas del mar”. El mar como paraíso existencial, el paisaje por excelencia de su poesía y la soledad como cómplice de una rutina que no impide, todo lo contrario, agrandar el acto mismo de la creación:


De su mano, el mar

—¿recuerdas— era sonido y paz,

lecho de algas y aliento.

El mar y el oleaje,

intenso atisbo de luz

para los ojos del niño

que contaba las estrellas.

(…)

Azul intenso, en el nombre

de la vida, pequeñas manos

agarradas al mayor de los universos.


Y en la arena, aquellas huellas,

aquellos primeros pasos,

recorridos junto al vuelo de su falda,

abriendo ventanas al mundo.


La poesía como esencia misma de la cotidianidad, el júbilo de la existencia en los detalles más nimios, en las cosas sencillas, en la descarnada realidad de la materia y la secreta luminosidad de lo invisible, de lo espiritual o de la mística de los días que nos conforman, en perfecta comunión con la naturaleza, con amorosa pasión y ternura, donde de nuevo el corazón abre sus ventanas de par en par:


Hay horas que parecen las últimas,

llenas de momentos insomnes,

donde se intuye el azul de las riberas

y el verde ardiente de los pinos

que descienden, plácidamente,

hasta la orilla.


Y hay muros insondables,

montes de cristal que injertan

parcelas de cielo aristadas,

que moldean la mañana

con tempestades de besos,

que peinan la distancia

varando una caricia.


Y, sin descanso, costea mi frente el mar.



Pilar Quirosa
Pilar Quirosa o la celebración de la vida  (II)


Es la mar vértigo y temblor de la mirada que observa el horizonte siempre en la esperanza de alcanzar la otra orilla, sus arenas y sus gentes, como un continuo eco que se adentra en las entrañas y la carne, en el alma y el sueño de la poeta, que no deja de bregar con la palabra y su último sentido y configurar así una verdad —su verdad—, que siempre cuidó con sabio y denodado esmero. En la luz mediterránea se conformó toda su poética y a ese mar de azules infinitos se debe y se entrega sin ningún tipo de condiciones, desnuda y libre, ligera de equipaje, como diría Machado. Todo en él, el Mediterráneo, los colores, la luz, los sonidos, los aromas y, sobre todo, sus silencios marcan la aventura creativa de Pilar Quirosa, y con ella, una nueva forma de expresión poética, una manera de ser, en la diferencia y la pluralidad, más poeta si cabe, más humana:


Conservo el recuerdo de un mar antiguo

que desciende hasta la orilla

y es clamor de algas y de arena.

(…)

Desde tiempos ancestrales,

donde caben los días

y se aposentan todos los instantes

que nos hablan de otras noches

henchidas de juegos y plenilunios.


De siluetas y de olor a salitre

en aquellos muelles que acompañaban

al fulgor de las estrellas.

(…)

Tras la ventana, hay constancia,

esta noche se precipitan las cenizas del tiempo.


El tiempo fluye por doquier y apresa los instantes para luego recordarlo en su fiera intensidad, esa que la palabra provoca a la luz de la estrellada noche o en el silencio que tras el ventanal recorre la alcoba y el alma de la poeta. Ahí está, siempre atenta a las señales, a los símbolos y a la historia humana que proclama en sus versos de arte mayor unas veces y de menor otras, a la gramática o la sintaxis según considere el tono o el matiz a resaltar en su escritura, en un juego de espejos metapoéticos que nos acercan al verdadero valor de su poética:


Cómo escribir un poema

que se deslinde de la nostalgia,

que desconvoque, para siempre,

la plasmación de la herida

y se haga fuerte, y raudo y vital

para la supervivencia.


Cómo gritar a los imperativos

que se desglose en pretéritos

imperfectos pero humanos,

que no tiemblen ante la mansa caída

de las hojas del castaño,

que sean lava y, al mismo tiempo,

compás de espera, página abierta,

ternura y remanso.


