18.- tic, tac, tic, tac, ... Isabel Prada (73

 La  luz entraba sin permiso ,a través de las cortinas, inundaba la habitación  y se acurrucaba en las sábanas. Con un ojo totalmente cerrado y el otro apenas abierto, Ana se desperezaba cruzada en diagonal, esa era una de las ventajas de tener para ella sola una cama  enorme, una cama de matrimonio.

 A esas horas tan solo la cantinela estridente de su  despertador le hacía compañía.  Se dio una ducha rápida y oteo en el armario buscando algo que ponerse. Dos tostadas y un café le ayudarían hasta la hora de su almuerzo. Se echó unas gotas de perfume, pocas porque el frasco estaba ya en las últimas, del mismo modo que la cuenta corriente, del mismo modo que el mes de septiembre....

Cada día caminaba 10  minutos hasta la parada de autobús, ahí esperaba otros tantos y luego, por fin, subía al bus atiborrado, repleto de miradas enlegañadas . Ese día consiguió sentarse al lado de la ventana. Aunque su mirada quedó perpleja ante un grupo de madres con sus críos. Armaban mucha algarabía y resultaba difícil no prestarles atención.  Sobretodo, Ana se quedó ensimismada observando a uno de los niños. Un chavalín de unos 6 años, bañado el pelo  de colonia, colgando de una mochila enorme y comiéndose su donut de chocolate mañanero. Con  unos ojos enormes que resultaban desproporcionados para su pequeño rostro, la boca coronada de chocolate y migajas...Miraba a Ana insolentemente sin ninguna cortapisa  y con esa curiosidad asombrosa que caracteriza a los niños. Curiosidad envidiable.

 Bruscamente Ana apartó su mirada y redirigió sus ojos hacia lo que ocurría detrás de las ventanas del autobús :  el mundo se desperezaba , toda la maquinaria del día a día se ponía en marcha y ella empezó a pensar en la oficina, hizo recuento de las tareas que le esperaban..y se acordó de Susana y Eva. Ayer antes de salir de la oficina, el ambiente ya completamente distendido, le comentaron la doble noticia. Estaban las dos embarazadas. Desde que se enteró de la noticia, Ana había sentido una sensación extraña por lo novedosa y lo que más la inquietó fue la continua cantinela que le atormentaba los oídos: Tic-tac, tic-tac... Al oír la canción sentía una intensa angustia que iba aumentado al no entender el porqué de ese sonido... Había pasado muy mala noche y encima sin tener a nadie a quien desvelar para compartir el insomnio, sin unos hombros  sobre los que acurrucarse  tan solo con una cama  de matrimonio para ella sola, dónde sus  angustias se desperdigaban hasta no poder encontrarlas. Volvió a mirar al grupo de madres e instantáneamente el Tic-tac  se reanudó pero esta vez con más intensidad. Ana , al fin, le prestó atención, quería saber que significaba ese ruido monótono que desde ayer la martirizaba. Se observó por dentro, muy adentro, después emergió y siguió observando ese niños con sus madres.
 ¿Porqué no se había casado? Tenía ya 35 y oportunidades no le habían faltado-pensó. Tal vez no pensé que el tiempo fuera tan traicionero, que pasara tan rápido. Sí sin duda, no supo preveer los acontecimientos. Sin embargo,  resultaba curioso  que hasta ayer, tras la doble noticia de embarazo en la oficina, no se hubiera dado cuenta. Ella había diseñado con esmero su vida, en ella había incluido un trabajo bien remunerado, multitud de viajes , amigos, cines, teatros.....alguna que otra aventura...pero ¿se le había olvidado algo?.. Había creído que los niños eran para "dentro de unos años", quién quería ahora sumergirse en un mundo de pañales,  papillas y guarderías. Siempre quiso una vida más intensa, con más espacio para la aventura. Pero ahora, cavilaba Ana, ahora una vez visitados los cinco continentes, habiéndose hecho fotografías en La Plaza de San Marcos, en Venecia, las pirámides  de Egipto y un sinfín de países exóticos y lejanos. Sentía un vacío inmenso que ningún viaje por muy exótico que fuera podía llenar. Y después que?, se preguntaba Ana. Pasarán los años y me convertiré en una  una vieja artrósica y sola, sin hijos que me cuiden y me mimen. Y con la pena de no haber sabido lo que es acunar a un bebé, educarle durante su camino, porqué a quién le importan las noches de insomnio, los quebraderos de cabeza para que hagan los deberes, las hipotecas y demás. Todo eso se aguantaba sí la recompensa era parir y ayudar a crecer a tus propios hijos. Verles aprender el oficio más difícil : el de su propia vida.
Ana sintió una sacudida. El conductor  acababa de frenar bruscamente. Sus pensamientos se interrumpieron, también bruscamente..Era su parada. Descendió del bus, antes de dar una última mirada al niño colgado de su mochila. Se dirigió a la oficina y durante el camino  reanudó aquellos pensamientos. Eran ya las 8:55, y seguía con su monólogo caótico, tal vez, se decía , esa desazón desaparecería, sí seguro, había sido consecuencia de la depre post-vacacional, pasaría pronto. Todo pasa,,,Todo? -se preguntó. Tic-tac. Tic-tac


AUTORA: ISABEL PRADA
TITULO:    Tic-tac, tic-tac.....

17.- El último amigo. Mar Fernández Montes (70

Hoy me he muerto. Morirme era algo que siempre me ha dado, más que miedo, pereza: hacer que mis familiares estuviesen a mi lado, llorando y sufriendo por mi marcha, y todo lo que viene después, velatorio, entierro, saludar a familiares, amigos y amigos de mis amigos... ¿No me digan que no da pereza sólo de pensarlo? Agotador. Pero... hoy, por fin , me he muerto. La verdad, sentía curiosidad por saber cómo me iba a sentir muerto y no tiene nada que ver con todo lo que me había imaginado antes. No. Esto es distinto. No sé si para cada uno de nosotros será igual o no, o como cuando tienes un hijo, que hablando con otros te das cuenta de que cada uno lo vivió de forma diferente. Yo me siento bien, liberado, suelto, muy suelto, es como si pesase antes 200 kilos y ahora me hubiese quedado en 50. Liviano y feliz.
Creo que echaré de menos a mis hijos y a mi mujer, pero también pienso que tendré tiempo de verles más adelante cuando ellos realicen el mismo viaje . Una temporada solo me vendrá muy bien. Siempre he deseado conocer gente interesante y creo que ahora es un buen momento. ¡Deseo tanto saludar a Einstein, y a Mozart, y a Leonardo, y a ... estoy tan impaciente por largarme del todo de aquí!
¡Por fin, ya estoy en el coche fúnebre! ¡Qué cómodo! El conductor es un chico joven, agraciado, podría valer como novio de mi hija pequeña. Parece simpático. Me ha puesto música durante el trayecto al tanatorio y música de la que me gusta: ¡salsa! . ¡Qué curioso!, yo creía que los empleados de la funeraria eran gente triste y sosa, pero no, este chico es de lo más vivaracho. Ha ido todo el camino contándome cosas de su familia: que sus padres se han separado y no le importa, que sus hermanos han dejado de verse por culpa de las cuñadas, y que tampoco le importa, y que a él lo que le gusta es el fútbol (en concreto el Real Madrid), y salir por ahí de marcha con sus amigos. Yo le he dicho que aproveche la vida, que, al contrario de lo que todos creemos, no hemos venido aquí para sufrir, sino para sacarle jugo a lo mucho o poco que se nos presente en el camino.
Creo que me ha escuchado porque me ha dicho: "Todo el mundo cree que ser feliz es tener cada vez más cosas y más dinero, pero yo creo que se es más feliz necesitando menos y repartiendo más... buen rollo... a los colegas, a la familia y al mundo en general, ¡cuesta tan poco sonreír! Bueno, amigo, aquí te dejo, que tengas buen viaje y alegra esa cara, que este viaje lo tenemos que hacer todos, suerte en la otra vida."
Es curioso, tanto pensar en mi muerte, en el último día en la Tierra con los mortales, y no me había imaginado que justo ese día oiría los últimos éxitos del Caribe y haría un amigo filósofo. Sorpresas te da la vida... y la muerte.
Se acerca mi mujer a darme el último adiós: ¡vamos, querida, no llores más, que tú y yo sabemos que vamos a disfrutar de nuestra soledad! Adiós... hasta... espero que mucho tiempo, aguanta tú ahí abajo, cuida a tus nietos, no te preocupes por mí, recuerda que tus hijos te necesitan mucho más que yo... adióóóóóós... ahí os quedáis todos... Mira, ¡Einstein!

