martes, septiembre 29, 2015

Cuando me recuerdes. Perfecto Herrera Ramos.


Cuando me recuerdes

Cuando me recuerdes
búscame en el agua.


Todo lo que a tu espalda se refleje
seré yo sin contornos,
pues delante de tus pupilas
no hallarás más,
sino la imagen
de la misma presencia de mi, ausente.


























Desde una ventana. Abraham Ferreira Khalil




DESDE UNA VENTANA

Acecha el horizonte y los bramidos
del viento me sorprenden. Huele a tierra
y esta asechanza sin descanso cierra
la clave que empantana mis sentidos.

Ciénaga soy. De viajes detenidos
avisté el humo en la remota guerra.
No es el morir lo que al amor entierra,
es el amor panteón de fallecidos

en cuya cripta, oscuras y apiladas,
las calaveras, cálices perennes,
rediviven eróticos hedores.

Hedores del amor. Encrucijadas
hundidas bajo lápidas solemnes
en el pantano infiel de tus amores.

© Abraham Ferreira Khalil

lunes, septiembre 21, 2015

El tren. De Madrid a Almería.

ABRAHAM FERREIRA KHALIL
EL TREN. ABRAHAM FERREIRA KHALIL


EL TREN 
(De Madrid a Almería)

Metálico vampiro en cuyas alas
transportas las enseñas de un mensaje
y lo elevas en fiel peregrinaje
al palomar del corazón que escalas,

tu aviso, ramillete de memoria,
es el pecado que otorgó al paisaje
carta de inmensidad. En tu bagaje
lo pasado no es fábula ni historia.

La horizontalidad de tu artificio
en el raíl del tiempo ha abandonado
la tétrica humareda del pasado.

Y aún bombea tu sangre en ese indicio,
elixir de perenne arqueología.
¡Oh, férrea e irreverente alegoría!


© Abraham Ferreira Khalil

domingo, septiembre 20, 2015

Canción a una muchacha muerta. Vicente Aleixandre



Canción a una muchacha muerta

Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber por qué ahora eres un agua,
esas orillas frescas donde unos pies desnudos
se bañan con espuma.

Dime por qué sobre tu pelo suelto,
sobre tu dulce hierba acariciada,
cae, resbala, acaricia, se va
un sol ardiente o reposado que te toca
como un viento que lleva sólo un pájaro o mano.

Dime por qué tu corazón como una selva diminuta
espera bajo tierra los imposibles pájaros,
esa canción total que por encima de los ojos
hacen los sueños cuando pasan sin ruido.

Oh tú, canción que a un cuerpo muerto o vivo,
que a un ser hermoso que bajo el suelo duerme,
cantas color de piedra, color de beso o labio,
cantas como si el nácar durmiera o respirara.

Esa cintura, ese débil volumen de un pecho triste,
ese rizo voluble que ignora el viento,
esos ojos por donde sólo boga el silencio,
esos dientes que son de marfil resguardado,
ese aire que no mueve unas hojas no verdes.

¡Oh tú, cielo riente que pasas como nube;
oh pájaro feliz que sobre un hombro ríes;
fuente que, chorro fresco, te enredas con la luna;
césped blando que pisan unos pies adorados!

Valparaíso, el secreto del Sacromonte. José Antonio Santano





VALPARAÍSO, EL SECRETO DEL SACROMONTE







             La narrativa andaluza está de nuevo de enhorabuena, un autor y una novela que no dejará indiferente a quien tenga la oportunidad de acercarse a ambos. Fernando de Villena es un autor de reconocido prestigio, con una obra extensa y sólida tanto en narrativa, como en poesía. Valparaíso. El secreto del Sacromonte, es el título de esta novela que desde sus primeras páginas atrapa al lector y no le deja escapar hasta concluir su lectura. Un secreto se esconde en la abadía granadina del Sacromonte, del cual solo es conocedor su abad. Multitud de documentos serán necesarios para urdir este entramado narrativo que solo la experiencia y el oficio de su autor nos llevarán por sus páginas, deslumbradoras de la historia de la humanidad desde el año 70 a C. hasta nuestros días. Personajes reales y ficticios se dan cita en esta novela que ahonda en el conocimiento de las diferentes etapas históricas que se exponen o desarrollan a lo largo de sus 250 páginas. La novela cuenta con diez partes (curiosa similitud con los Diez Mandamientos): El archivo de las cuatro llaves (1969), Jerusalén, Epítome de la Chronica Caesaraugustana, Historia de Rodrigo, el último rey de los Godos, conforme a las crónicas antiguas y muy verdaderas, de Pedro del Corral, de Abulcàcim Tari Abentarique y de otros autores no menos digno de crédito, El preceptor del rey, El emplazamiento de la arqueta, Más sobre el archivo de las cuatro llaves (2010), El nuevo abad, Planes secretos y Despedida.