Cómo barajar el efímero tiempo,

el reloj derrotado por el paso de las horas,

el dolor que crece y se retuerce

en meandros, cómo escribir un poema.

(…)

Cómo escribir un poema

esperando el regreso de la luz,

la única estancia habitada.


Así en su estancia, paisaje interior y en los otros donde la vida se reactiva con cada primavera, Pilar Quirosa supo ser luz y perfume del día a pesar de tanta oscuridad, de tanto infierno enmascarado y tanto agravio consentido por la mediocridad reinante. Pero su mayor virtud fue siempre su amorosa entrega a la vida, que no es sino decir a la literatura, y a su entorno tanto familiar como amical. Nada se interpuso en ese camino elegido libremente y libremente frecuentado a lo largo de los años:


No he conocido

más instantes

que el placer de la palabra,

ese puente levadizo

tendido hacia el abrazo.


Es el tiempo y la memoria en la poesía de Pilar Quirosa inseparable de la realidad. En ella siempre el aliento de un renacer constante y permanente, capaz de eternizarse en el rumor del mar que vive tan cercano.


Por razones obvias

hoy renazco al ritmo de las olas,

donde se balancean los días,

y la tarde es un vuelo

de infinitos signos, reclamados

por la inercia del mar,

donde la soledad

es espejo y es quietud,

y, también, lo es,

poso de nostalgia.


Hibernar la noche
Pilar Quirosa o la celebración de la vida  (II)


La vida es tránsito, soledad abarcadora de silencios y emociones, espíritu y latido. Por eso la poeta quería “Hibernar otra noche / para rescatar los sueños”. Y mi deseo no es otro que Pilar Quirosa viva para siempre en la luz de la palabra, nunca en el olvido.


miércoles, marzo 24, 2021

Órbita EP

 Órbita EP




 

 

 

  

        Órbita EP

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Antonio Moreno Ávila

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Equinoccios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bagaje

 

 

                         ¿Se equivocó Ulises regresando a casa?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            En silencio

 

 

A la vez

y de continuo

 ser la aurora

       y el declive.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Giro

                                               


Tras extinguirse la juventud

 curiosamente el tiempo

             efectúa papiroflexia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Pisar máscaras

 

 

            Lo que no somos es imparable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       Ensalmo

 

 

   Buenos días.

      Buenas tardes.

Buenas noches.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            Consustancial

 

 

  Pero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Acaso algo

 

 

    ¿Erratas en el prólogo de morir? 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Símbolos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Panorama

 

 

 

La madurez consiste en pedalear

a la par que se comprende

que las bicicletas

sobran.

 

Impone la especie

ropa de tribu urbana

y jacuzzi en la azotea

contra.

 

Transmite amor

desaprender

la mercadotecnia

o sí madurez si uno

desaprende

su propio nombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Re-

 

 

 

Pandora (no) abre la caja

Lilit (no) es el demonio

Eva (no) muerde

la manzana.

 

Judit Polgár

(la dama muy dama

y más dama del ajedrez)

subyugó a reyes

sin dejar de sonreír.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dualidad

 

 

 

Qué bien

la voz vorágine

y la ceremonia

de los hilos

café y tabaco

hacia el tesoro

yo escribo.

 

Qué insensato

el Espantapájaros

quiere tener

cerebro. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Júbilo

 

 

 

Oh sencillez

diosa madre

aleluya.

                                             

El aire inaugura los columpios.

 

Aleluya silbar y caminar descalzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tesis

 

 

 

... Dios y el horóscopo

y lo peor de la adolescencia

inoculan la broma de creer

que vivir es muy serio. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sucesión

 

 

 

Mi vida no tiene páginas.

 

Mi vida no tiene páginas

aseguras sin desenlace

desde el nudo

harta.