16.- Pasos largos en Sierra Morena. Josefina Niebla (66

Hierve el sol sobre la tierra, rota y yerta, a su pesar se levantan, misterios del mismo, ¿quién sabe? ... olivares, aceitunillas negras, campos de cebá, centeno y paja.

Del pastoreo viene, cansino, fatigas de la sierra misma, camisa empapá, el sudor del que cae a plomo, ovejitas blancas, .. el zurrón y alpargatas, siguiendo cañada arriba, hasta el cortijo llegará.
Mujer e hija tiene, María aguarda, zarandeando la paila, cutis fino, manos menudas, ¿quién diría que en el campo anda?; la niña ya se ha dormido, una nana todavía canta: ea mi niña, era, ¡ Shuuuu!, suspira y canta, .. azuzando la brasa.

Por la noche callada, no más luz que la de una vela, no más calor que la del lecho, la serranía enmudece, ... ni el volar de aquélla águila, no más aullido que el del zorro, ¡por dios!.. que susto pasan. Al pueblo fui ayer mañana, a entregar las cuajas, y al pasar por la taberna del ventorrillo a la entrada, tó er mundo murmuraba la misma historia versada:

Que un bandido anda suelto
por la Sierra Morena alta,
que galopando de noche
y de día agazapado anda,
por los tajos y montañas.
Que los civiles lo buscan
pues la ley hace a sus anchas,
"Quita dineros a ricos y señores,
y a pobres y míseros, regala"
"Pasos Largos", le llaman
pues no hay quién le dé caza,
a su lado una cuadrilla de hombres
sin rumbo cabalgan.

Oye mujer, si a mi marcha, llegara a estos parajes, del que tó er mundo habla, no debes sentir miedo, no le lleves la contraria, a pobres como nosotros no dañará por nada. Dale de comer si hambriento llegara, llena su zurrón de tocino y pan de blanca hogaza, si es agua fresca llévale al pozo y aguarda hasta que su sed de por saciada, no le lleves la contraria, pues cuentan que mal genio le anda.

Amanece, y las ovejas, con su vara manda, ¡Eh, anda! ¡Al campo! ¡Ala, al campo hermanas, y retoma el camino bajando la cañada. María le despide, hasta que la vista no le alcanza; la niña llora, en el cortijo a solas... No ha llegado el mediodía, y un silencio le enfría desde el mandil, las faldas, hasta helarle la enagua, no se oyen pájaros, ni tan siquiera sopla el viento de la montaña. María al ventanuco del cortijo, se agazapa, oye el galopar salvaje de por lo menos diez yeguas bravas.

La niña tapa con sábanas blancas. ¡ea, no llores tú mi niña guapa!. Atranca la puerta y reza a la virgen santa: Madre mía, no me abandones, que si de esta me sacas, en le iglesia del pueblo, por estas te lo juro, qué de novenas te hago, que ni la santa Teresa de Ávila. Tocan a la puerta, fuerte y ronca se oye una voz entrecortada de hombre rudo, pregunta: ¿Quién anda ahí? ¡Abrid, por Dios! María tiembla toda ella, el sudor las manos empapan, le resbala la llave, corre el postigo, a Dios se encomienda y abre.

Señoa, no vengo a hacerle daño,
sólo por Dios le suplico,
 que con aguja e hilo me zurza
 éstos calzones roídos
que en la sierra, señoa mía
no hay mujeres 
que le hagan a uno estos menesteres.

Ríe, y a la vez que ríe a trompicones, va dejando a la vista, dientes amarillos y negros, como los de los titiriteros, y a la vez que ríe, la mira con los ojos fijos, y le dice con ardua voz: Usted coza, señoa, que yo fuera estaré aguardando, y cuando esté listo me va llamando.

¡Por Dios, el costurero!, el costurero de paja, debajo de las sábanas del Ajuar guarda, con sus manos temblorosas, enhebra la aguja y con hilo fuerte empieza el destinatario, los calzones del bandido, sucios, rotos, descoloridos, pespuntea con fuerza, con ira y brío, por lo menos diez pinchados le destrozan los nudillos. Cuando acaba a la puerta se asoma, y se los entrega, tan desvalida que ni a los ojos le mira. ¡Muchas gracias, señoa, que dios le bendiga! A su caballo monta, y con él sus adheridos, galopan a golpes de arre, rodean el cortijo, y se pierden tajo arriba, por dios sabe que caminos...

María entra en la casa, la niña en sus brazos toma, contra su pecho agitado, aprieta a su niña chica, gracias virgencita mía, ¡Dios mío, que suspiros!
Pasaron los años largos, y María al calor de los fogones, las noches de la rondeña fría serranía, contará la historia del bandido, a sus nietos que fueron más que sus hijos, hermosas hembras y fuertes varones.

14.-El amante lunar. Francisco Cañabate Reche (59-61)

 Debe existir un mundo de seres diferentes que vegetan de día, lo mismo que murciélagos, para vivir la noche silenciosos y ocultos. Debe de haber un tiempo invertido y obscuro donde esos seres viven. En él tejen sus hilos, igual que entes nocturnos, unidos por un rito que  sólo ellos conocen. Y el ocaso los llama, de su mano regresan y respiran la vida llenos de la presencia, blanca e impenetrable de los rayos de luna. ¿Debe existir, acaso? Al menos yo lo creo. Postulo la existencia de ese mundo escondido, tal vez impenetrable, como algo necesario, inmediato y presente, como una consecuencia
de la simple certeza de que existen los astros que invocan nuestras almas.

Aunque hablo de sospechas, si sé que hay individuos que miran las estrellas y reflejado en ellas encuentran su destino. Y lo sé simplemente porque así soy yo mismo.   Os contaré mi historia:

...Yo era un hombre sin vida, apegado a la tierra, un ser indiferente, vulgar y estrafalario, sin nada que contaros hasta que ocurrió todo. Me sucedió una noche: miré la luna llena y quedé destrozado porque supe sin duda, con certeza absoluta, que en aquel resplandor existía el movimiento, que se formaba un gesto cálido y absorbente.

 Y para mi sorpresa, yo era el destinatario del extraño suceso y ella me sonreía. Negándome a mí mismo lo que ahora estaba viendo, giré mi rostro incrédulo,  miré de nuevo al suelo y me froté la cara. Un minuto más tarde, cuando al fin volví al cielo, ya todo había pasado porque ella ya no estaba. La ocultaban las nubes, ( ¿O ella se había escondido como una novia tímida para que no la viera?). Me culpé por cobarde ( por no haber respondido, por no haberla mirado cuando ella lo
propuso), y por loco y por necio y burlé mis recelos. Temblando ante la duda, por lo que había pasado ( ¿Sueño, verdad o magia? ¿Invención o misterio?) cuando venía la noche me escondía entre mis sábanas. Inseguro e inquieto no la busqué de nuevo durante muchos días, y pretendí olvidarla. Pero no pude hacerlo ( la suerte estaba echada, yo ya era uno de ellos y repetía sus gestos lunáticos y absurdos).

 Ocurrió sin remedio, lo mismo que un torrente hace que el agua caiga: sin poder evitarlo, abandoné el trabajo y empujado por algo, que yo aún no comprendía, empecé a no vivir en las horas del día y dejé a los amigos que ya no me hacían caso, y me olvidé de aquélla que había estado conmigo durante largos años y que decía quererme ( y sé que le hice daño, que no comprendió nada). Y otra noche de luna me sucedió de nuevo. Era cuarto menguante, yo estaba agotado y habían pasado cosas
que quemaban mi alma en aquellas jornadas, de esa vida postiza de mañanas y tardes que aún persistían agónicas, y que ya no era mía. Se derrumbaba un mundo para generar otro, pero yo no entendía. Aún estaba asustado y  lloraba en silencio por la triste torpeza que ahora regía mis actos y me era incomprensible, y en medio de mis lágrimas miré de nuevo al cielo buscando su mirada. Cuando encontré su brillo ( cuando pude enfrentarme nuevamente a sus ojos) ella me dijo quedo:
duérmete en mi regazo, sueña con las estrellas. Y observando aquel  cielo yo me quedé dormido, desnudo, en la ventana, ( y sé que aun era invierno y que no sentí frío) .