En cada una estas partes el narrador omnisciente nos va descubriendo alguna parte del todo, dejándonos en la interrogante que revolotea una vez y otra sin saber a ciencia cierta hasta donde quiere ir a parar con su baile de citas con la historia de España. Fernando de Villena no solo nos propone ese viaje histórico, sino otro más reconfortante al centro mismo del lenguaje, con la riqueza léxica que caracteriza a y la acertada ambientación y etopeya de la figura principal, del protagonista de esta narración, el cardenal Juan Martínez Silíceo, sin que esto signifique menosprecio alguno para el resto de personajes novelados. Fernando de Villena ha construido una novela coherente, amena, rica en la forma y el fondo, con la que se abordan algunos momentos de la historia de España necesarios para comprender mejor nuestro pasado, donde la aventura y el guiño a otros escritores actuales (“maestro de Dialéctica, Ricardo Bellveser”) en la trama, procuran al lector esa sensación de agrado, de serena placidez mientras aborda cada una de las páginas de esta novela que consolida a su autor, Fernando de Villena, como una de los escritores andaluces más fecundos y seguros de la narrativa española actual. Y así, en esta obra universaliza, también y una vez más, la ciudad de Granada, a la que tanto debe y ama. El mágico y misterioso Sacromonte es el lugar elegido, el inicio de este viaje que nos devuelve a la luz y esplendor de la narrativa andaluza de hoy. Su artífice, Fernando de Villena.


En cada una estas partes el narrador omnisciente nos va descubriendo alguna parte del todo, dejándonos en la interrogante que revolotea una vez y otra sin saber a ciencia cierta hasta donde quiere ir a parar con su baile de citas con la historia de España. Fernando de Villena no solo nos propone ese viaje histórico, sino otro más reconfortante al centro mismo del lenguaje, con la riqueza léxica que caracteriza a y la acertada ambientación y etopeya de la figura principal, del protagonista de esta narración, el cardenal Juan Martínez Silíceo, sin que esto signifique menosprecio alguno para el resto de personajes novelados. Fernando de Villena ha construido una novela coherente, amena, rica en la forma y el fondo, con la que se abordan algunos momentos de la historia de España necesarios para comprender mejor nuestro pasado, donde la aventura y el guiño a otros escritores actuales (“maestro de Dialéctica, Ricardo Bellveser”) en la trama, procuran al lector esa sensación de agrado, de serena placidez mientras aborda cada una de las páginas de esta novela que consolida a su autor, Fernando de Villena, como una de los escritores andaluces más fecundos y seguros de la narrativa española actual. Y así, en esta obra universaliza, también y una vez más, la ciudad de Granada, a la que tanto debe y ama. El mágico y misterioso Sacromonte es el lugar elegido, el inicio de este viaje que nos devuelve a la luz y esplendor de la narrativa andaluza de hoy. 

Su artífice, Fernando de Villena.

viernes, septiembre 18, 2015

Canción a una muchacha muerta. Vicente Aleixandre

POESÍAS COMPLETAS - VICENTE ALEIXANDRE


Canción a una muchacha muerta

Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber por qué ahora eres un agua,
esas orillas frescas donde unos pies desnudos
se bañan con espuma.

Dime por qué sobre tu pelo suelto,
sobre tu dulce hierba acariciada,
cae, resbala, acaricia, se va
un sol ardiente o reposado que te toca
como un viento que lleva sólo un pájaro o mano.

Dime por qué tu corazón como una selva diminuta
espera bajo tierra los imposibles pájaros,
esa canción total que por encima de los ojos
hacen los sueños cuando pasan sin ruido.

Oh tú, canción que a un cuerpo muerto o vivo,
que a un ser hermoso que bajo el suelo duerme,
cantas color de piedra, color de beso o labio,
cantas como si el nácar durmiera o respirara.