 

Porque te quiero

quisiera quemes

los marcapáginas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hilar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mundo

 

 

 

Hace reír y cansa

la ambición insectos

con ínfulas de dioses

Me gusta.

 

Hace reír y cansa

la crítica anterior

Me gusta.

 

Hace reír y cansa

el astigmatismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Posverdad

 

 

1

             Globalización.

 

2

Papá Noel.

 

3

                       Si puedes soñarlo...

 

4

          Ha dicho la tele...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rectitud

 

 

 

  Siempre corbata asfixia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Francachela

 

 

                          ... y poco más tan cierto. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      Mejoría

 

 

 

               La culpa al ralentí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Desahogo

 

 

 

El viaje comienza

con el primer paso fuera de casa

y aunque se camine solamente

cien pasos afuera.

 

Teatro de rigor la costumbre

de techo sin sol ni luna

y estar muriendo

respira en el entreacto.          

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Impulso

 

 

 

   Bailar mata a nuestro suicida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Semicírculo

 

 

 

Huellas y carencias nos deshacen

 y con las olas y los grafitis

  nos rehacemos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Mixtura

 

 

 

La música

de Otis Gibbs

y el voto de silencio

el día siguiente al último

y tú bajo tu pamela

ergo sum.             

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   Existencialismo

 

 

 

Antesala de otra sala de espera

 que antecede a otra más

  eyaculando. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     Elegía

 

 

 

  La muerte fecunda metáforas

                   estériles ante los entierros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 No reír

 

 

 

  Spam en la trastienda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 














 Dýnamis



Árbol de la vida enarbolar la lengua.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

















Ocultación

 

 

 

La necesidad de seducir

 llora cadáver en el páramo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Análisis

 

 

 

... Es la marea

 o riesgo de Hölderlin.

          ..... Sentir es el diagnóstico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tictac




El almuerzo dura poco

y la sobremesa se eterniza.


De ahí que las manos busquen

el respiro de fregar los platos

o el oficio de mecánico.


De ahí que Petrarca escribiera

cosas a Laura existiese o no.





















 

 El giro lingüístico

 

 

 

Lógos

creyendo mono monologa

descreyendo mono monologa

virus según William Burroughs.

 

Lógos

creyendo descreyendo

a crucigramas juegan

jugamos marginales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Política

 

 

 

Supercalifragilisticoespialidoso.

Para ti precio amigo.

No ni na.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poesía

 

 

    1

 

                            Kairós y Calíope follan duro.

 

 

2

 

 Rajarse la garganta

         con mucho cuidado.

 

 

    3

 

               Kairós y Calíope follan duro

                    y después el orfebre

                             hace la cama.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Segurísimo

 

 

 

   ¿Mal intérprete de la hermenéutica?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Nodus Tollens

 

 

 

Puzle de cien mil piezas

¿qué regresa del eclipse?

 

Descanse en paz

aquel verano.

 

TOC TOC

abre yo te guío

y ahora sí vivir

ahora sí soltar

de la mano

a la sirena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Posdata

 

 

 

Mientras tanto la vida

escribe siempre

vida.

 

Mientras tanto la vida

escribe siempre

génesis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Díptico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Adentros

 

 

 

Ella no usaba tacones

o yo no la recuerdo así

va quedando si queda

lo intangible de la voz

y la leyenda quizás

de los dos versos

dos pronombres.

 

Duda

uno duda

ya el peso apenas

muerte otra palabra

horas tras los siglos

de nostalgia

no sé...

 

Ella no usaba tacones

va quedando si queda

muerte otra palabra

despersonalizar

sobrevivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Fotolibro

 

 

 

Tu forma qué guapa

y tu manera de mirar

en busca de imágenes

enhorabuena y gracias

di propina al mensajero.

 

... No me vengas que si musa

que si primavera en el Olimpo

te digo que escribes muy bien

por tu trabajo enhorabuena

por este obsequio gracias.

 

¿Cómo vas?