 Desde entonces no duermo hasta que viene el día. Me despido de ella y penetro en el sueño sintiendo sus caricias. Luego, cuando despierto, aprovecho las tardes para pensar en su brillo, anticipando el goce de mirarla despacio, como un amante tierno que contempla a la amada que duerme entre sus brazos. Así la miro a ella, disfrutando sus líneas, bebiendo esa sonrisa que suele regalarme cuando menos lo espero.Y de tanto mirarla ya no salgo de casa, se me olvidó comer y acabé sonriente, enflaquecido y pálido. Casi en cuarto menguante. ( Lo mismo que mi amiga)

32.-Ajedrez. Ricardo Villegas(127)

Empezamos la batalla
Simplemente con salir,
Atacamos las mañanas
Con huecos para el alfil.
Defendiste, siciliana,
Ese rey con un enroque,
Pero sabes que mi dama
Conoce que el año te toque;
Y se mueve por ese campo,
Custodiada por peones
Que la cubren ya de ataques
De esos caballos feroces.
Y las piezas se me mueven
Sin yo querer abarcarlas,
Pues batallas ya se vuelven
Guerras ensangrentadas
Cayó un peón el primero,
Mío, con tal desgracia,
Que al repeler ese golpe
Murió un caballo en tu estancia.
Y me hiciste sacar la torre
Que cerró una herida abierta,
Pues el alfil que tapaba
Huyó, al ver la reyerta.
(Y no es que no sea valiente,
es que te tiene temor,
ya que una es la siciliana,
y otro es el mate pastor.)
Con caballo y con la torre
Puede asustar a tu rey,
Pero después del derroche
Vino el tributo de ley,
Que por fin, rompió a mi dama,
Y aunque murió ya la tuya
No pudo ser más que llama
Que apagó, triste, una duda.
Y cerraste mi yo más fiero
En jaque mate de mí,
Y calaste lo que yo quiero
De agua color marfil.
- ¡Ay partida!, que acabaste
con el rey sin más sentir
que puede que enamoraste
mi oscuro corazón de ti.

11.-Danza y sueño. Ana F. Montes (51-52)

Estábamos a oscuras, sólo negrura en aquel teatro, y de pronto surgiste en el centro, como la Venus del cuadro, aunque no había agua, sólo el escenario. Una tenue luz azul acarició tu cabeza,  tu figura arrodillada comenzó a erguirse, te desprendiste de la capa y ¡zas!,  comenzaste a moverte. Y mis ojos se agrandaron,  desperté de mi letargo,  rebulléndome en mi asiento y preguntándome si eras tú aquel mismo del que hablaba una chica en las escalinatas de la entrada. "Vengo expresamente a verle a él".  Bah!,  había pensado,  una mitómana.  Pero qué "bah!" y qué narices,  allí estaba él, allí estabas tú,  y ¡dios bendito,  cómo te mueves!.  De un lado a otro, con pies ligeros,  alargando hacia el techo una de tus manos,  como el desperezo de un cisne. Y después la otra,  con grácil despego,  mientras el eje de tu cintura barría el aire.

Pongo atención a la música,  bonita melodía de no recuerdo qué autor español. El tintineo melancólico del piano arrastra tu cuerpo sobre el escenario,  despacito primero, después violento. Luego acabas sentado en una silla y observo tu torso desnudo desasosegado, mientras tu hermoso rostro expresa angustia. Eres un hombre solo sobre una silla de mimbre, que mira de un lado a otro buscando un asidero. La música es suave, el piano ronronea acompañando el aislamiento de ese ser. Y por un momento,  yo también me veo en una silla como esa,  de espaldas a la tuya, soportando mi soledad a ciegas, hasta que descubro que estás ahí, pero que es inútil, pues no me ves.

Te levantas y con un único gesto gritas tu amargura. La danza continúa y ahora es rabia lo que aúllas con cada uno de tus movimientos sobre la madera. Volteas la silla con una mano,  girando y girando,  desahogando tu agonía. . . y el pum pum del piano te guía. Y el tan tan de mi corazón enloquecido licua mi sangre enardecida. Eres rebeldía, eres sueño. . . quizás. . . sí, quizás me visitaste en algún sueño, y por eso te reconozco como hermano, como héroe y como amor.

La furia te extenúa y vuelve la calma. La silla queda quieta en el centro,  mientras tu cuerpo se ondula de aquí para allá, ejecutando las últimas piruetas del repertorio. Y siento mis ojos humedecidos y que mi alma está en un recuadro de ese escenario, que la tienes tú agarrada en un puño con cada paso que das,  con cada gesto de tus brazos.  Tu figura se derrumba sobre la silla,  vencido de nuevo por el mismo mal, pero sin saber que yo también me he rendido, a tus pies.

Tomas tu cabeza áurea entre las manos en un último gesto de abatimiento y no me ves cómo me alzo para ser tu consuelo,  para posar mi palma sobre tu cabello, mientras deslizo la otra por tu cuello,  antes de dejar un beso en esa boca. Los aplausos vibran a mí alrededor y me despiertan de mi mágico sopor. Sigo aquí sentada en mi butaca y sólo una palabra ronda mi cabeza: !Hermoso!
A Carlos C.  Gracias

10.- El ladrón y Quebranto. Jordi Guerrero (47

AUTOR: Poemas extraídos de la "Recolección Quebrantos", de JORDI GUERRERO
   

LADRÓN

De tu boca robaré,
robaré de tu boca besos
que por no podértelos dar
de tu boca robaré.
De tu cuerpo robaré,
robaré de tu cuerpo caricias
que por no podértelas dar
de tu cuerpo robaré.
Y ladrón de tus deseos
me sentiré una vez más,
que por no poderlos tener,
tendré que poderlos robar.


Quebrantos, 1999
   

QUEBRANTO

Crucificado por la vida
en la cruz de la agonía
entre un amor de quebranto
y un querer de madre mía.
Largos días que pasan
por soñar con el quebranto
y más largas son las noches
por tener que estar soñando.
Silencio de amor quebrado,
silencio en la compañía,
silencio de un te quiero,
silencio de madre mía.
Tener que callar un amor
por ser pulcro y sincero
tener que decir adiós
por no poder un te quiero.
La agonía se hace vida
y en la vida la agonía
no hay sitio para el llanto
sino para la alegría.
Silencio de amor quebrado,
silencio en la compañía,
silencio de un te quiero,
silencio de madre mía.
Amor sincero no puede
el verse con malos ojos,
ojos que miran llorando
a un amor de quebranto.
Y tener sentido el vivir
y vivir por tener sentido
y amar aunque sea callando
y callar por seguir amando.
Silencio de amor quebrado,
silencio en la compañía,
silencio de un te quiero,
silencio de madre mía.

6.-Agua Amarga y la Chanca. Enrique Urrea (32)

I. AGUA AMARGA 

 
 
 A Mariasun, que en un día no muy lejano la gozará en plenitud y comunión conmigo

Proximorum incuriosi, logica sectamus  (Plinio)
Indiferentes a lo que nos rodea, vamos en pos de lo remoto

Este claro sosiego de luz mediterránea
en la celeste aldea, invadida de sol.
Aquí, amigos, no conoce la sombra más sendero
que el de la huida, para seguirlo siempre,
y el blancor incendiado de los muros
no tarda en contagiarse si caminas despacio
por coquetas callejuelas de cemento  y de cal.
Porque este sol es gozo aunque te hiera,
y tan oscuro el mar desde la noche en calma,
y tan hondo el silencio mientras lo estás mirando,
que nada es tan difícil como querer marcharte
en busca de otros sitios donde acabar tus días.
Celeste aldea que en la ceniza tatúa sus ceremonias
y con el mar las unge y con el sol las alza.
Hombres recios, curtidos, amputados
en oneroso tributo al Mare Nostrum.
Retoños ilusionados en renacer
a un vivir cotidiano, en ti... contigo.... siempre... siempre... ¡¡SIEMPRE!!
...
En la festividad de San Cristóbal, Santa Amalia virgen, Santa Rufina,
y Santa Segunda, mártires.. 
Annus Domini  MCMXCVIII Luna llena en sagitario.
 