Esa cintura, ese débil volumen de un pecho triste,
ese rizo voluble que ignora el viento,
esos ojos por donde sólo boga el silencio,
esos dientes que son de marfil resguardado,
ese aire que no mueve unas hojas no verdes.

¡Oh tú, cielo riente que pasas como nube;
oh pájaro feliz que sobre un hombro ríes;
fuente que, chorro fresco, te enredas con la luna;
césped blando que pisan unos pies adorados!

Terraza Carmona. José Antonio Santano

Hace algún tiempo ya prometí a la familia Carmona (RestauranteTerraza Carmona-Vera) un poema. Hoy esa promesa se hace realidad con este que ahora copio con sumo gusto en mi biografía:
TERRAZA CARMONA
A Antonio Carmona, In Memoriam.
A Manola, su esposa, y al fruto de ambos, sus hijos.

Abre sus pétalos la luz, asciende al infinito
en vuelo de pacífica aurora
hacia levante en brasas y cenizas,
hacia la inmensidad de las pupilas
en arco iris trascendidas,
en aromas de sal y estíos
rondando noches de cine en la terraza,
cuando los sueños crecían bajo la luna
y las estrellas, allá en lo alto,
en las inalcanzables nubes,
en el silencio, en la lluvia
de espejos y luciérnagas,
en el latido metálico del grillo
y el sopor de las chicharras,
en los cañaverales
aledaños a este mar –Mare Nostrum-
sereno que nos abraza el alma
o nos abisma y es diamantina
primavera en sus ojos, los de Antonio
Carmona, el hombre y el amigo,
aquel que alegraba la vida con la suya
y que ahora aun sentimos corpórea
en la barra del bar, asido a una copa de vino
junto a los amigos de siempre, a los que quiso
y le quisieron, y en Manola son eco
de su voz cálida y afable
legada hoy en los hijos que sirven
de vigías o guardianes de una tradición
inextinguible por sólida y fraterna
en los fogones de Antonio y en sus guisos
magistrales, creativos, de orfebre culinario
sin fronteras,
y son ya leyenda,
mito.
Hasta ti,
en pétalos de luz abierta,
he navegado noches enteras,
en ti me hallo
abstraído en los silencios
de esta danza
de idas y venidas
a hornos y fogones,
a la espera gozosa
de ese instante mágico
inolvidable
que me devuelva,
en estallido
de misceláneos sabores,
la vida misma
como única ofrenda.
En ti,
infinita luz del día.
© JOSÉ ANTONIO SANTANO 17092015

martes, septiembre 15, 2015

Perfecto Herrera Ramos. Chernóbyl en la memoria.

Chernóbyl en la memoria

El campo de centeno era humo acre en la memoria
por donde el duende flavo de la hipóstasis
se encaramó a mis desengaños
paseando las dos manos entre las espigas
y acariciando el mundo.
Duele comprobar cuán lerdos podemos ser
adecentando las estatuas de los aleros
o exaltando la imagen sacrílega de la ciencia
Debiera el hombre no renunciar al misterio,
a desentrañar todo conocimiento.
Pero olvidar
que los ocultos y secretos enigmas
preservan toda vida,
necedad petulante sería
y holocausto indeleble para la especie y la misma existencia.
Chernóbil viene a mi memoria
- llaga invisible casi eterna en nuestro planeta -
para indicarnos púrpura señal de advertencia.
Duele ver a la madre Gea
sollozar y espantada ante sus hijos
jugueteando, malquistos, con los odres de la harina en flor,
ya hombres provectos y ya doctos,
que olvidan reforzar los estayes del esquife
y ofrecer toros negros a los dioses.
No solo la fusión de los átomos nos acecha;
otras son las celadas que amenazan
la sagrada existencia del planeta,
el perfecto equilibrio de lo bello.
Conviene no olvidar
el dolor de los daños colaterales;
que las abejas van desapareciendo;
que el cambio climático provoca cataclismos.
Prudencia equivaldrá a inteligencia,
a sueños de manzanas sacrosantas,
a aguas puras y aires trasparentes.
¿Qué mundo nos espera?
¿Alguien podrá respuesta dar a esta pregunta
si no oramos renunciando a ser dioses?


viernes, septiembre 11, 2015

La galla ciencia. Entrevista a José Antonio Santano


http://www.lagallaciencia.com/Entrevista a: José Antonio Santano  (Baena, 1957) 