 

 II. LA CHANCA




Urbes sunt humanorum cladium concepta miseranda (Valerio Máximo)
Las ciudes son un miserable recinto donde se contienen todas las humanas derrotas

El Sol de Potocarrero la abrasa sin piedad
y el Mare Nostrum la tiñe por distinguirla en el paisaje.
Farallón en ocres coronado de azul trasparente
en donde fluye el gris -gris marengo-
frente al turbio amarillo del vino en los vasos.
Salmodia de cal, azulete y almagra
desde la brenca al pretil, todo incluido,
geometría de lindes precisas sucedáneo de "Escrituras"
que prevalecen tras la criba del tiempo
en su reducto mágico y ruinoso.
¿Dónde los estucos?.
¿Dónde los frisos, capiteles y dovelas?.
Calcomanía de rascacielos en desguace
que huele a hortaliza olvidada en la alacena
y sabe a pimentón con raya.
El Indalo - antítesis del dadaísmo -
la escaló, Kodac en ristre, empapando luz y formas.
Lienzos y lienzos, óleos de paisajes elementales,
credenciales del cuerpo místico D'Orsiano,
opio obnubilante de Anglada  Camarasa.
¡Qué filón de oro sin royalty!!
En el ghetto, decibelios y palmeros,
Chichos y Camarón, la Pantoja y la Jurado.
Bajar a la plaza de Moscú, rito obligado -¡ay de Don Marino!-
zoco sigiloso, abrevadero camellil,
estado mayor de trilería, consulado de Acebuche.
Por el Barranco Creppi, estoque de la "gota fría",
se baja al médico -adiós tracoma y polio-
ojo al SIDA, amalgama de jeriguilla y engrudo seminal.
Tomatito, Perceval y Goitisolo,
trilogía enamorada, pregoneros de su embrujo.
...
 
 En el Bus de Campamento, 21.10.99 festividad
de Sta Úrsula, S. Hilarión, S. Asterio, S. Zoilo y
 S. Dácio. Annus Domini MM. Luna Creciente en Sagitario



AUTOR: ENRIQUE URREA
El Juglar del Bajo Andarax.

El cofre de madera. Rosa Romero

....era un pequeño cofre de madera, olvidado desde no se sabe cuanto tiempo en un altillo del ropero de mi madre. Estaba dentro de una maleta de cartón y en medio de muchos papeles y recuerdos de esos que se compran y luego se almacenan, olvidados para siempre. Aquella maleta, de color beige, y con dos franjas más oscuras siempre me intrigó. Parecía un testigo mudo de nuestra vida diaria. Nunca imaginé que aquel cofre estaba dentro de ella, como un centinela que aguarda quien se acerque para descubrir su interior. Tardé dos días en saber su contenido. Me limitaba a mirarlo, a pasar mi pequeña manita por los dibujos incrustados, e imaginar lo que escondía en su interior. No me atrevía a abrirlo por miedo a que dentro no hubiese nada que fuera mágico, que me permitiera soñar.


Aquel cofre, podía ser, simplemente, una cajita de madera como otra cualquiera y que dentro durmieran, olvidados, botones, lápices o cualquier otro objeto anodino a los ojos de una niña con tanta fantasía como yo. Había vivido mil historias en los libros. Pero yo apenas había sido protagonista real de ninguna, ¿ y si ésta era la primera?. Temía abrirlo por si se desvanecía todo el misterio que lo envolvía y entraba a formar parte de un episodio cotidiano más y por tanto abocado a ser diluido en el recuerdo, y olvidado. Finalmente, una mañana de sábado, al despertar, supe que ese era el día. Fuí a mi escondite y lo saqué. Tenía una llave diminuta, pero con muchos dibujitos forjados en ella; la accioné sin vacilar y mis ojos se quedaron fijos en su interior. ¡¡Aquello era maravilloso!!. Me quedé así durante muchos minutos, sin moverme...¡¡no podía ser mejor!!. Era un montoncito de cartas anudadas con un hilo azul, desgastado por el tiempo.


Estaban escritas con esa tinta azul celeste de las plumas, en una letra muy cuidada y con rasgos elegantes. Me llamó la atención que eran en un idioma extraño para mí entonces. No era castellano, pero sin embargo casi entendía todo lo que decía. Hasta que me dí cuenta...¡¡era portugués!!....¡¡eran de mi abuelo!!.Estaban dirigidas a mi, su primera nieta. El corazón me palpitaba muy aprisa...¡¡a mi!!. Estaban cerradas, escritas a mi nombre, esperándome a mí. Tenían sellos de muchísimos sitios diferentes y abarcaban un periodo de tiempo muy amplio. Eran retazos de su vida que me regalaba, y lo realmente curioso es que siempre oí de él que era una persona que apenas hablaba, y menos de sí mismo, "porque se expresaba mal en castellano, quizás", según añadía siempre mi madre. Imagino que debió ser de esas personas silenciosas que tienen tanto que decir que un día comienzan a hacerlo irremediablemente. Buscan la forma de expresarse y él encontró ésta.


 El día que me escribió la primera carta, lloró, según me contaba, porque se le abrió un mundo ante el papel, antes desconocido. Me alegraré siempre de haber sido yo, sin saberlo, el hilo que le hizo expresar tantos sentimientos guardados en su interior durante tanto tiempo. ¡Por fin era protagonista de una historia como la de mis libros!, pensé en ese entonces sin ser capaz de darme cuenta de lo que tenía entre mis manos, de cuánto había escondido él en aquellas cartas. Mi abuelo era un emigrante, huido de su país, por razones políticas, al que jamás pudo volver. Soñaba a veces con hacerlo, según me escribía, pero era tanto su ansia de aprender del mundo que eso no le quitaba el sueño. Nunca lo conocí en persona, pero hasta el momento en que contacté con sus cartas, lo sentí siempre muy cerca de mí, no sabía decir por qué. Poco a poco, creo que fuí descubriendo la razón.
El vivía en el mar. Viajaba durante mucho tiempo haciendo largas travesías y en las noches de soledad, alegrías o morriña, me escribía. Era curioso, escribía a su nieta que no conocía sino en retratos, y lo hacía desde lo más profundo de su alma. Yo de él no tenía más que dos fotos. Una de cuando nació, con su madre, guapísima, y su hermano gemelo; y la otra de la boda con mi abuela. El de pié y ella sentada, para que no se notase la diferencia de estatura (a la pareja siempre les daban el mote de "quince céntimos", me contaba, por aquello de una moneda grande y otra chica...y él en esa comparación llevaba la peor parte). Me lo escribía con humor. Tu abuela , decía siempre fué una gran mujer... Efectivamente, según sé, ella era muy alta y fuerte , por dentro y por fuera, casi temida en el vecindario, con ideas claras y mucho ímpetu. Ya se sabe, esposa de marino, que saca adelante casi sola a toda la familia y aprende a solventar todo lo que se le venga encima.


Pero para mi, mi abuelo, era un día un corsario, otro un capitán de navío con dorados botones en su chaqueta, mil disfraces según la ocasión. Así hasta que realmente lo conocí a través de sus letras. Me contaba de la vida, me enseñaba cuantos golpes da y que es lo de verdad importante en ella. Hablaba siempre de aprender, de saber. Un día me contó como aprendió a leer, ya de mayor, cuando un niño de unos 8-9 años, sentado en una acera y con un trozo de periódico en la mano, iba desgajando las palabras en voz alta. Al llegar a su altura, le miró a los ojos desde el suelo, y con la cabeza levantada hacia él le dijo: - ¿Me ayudas a leerlo?- - No sé leer.- Tuvo que responder mi abuelo, y mientras regresaba a su casa, sentía que una lágrima se había quedado atascada en su garganta, al decirlo. Nunca más tuvo que pronunciar esa frase, porque puso todo su empeño en esa tarea y a medida que aprendió, más se enamoraba del saber. " Esa quiero que sea mi herencia" me decía, "que ames los libros, pero no que lo hagas a mi edad, sino desde pequeña".


  Ahora ya comprendía por qué había tantos libros para mí, en casa, siempre...¡¡me los mandaba él!!. Allí donde estuviera, compraba un libro para mí. Ahora comprendía también por qué en el colegio no sabían de qué historias les hablaba, de qué cuento o aventura; no los habían leído. Mis libros procedían de Cuba, Venezuela, Argentina, Perú... Visiones variadas para mi mundo infantil, a través de los ojos mas diversos de lejanos países. Sus cartas eran emotivas, intensas. Me hablaba con toda la ternura de que era capaz. Me describía gentes, pueblos y maneras de vivir que luego yo fuí descubriendo. No le hablaba a la niña que yo era, sino a la mujer en que me convertiría en el futuro, porque sabía que sus letras tardarían años en ser leídas por mí. Cartas cerradas, que mis deditos inquietos abrieron con emoción aquel intenso fin de semana. Me contaba de libertades, de opresiones, injusticias, alegrías, esperanzas y luchas pero siempre sin amargura.


 Era un espíritu libre y en paz, siempre supe que lo fué. Vivió como quiso y se fué casi en silencio. Todo lo que quiso decir en la vida, lo dejó escrito...para mí. Durante años he releído sus cartas, ya amarillas, y siempre encontré un matiz nuevo en ellas, una visión que no había percibido. Un mensaje imperceptible, escondido, agazapado, entre sus líneas. Su amor a las gentes, mi universidad, decía él, ha sido mi mayor tesoro durante años. Me han acompañado en cientos de viajes y aventuras reales y no ya imaginadas. Me han guiado en momentos críticos y me han ayudado a ver una perspectiva de las gentes y los pueblos que siempre le agradeceré. Hoy querría que se asomara conmigo a esta nueva aventura de fantasía porque sé que le habría gustado conocerla y acompañarme en ella.

4.- Enrique Urrea. Poema: "Olvido" (24-26)


Omnis definitio periculosa est .-
 Toda definición es peligrosa.
Desiderio Erasmo de Rotterdam

I
Olvido...
que no sólo son las palabras
las que difuminan y concretan las ideas,
palabras convictas del diccionario,
palabras que no salen de una boca humana
sino del regazo de un dios bromista,
palabras preñadas de salacidad
que irradian la lujuria del instante,
palabras rahezes de tabuco tabernario
que truecan intenciones y propósitos
transformando la parábola en asíntota

II

Olvido...
que un poema puede perfectamente
disfrazarse de olvido, de tiempo y de memoria,
ser signo de las noches pasadas en cautela
escribiendo hasta el alba, en adjetivo,
en predicado verbal copulativo
que aparece desnudo en la penumbra del contexto
y en la silueta que proyecta la linterna mágica
de lo que es cotidiano,
quizás... de lo que nunca sucede.

III

Olvido...
que solo está la paz en la ignorancia.
Y no sabría decirte
si el amor es quietud... es aventura...
No sabría decirte si tiene otros nombres:
penumbra..., laberinto...,
intensidad..., deseo..., ¡qué se yo!...
Mejor será olvidarlo todo.
Mejor será que lo sintamos ciertamente
en nuestras carnes
que se añoran y se desean.

En la festividad de Sta. Bárbara, patrona de Artillería y de Baza. S. Bernardo y S. Juan Damasceno. Anni Domini MCMXCIX. Luna nueva en acuario. Último día de la Feria del Libro en Almería 
AUTOR: ENRIQUE URREA PÉREZ. "olvido".(Poema tríptico) El Juglar del Bajo Andarax.

3.- Las horas purpúreas II.- Ángel Simón Collado (14-23)

No sepas de otra senda que la de la taberna,
ni aspires a otra cosa que vino, amor y música.
Con la copa en la mano, con el odre a la espalda,
bebe, bebe, querido, y calla, calla siempre.
Omar Kheyyam: "Rubayat"
.................
Uno.-
 Poema considerablemente ampliado respecto a la redacción original que se limitaba a la primera, última estrofa (con una versión reducida) y coda final. Los añadidos apuntan a un más amplio desarrollo del comienzo clásico ("tempus est dolorem") que se extiende por consideraciones 'metafísicas' sobre el instante y el tiempo, el tiempo y la eternidad.
Atengámonos a unas circunstancias que se dieron en el verano del 98: unas veladas que surgieron por sí mismas en la casa cuyo patio de entrada compartía con el destinatario de la composición y promotor de las Horas Purpúreas. Se organizaban avanzada la tarde y fueron acompañadas de un tiempo apacible y tranquilo. Abríamos la puerta del salón para que participara en el don de aquellas horas esparcidas por el patio. Formábamos las botellas prescritas con sus correspondientes acompañamientos, siempre variando alguno de sus componentes, y siempre repitiendo otros, que yo me encargaba de comprar un poco al azar. Mi casa, la suya y el patio han cambiado de dueño y en homenaje a la Stoa, Academia o Peripatos que pudo ser y no ha sido, se amplifica el original y se dedica. ¿Qué añadir , si no es que se desarrollaban casi en silencio, en un mudo y delicioso banquete del cuerpo y del espíritu?.-

A ANGEL UTRERA, por todas las veladas compartidas.
A ANGEL UTRERA, que nos hizo participes de sus Horas purpúreas.

El tiempo es el dolor. Su fruto amargo:
la áspera corteza de la muerte.
El tiempo es el dolor. Así esta escrito.
Porque el mundo pasa y el hombre
mora en el olvido.-
Así lo escribe con indeleble trazo
el viento en las ruinas de los siglos.
Amigo, esta tarde
será la misma tarde; el vino el mismo vino;
será otra la mesa, otra la casa
y otros serán los comensales.
Amigo, cuando no estemos...
Sí. Llena las copas;
y dejemos que el ahora nos encuentre
gozando del pródigo jazmín,
del laurel alto,
del frágil, verdecido mandarino,
que tantos sinsabores procura su cuidado;
Regálate en la tarde
apacible y decorosa que nos mece
como sones llevados por los aires (allegro, adagio, allegro),
de un amado concierto de Albinoni.
Llena las copas. Apura,
en íntimo silencio recogido,
el don piadoso que se ofrece
del momento perfecto y fugitivo.
Apuremos sorbo a sorbo,
que aún nos queda luz por unas horas,
la fugaz proclamación que de lo eterno
se esparce por doquier
sin voz e indiferente.
Amigo, cuando no estemos
¿seremos en el instante vislumbrado?
Ausencias sin sentido,
regiones devastadas, el bosque yermo.
El tiempo erosiona los jardines
e inocula en el alma todo olvido.
Más, ¿no contiene el vino
la llave de una puerta, y el instante
la impronta de lo eterno?.
Cuando no estemos
¿valdrá para nosotros el Sí celeste
al eterno presente vislumbrado?
Busquemos la respuesta en nuestra copa.
Bebamos hasta quebrar la incertidumbre.
Y desde el centro de Su esfera, amigo Ángel,
hagamos florecer todas los flores.

Dos.
 Poema escrito "a posteriori" de los inicialmente incluidos en las Horas Purpúreas", y producto de una apuesta
nocturna. En ella se prescribía:
1.- Su forma estrófica: un soneto.-
2.- El primer verso: "Desperté. Y estaba en la taberna"
3.- Debía nombrarse a la madre.-


 La segunda impuesta por mí; las demás el destinatario y autor del desafío; las tres: improvisadas.- Si el lector pudiera tener presente el interlocutor entendería hacia donde apunta el contenido. Persona con una inteligencia que sobrepasa su alma por todas partes; un alma empequeñecida por absurdas obsesiones, aherrojada por sufrimientos imposibles. Y sin embargo, ciertas lecturas y querencias podrían haberlo liberado de sí mismo, liberación que él se encarga de evitar en un incesante dar vueltas en derredor de la picota que ha construido para su propio sufrimiento. No encuentra  la forma de dar el paso necesario para abandonar el cenagal de nuestras propias imbecilidades, el valor preciso para arrojar nuestra forma de ser por la borda, de alcanzar la indiferencia a todas las trivialidades que nos asalta y que tensamos hasta hacerlas parecer importantes y decisivas.- El líquido amniótico de los individuos lo constituye las propias necedades, que tratamos con el rigor, seriedad e insistencia que merece, en razón con la grandísima importancia en que las considera la idiotez ignorante en que estamos hundidos, la brutal inconsciencia en que nos movemos, la estolidez imperturbable en que vivimos.-


 Con lo cual, queriendo hablar de una circunstancia personal se habla de la condición existencial de todo hombre. El deseo de salir de nosotros, olvidarnos de toda preocupación del siglo pasa por la inverosímil dejación total de uno mismo, el increíble sacrificio de nuestro yo cotidiano, y posee una finalidad sin la cual se convierte todo esto en un mero ejercicio estoico para conseguir la ataraxia: finalidad que vamos a calificar, sin más, de mística, a fin de huir de toda pedantería que estaría en esta situación fuera de lugar. Se comprende así, qué es la taberna, qué el vino, quién el tabernero, cuál la enseñanza, el anegarse, la oblación, el olvido, etc...

 Compuse en principio, (aparte del primer verso 'obligado'), el terceto final, como eco del simbolismo sacrificial de la Misa superior a nuestras fuerzas.-
La dificultad estuvo en elaborar el relleno de este plato (ya que lograr un poema coherente con lo que se quiere decir y con el modo de decirlo, y ciñéndonos a una estrofa determinada, no es asunto baladí; lo que me costó para mí se queda).- Siendo el primer verso decasílabo, he mantenido esta cantidad silábica en los dos siguientes - el tercero debe leerse como tal- para dar la impresión de un comienzo más rotundo y precipitado, que se dulcifica y expande en encasílabos al final del primer cuarteto.-De todas formas, para los más puristas en cuestiones métricas, puede elegirse el siguiente comienzo:

Despertar, y encontrarse en la taberna
es ofrecer la copa sin tardanza,
y esperar ....

 Una última apostilla. Toda eso de despertar y verse uno en la taberna, no fue tan improvisado como se ha afirmado. En realidad fue sugerida durante la conversación que teníamos, en la que había salido a colación ciertos hechos antiguos no recuerdo si como reproche o como simple recuerdo anecdótico. Estando una vez de vinos por ahí el causante del desafío, otro amigo a quien dedico una composición de esta serie, y el que suscribe, nuestro héroe quedó herido en la refriega, digámoslo así, por lo que cual, para evitar males mayores, lo dejamos tiernamente dormido en la ya desaparecida taberna de la Ferroviaria (Almería capital), que ustedes no han conocido gracias a la Providencia divina. Juro que prometimos volver para recogerlo al finalizar la batalla que ese día entablábamos con nuestra salud. Y volvimos, pero he aquí que dicho acogedor establecimiento estaba cerrado, totalmente cerrado. ¿Qué fue de nuestro hombre? ¿Cómo, cuándo, de qué manera despertó?

Imaginando la sorpresa de la consciencia tan sorpresivamente restablecida, el reconocimiento atónito del lugar, las circunstancias, las personas que lo rodeaban, etc...; imaginando tal situación nos dio motivo para el inicio del soneto. Y ya esta bien de cháchara. Que les agrade.-

Desperté. Y estaba en la taberna.
Ofrecí mi copa sin tardanza.
Espere de ese gesto de esperanza
el dulce fruto de la vid fraterna.
El dulce fruto que en la cuba inverna,
sabio regazo, maternal crianza,
escancia mesonero: tu enseñanza
anegue el caos que mi razón gobierna.
¡Ah, si alcanzara el sumergirme entero
en sola tu embriaguez, y allí perdido
la paz de ser que en lo profundo espero...
yo, que no acierto en lo que tu has querido:
a darme en oblación, fiel mesonero,
en aras del silencio y del olvido.-
tres.

A M.F., CON EL DESEO ESPERANZADO DE QUE
PROPICIE EL MOMENTO DE SU REDENCION

En las tardes de calmas y delicias,
cuando quieras dar cima a la jornada
y busques la alegría de la taberna,
el trato cordial de los amigos,
los amables placeres de la vida,
no olvides jamás este consejo,
que, al menos, gratis te lo doy:
no lleves junto a tí y con vosotros
al hombre del dolor y la amargura;
dejara en tu alma el espesor del plomo
y en tu boca el triste y frío sabor de los metales.
Aléjalo de tí, no des asiento
a quien busca la ocasión de la venganza.
Escupirá su sufrimiento en vuestra mesa
y no se oirá más voz que la del cieno.
Desde el mar de su rabia y su tormento
en oleadas de odio incomparables,
no abr en su palabra nobleza ni descanso,
no abr sonrisa que no hiera
ni paz en otros ojos que soporte.
Este es su delirio:
exponer su rencor en impúdico desnudo,
exhibir las repugnantes llagas en espectáculo,
como un escarnio para el hombre,
como una infamia a vuestro tiempo;
conmover el mundo
con tanta desolación y desconsuelo,
o incendiarlo con el fuego de su incendio.-
Aléjalo de tí; pues ya os fué dicho:
no deis cabida a la serpiente,
guardaos de su veneno,
ni alimentes la hiel con esta esencia
que para gloria de tus tardes se te ofrece,
como un regalo precioso de los cielos.
Apártalo de tí,
hiel que buscara tu hiel,
cieno que buscara tu cieno
serpiente que buscara en ti a la serpiente
torbellino que buscara en tí el torbellino.
Apártalo, pues hombres como ése
nunca sabrá de vuestro trato con la copa
ni compartirá nunca con vosotros
la hora dichosa de la embriaguez gratísima.

LAS HORAS PURPUREAS. (II).- Tres dedicatorias.-
Ángel Simón Collado.

1. Viajes por Andalucía. Pilar Vinyet Barnolas. (5-7)

Entre sueño y sueño, tendréis mis historias, pequeñas ilusiones, emociones, pensamientos y recuerdos de mi primera pisada por Andalucía. En septiembre seguí la huella de un poeta, ahora tal vez muerto, pero vivo aún en mi corazón. El fue el inicio de mi contacto andaluz y mi relación poética con vuestra tierra, mía ahora también gracias a vosotros...si es que hay tierras de alguien. A través de mis escritos podréis conocer cómo os veo, qué representa Andalucía para mí, una catalana, a más de mil kilómetros espaciales, aunque no temporales.-
Así podría empezar:

Llegué en ese tren interminable un amanecer en Sevilla, poca ropa, mucha hambre, algunos libros y mi cámara. El taxi me deja en Triana, las calles desiertas, el Guadalquivir canta los reflejos de la Torre de Oro. Una luz cálida me acompaña. Silencio a mi alrededor. Mi cámara empieza a moverse entre mis dedos; quiero captar ese instante de bautizo y de inicio de este viaje poético. Poco a poco va despertando la ciudad....empieza mi sueño. Mi poeta del Puerto de Santa María me indica el camino:

"El rió Guadalquivir
lleva sus aguas borrachas
y se escapa de verbena
en cuanto llega a Triana.
Sevilla canta"
Oigo luego otra canción:
"A la orilla del rió
teje la luna una blusa
con la que quitarte el frío.
Con su ovillito de lana
teje y teje, canta y canta
desde la aurora hasta el alba"

Recorro la ciudad a veces acompañada de mi amigo artista-pintor, a veces sola con mi poeta soñado. Recito a Bécquer en el parque, busco mi provincia en la plaza de Aníbal González, huelo todo el tiempo esos olores desconocidos para mí, abanicos...colores...mi poeta insiste:
"Escribiré en tu abanico:
te quiero para olvidarte,
para quererte te olvido".

Llega la noche. En "La Carbonería" percibo en mi piel la fantasía e improvisación del cantante de flamenco. Saco mi boli y apunto esas letras difíciles de entender para mí.:
"Es que ya no puedo más
la fuerza me está faltando
por eso canto llorando"

Me emociono...lloro...mi amigo pintor me acerca un tinto de verano...: "un jardinero dormía a pierna suelta y se dejaba la puerta abierta...hasta que un día le robaron la rosa que más quería..."
Me emociono....rió...mi amigo me trae otro tinto de verano.-
Se hace de día y escribo: Mágica noche, lúgubre día. El amanecer tiembla en mi mano. La noche es día, la estrella sol.

Mi poeta de nuevo aparece:
"A la orilla del mar
está mi casa,
a la orilla del mar,
junto a sus aguas,
entre verdes pinares
de sombra clara.
En mi corazón
tu casa"

"Cartas desde el norte I)
PILAR VINYET (nick: Belfort.- voladora de sueños)

"El canibal y otros cuentos". Juan Uceda Carreño

      Como quiera que en enero del año 2000 se publicó, por obra y previo pago de su autor, y como suele ocurrir demasiadas veces en Almería, porque nadie te publica, y más en los tiempos de crisis en que estamos,  si no eres FULANICO DE TAL o MENGANICO DE CUAL, me atrevo, en este día del libro, a transcribir uno de sus minicuentos con la esperanza de que alguien lo lea y valore, sin alardes, ni falsas modestias, ni golpes de pecho, que este hombre prometía como buen Escritor.

Su autor: JUAN UCEDA CARREÑO
La fotografía de la portada es de Francisco Ortiz
Imprimió: Imprenta Úbeda, SL.- Almería
Depósito Legal: AL- 11-2000.- ISBN.: 978-84-607-0034-8.- 
Almería, Enero 2000

Vicio insuperable.

         Aquel día Juana y yo habíamos discutido una vez más a causa de mi vicio. Por la noche, mientras ella dormía, la inquietud me mantuvo despierto. Sin dejar de comerme las uñas de una mano, con la otra encendí la lamparita. Miré a mi lado. Las bonitas formas de Juana se transparentaban a través del camisón. El bordado del escote me recordó el encaje de papel de las tartas.
          Lamentaba no haberme reconciliado. Los enfrentamientos habían ido aumentando en la medida en que había crecido mi obsesión. Me sabía culpable, pero también incapaz de superarlo.
     
           Ansioso, palpitante, con la mirada fija en ella, el escozor me hizo retirar de la boca los dedos, que sustituí de inmediato por los de la otra mano. Me acerqué a Juana sigilosamente. La necesitaba, pero era impensable su colaboración. Aún no comprendo cómo, en el estado de agitación en que me encontraba conseguí hacérselo sin sacarla de su sueño.
     
            Despertó, eso sí, por la mañana. No quiero acordarme de su reacción al verse las uñas de las manos y de los pies.

Una rosa por un libro.

Antonio Guerrero: "Jugando a la cometa"


"La niña jugaba con la cometa, allí junto al bosque, en aquella pequeña colina, un hilo de cáñamo unía la mano a ese cruce de pequeñas maderas y tela que era la cometa, o pandorga, así la llamaban en otros lugares de Andalucía, larga cola verde, de serpiente o más bien culebra que juega con el aire. Las lavanderas pasaban por el camino al pie de la colina y se internaban entre los álamos, con sus canastas de mimbre en los costados, en los cuadriles como ellas solían decir. Las ropas golpearían las piedras entre las que discurría el Nacimiento, aguas frías que enrojecen las manos, aguas que irían quitando manchas de tierra, sudores del trabajo diario con la azada y con el arado. La cometa, dirigían sus alcahuetes ojos hacía el bosque. Maribel había pintado dos ojos y una boca sobre la tela blanca con unos tizones.

Por entre los troncos de los árboles se colaba el canto de Pilar, que restriega que restriega, cantaba, "Cuando anochece en el mar soñando que eres la roca y yo no veo tu boca para poderla besar que miedo sienten las olas más miedo paso yo sola cuando a mi lado no estás.

Y esa luna marinera

lo solita que ya está

vigilando a las estrellas

a la barca y a la vela

y a los hombres en el mar"

Canta Pilar y las demás disminuyen su trajín, hasta la cometa se vuelve algo sosegada, hasta el aire, vamos a escuchá que diría alguien, solo el agua actúa acompañando a la voz....."

El cante de Pilar le llegaba acompañado del rumor del arroyo. Aquel arroyo al que pomposamente le llamaba todo el mundo "el río". Cantaba poniéndole toda la voz, como sólo se canta en el campo y en los espacios abiertos, copiando el estilo que tantas veces había oído en las cuadrillas de segadores.

La algarabía y las bromas de las comadres que chapoteaban enjuagando la ropa, se fueron reduciendo hasta llegar a un respetuoso silencio que permitiera escuchar la canción. A Carmela, cuando le llegó la estrofa "y yo no veo tu boca... para poderla besar" le entró un escalofrío que le bajó por la espalda, mientras un rubor pintaba sus mejillas de rojo. Tenía aún palpitando en sus labios los besos que había depositado él tiernamente la noche anterior, y le parecía que podían notarlo como si lo llevara escrito en la frente.

Carmela, con sus diecisiete años recién estrenados, tenía que ocultar que bebía los vientos aquel muchacho de cara triste y profundos ojos negros que apodaban "el cubano" porque había regresado hacía unos años de luchar en la Guerra de Cuba. Aquel último encuentro a través de la reja en la noche anterior, había despertado en ella un volcán que había hecho que su corazón se le subiera casi a la boca. Cuando ya estaba loca de besos había notado como las manos de "el cubano" habían ido subiendo el refajo hasta tocar sus muslos desnudos...

Revista n1, año I Agosto 2000 (pág.9-10)

a.- Revista n.1, año I Agosto 2000 (pág. 1-3)

El poema no es poema si no es leído
Gloria Fuertes
 
LOS COMIENZOS. A MODO DE PRÓLOGO SIN MIEDO A LAS CRÍTICAS. 
 
Un día, un grupo de amigos, en una noche de tertulia en el canal de http://www.aered.org, llamado #lataberna_andaluza, decidimos unificar esfuerzos y crear una página web que recogiera nuestras vivencias,  sentimientos,  alegrías, recuerdos; Expresados  en forma de dialogo o de relato, cuento o poema, ensayo o crítica,  para disfrute de todos cuantos lo quisieran leer, a la vez que  invitábamos a todos a participar de ese encuentro continuando los relatos o participando con otros nuevos de creación propia. 


La primera idea era que estuvieran presentes “todos los Andaluces del Mundo Mundial”, que diría Manolito Gafotas, y así unificar sentimientos  y conocimientos.

 
Pero la red es inmensa, todo lo hace posible, sin lugar a dudas , Internet se ha convertido en muy poco tiempo en el medio más rápido, económico y eficaz para publicar y darse a conocer,  de ahí que tuviéramos que extender los brazos a otras colaboraciones que nos llegaban desde distintos puntos de España y del Extranjero, como, por ejemplo, las ciudades de Madrid, Bilbao. Perú, Argentina, Colombia, Chile......

 
En sucesivos números todos nuestros amigos verán publicadas sus obras para deleite de todos nosotros. 



Así fue como nació LA VOZ DE LA COMETA,  tu voz en Internet.
¿Por qué este nombre y no otro cualquiera? . Bueno,  en esto tengo toda la culpa. Cuando era chica me gustaba jugar con una cometa de caña y trapo de colorines atada a una cuerda que mi padre me había hecho. Era feliz y todo lo que rodeaba a mi infancia lo recuerdo lleno de humanidad, belleza y felicidad. Qué mejor que empezar contando aquellas vivencias que se recuerdan como más felices, que te llenan más, o te han trazado la vida para siempre, LA INFANCIA. 



Nuestro amigo, y entusiasta, Fernando Rebollo se puso manos a la obra lanzando un correo electrónico a todos los integrantes de la lista de Andalucía Comunidad Virtual para que participaran mandándonos todas sus creaciones. 

Poco a poco se fue llenando nuestro buzón con las colaboraciones de PILAR VINYET, que debido a la extensión de su magnífica obra, ocupará preferentemente el segundo volumen de esta edición. Un adelanto de sus bellos poemas, es éste que a continuación ponemos. 
 
PILAR VINYET,  Viajes por Andalucía”.  TARDE LARGA

Descansa en la tarde larga
ya se cumplió tu andadura
el crujir de tu espinazo
el jadear de tu pecho
el adiós de tus ansias.

Poeta deseado tu vivirás
tus poesías me abrazan
alimentan mi pensamiento
 moviendo mis labios
en cada tarde larga.

Hace ya un largo invierno
se perdió mi tímida pisada
en el Puerto dejé en la arena
laberinto, cañas, versos y
entre marismas mi huella marcada.

Sólo el viento ahora suena
riego los geranios del silencio
amarro barcas estropeadas
perfumo lejanías soñadas
en la certeza que te tengo.

...en esta tarde larga...
...en esta larga tarde...

Como ella, compañeros de la talla de LOLA SORIA,  MANOLO MANZANO,  JULIA CORRALES,  ALBERTO ORTUÑO,  ANGEL SIMON,  RICARDO VILLEGAS,  MERCEDES VIEIRA,  ANTONIO GUERRERO, JUAN JOSÉ RUIZ PLAZA,  CLAUDIO SILLERO,  PEDRO  BRAVO, FRANCISCO CAÑABATE RECHE,   y por supuesto,  la más intensa y profunda colaboración con FERNANDO REBOLLO, que en este primer volumen tiene situación de preferencia por saber como nadie acercarse a nuestras raigambres,  sentires, de las Alpujarras que parece que hubiese estado viviendo toda su vida en Almería.  Sorprende, enamoran sus escritos, y desde aquí le animamos a seguir en esta andadura que le es tan propia. 

La Naturaleza se funde en un abrazo único rompiéndose las barreras entre Huelva y Almería,  Cádiz o Málaga... Toda Andalucía,  todo el Mundo, seguirán una tendencia con unos rasgos comunes, una obra emprendedora y única que esperamos nunca cese.

 
¿Por qué decidimos llevarla a la imprenta?.  Hay infinidad de respuestas, pero sólo unas pocas nos convencen más... Es la imposibilidad, que tienen algunos sectores de la población, de una vida estable, fuerte económicamente hablando, así como la imposibilidad por ahora de tener conexión a Internet. 



Otro motivo, y ya no cuento ninguno más, es simplemente “egoísmo”. Sí. Esa necesidad de tocar el papel, sentir el olor a recién impreso,  acariciar sus lomos, o tocar sus hojas,..  Para todos aquellos “viciosos” de la lectura empedernida, acostumbrados nuestros ojos a leer tanto tiempo sobre papel couché que no  nos basta verlo en la red,.. Queremos más. 
Un abrazo desde este lado de la mar, hoy revuelta por éstos, siempre eternos, vientos del Sahara.

En el arrecife de las Sirenas, unas voces cantan. Maribel Cerezuela


En las puertas del Arrecife de las Sirenas, se oye una voz que canta cada día las alegrías del amanecer, y con esas voces melodiosas,  quiero llegar a todos vosotros con mucha ilusión.

(dedicado a todo el canal de ajedrez.- Alma y el ajedrez. amigos para siempre)

miércoles, 16 de agosto de 1998




AUREA nick CANEDA


El mar espejo de la inmensidad
puzzle de los cinco continentes
El mar tragador de vida
furia de vientos. .sueño de poetas.
El mar sin heredados y desesperados temores.
El mar tumba de poesías, tumba de deseos nunca cumplidos
El mar escondiendo su avaricia medida por nudos.
El mar furia de vientos que timonea con las velas.....
mientras su casa oscura carece de herederos.
Puzzle de los cinco continentes.
como la vida misma
El mar hondura sin pies ni cabeza




BOKE

Déjame acariciarte  lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.
Onda tras onda irradian tu frente
y, mansamente apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolecente.
Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.
Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
y tu unidad después, luz de mis sueños.







.-D.OLIVO Eduardo .-(nick:Camski)

Quiero hacer el bien en mi vida
para sentir en mi pecho
una dulzura escondida
que engendra la indefinida
satisfacción del bien hecho.
Que es verdad, que aunque haya quien
nunca logrará entenderlo,
hay un goce en hacer bien
por solo el goce de hacerlo.






Eduardo (nick:Camski)


Mercurio presto en sus formas,
pintó el tablero de suertes claras y oscuras,
y fundió el tiempo partido en noches y días.
El campo repartido y la tropa preparada.
Instrumento de guerra que calma el ansia dura.
Entonces empezó la batalla
que me hizo desconfiar.
Cuando la dama sintió
el Dios amor no la escuchó,
sino que fue a mover
un peón demasiado avanzado.
Detrás de su mano derecha estaba
el que llevaba la rosa en su escudo.
Ella movió el peón
y su fiereza apareció
para hacer el resto.
Con el peón arrogante
vino directa a mi rey
que detrás de mi alfil estaba.
Convenimos que retrocediese
y después el alma de la dama
me hizo jaque mate.





 JAUME (nick: Frenadol)

TICO

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles...
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
-soñaba altos muros
guardándote el alma-
pero el alma tuya
esta sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
Acababa, ¿en donde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.




EL GOLEM.- EMILIO (nick: El Golem)
Quizás no sea ternura la palabra precisa
para este cierto modo compartido
de quedar en silencio ante lo bello exacto,
o de hablar yo muy poco y ser tú la belleza
misma, su emblema, aunque tan próxima y latiendo.
Y es también un destino unánime que vuelvan
a idéntico silencio -cuando llegue la hora
de la tregua indecible- mi palabra y tu zarpa.




PEDRO CHINCOA (nick:TUK)


Caminé hacia el infinito, despacio, despacio
para no despertar ruidos, ni sueños, ni penas
Solo piezas en el tablero, caminando despacio
despacio, despacio, sin un ruido, sin un delirio
sin un te quiero.

         

.-DANIEL(nick: Dan)

Te lo di todo mi niña
en una noche de invierno,
Sevilla estaba dorada
como morenos tus pechos.
Yo te abracé con mi alma
y me enredé en tu pelo,
oscura pasión gitana
encendió nuestros cuerpos.
Por ti lo di tido Marina
aquella noche de invierno,
aquel Febrero helado
que nos quemaba por dentro.
Estuvimos hasta de día
amándonos y gimiendo,
yo a ti te daba la vida
tú entrelazada en mi cuerpo.
Mi corazón se desgarra
porque abrazarte hoy no puedo!,
y aunque rompiste mi alma
lo juro, no me arrepiento!!.




Miguel Ángel Peinador (nick: Nangel)

Las lunas de tus ojos
han venido a verme
en una yegua blanca
han venido a verme
.
y me encontraron dormido
ya no volveré a verte
.
y me encontraron soñando
que habían venido a verme
las lunas de tus ojos
que habían venido a verme






MERO.-Javier(nick: MERO)

un altre llum voltant el mon
deixem que pensi
que es la teva estrella
que mai no s'apagara
i que em mira
Se que ets lluny
i se que no pot ser
pero mirant al cel
t'he vist
tu tb pensa
que el cel comença
una estrella que dura
per sempre el meu mirar





FRANCISCO BLANCA (nick: Auryn)
 .- PACO (nick qaws)
 .- GORKA (nick Fox)
 JAIME (nick: EVANS)
 JUANKY (nick: juanky)
 NOEMY (nick: Noemy)
  IGNACIO nick cucuZ
DAVID DBUIDE nick David-1
 JUANJO CABO (nick: Thor)
 I.CABO(nick: Iria)
  MIGUEL  nick TIBUR   
GAMBITO
 FRANCISCO COBOS(nick: FC)
 Cristóbal(nick:Drake3)
 David(nick: Deivid)
Juanjo(nick:JJF)
 Enrique Cabello(nick:Carpov)
 JAUME (nick: Frenadol)
JOSE MANUEL(nick:Gitano)
 RICARDO(nick: Ricardo)
ALBERTO (nick:SINCLAIR)
 RAMÓN(nick: Blakbird)
DANIEL (nick: Destino)
 PEPE PICÓN(nick: Pep0)
CESAR(nick:Jackaroe)
 SINNER(nick: SINNER)
DANIEL R. SILVA(nick:Coaster)
 MARC(nick:SKA-P)
MOUZTRUO( jeje)
IGOR