José Antonio Santano es  Graduado Social por la Universidad de Granada, Técnico Superior en Relaciones Industriales por la de Alcalá de Henares y Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Almería. Es autor de varios libros, como Canción Popular en la Villa de Baena (Ed. Ayuntamiento Baena, 1986), Profecía de Otoño (Sevilla, 1994), Grafías de Pasión. Prosa y poesía sobre la Semana Santa de Baena (1998), Exilio en Caridemo (Ed. Inst. Estudios Almerienses, 1998), Íntima heredad (Ed. Endymion, Córdoba, 1998), La piedra escrita (Ed. Alhulia. Salobreña, 2000), Árbol de bendición. Antología literaria al olivo (Ed. Instituto de Estudios Almerienses y Ayuntamiento de Baena, 2001), Suerte de alquimia (Ed. Alhulia. Salobreña, 2003), Las edades de arcilla (Ed. Alhulia, Salobreña, 2005), La cortaera (artículos periodísticos 2001-2004, Córdoba, 2007), El Oro líquido (El aceite de oliva en la cultura) Antología literaria (Ed. La Oficina del Autor. Diputación de Jaén), Caleidoscopio (Prosa. Ed. Instituto de Estudios Almerienses, 2010) y Estación Sur (Ed. Alhulia,  2012).

Ha recibido varios premios a lo largo de su carrera. Ha dirigido y presentado programas de radio y televisión. Ha dirigido la Revista Literaria de carácter mensual “Cuadernos de Caridemo”, de Almería, y coordinado el Premio Andalucía de Poesía “Ayuntamiento de Fondón” (Almería). Ha dirigido la colección Palabras Mayores, de poesía, de la Editorial Alhulia (Granada). Su poesía ha sido traducida al italiano por Emilio Coco: Quella strana quiete y Il vollo degli anni (Antología poetica personale), así como algunos textos al inglés y francés.



¿De qué le salva la poesía?
-De la estulticia humana

¿Un verso para repetirse siempre?
-“Solo el hombre es el centro de la vida

¿Qué libro debe estar en todas las bibliotecas?
-No podría indicar uno solo, es complicado elegir uno solo.

Amor, muerte, tiempo, vida…, ¿cuál es el gran tema?
-El amor.

¿Qué verso de otro querría haber escrito?
-No sé, tal vez: ¿Qué me vas a doler, muerte?, de JRJ

¿Escribir, leer o vivir?
-Vivir para leer y escribir.

¿Dónde están las musas?
-En algún mágico y misterioso lugar desconocido.

¿Qué no puede ser poesía?
-Lo que no nace de la emoción, la conmoción…

¿Cuál es el último poemario que ha leído?
-Últimos poemas. I 1959-1960-1961, de Nâzin Hikmet.

Si todos leyéramos versos, el mundo…
-Sería más poético

Tres autores para vencerlo todo.
-Machado, Cernuda y Pablo García Baena

¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?
-Cualquiera de ellos, escribir lo es todo. 

domingo, septiembre 06, 2015

Maldita Europa. José Antonio Santano.

Mi aportación a la futura antología "Poetas por Europa", que estoy preparando:

MALDITA EUROPA

Ahora, en brazos de la mar,
el cuerpo inerte
en su regazo de ola fuego
que abrasa las conciencias
y repite en alarido
la historia de esta Europa
vendida a la usura y los mercados,
insensible a la tragedia,
cementerio de cadáveres
aromados de sal y arena,
donde el Hombre no existe
y es solo bestia, salvaje animal
que todo lo aniquila,
avergonzado de serlo
este canto nutriente
del dolor que surge en silencioso
grito
y a sangre sabe,
a salobre agua,
a desierto y piedra devastada,
a muerte solo, a una muerte
tras otra, en oledadas.
¿Acaso nada significan estos
muertos, nos importan acaso
sus vidas en huida,
ese éxodo de un siglo tras otro
en los caminos
rememorando otro tiempo
de constantes genocidios?
¿Quiénes somos realmente,
quiénes son, en nombre de quien
se asesina, de qué religión,
de qué idea o pensamiento,
decidme?
Decidme, ¿a qué ley obedecen
los gobiernos, qué Europa es esta
que hurta la esperanza y muestra
el horror en los rostros hinchados
y cerúleos de sus hijos,
en los cuerpos mutilados?
Decidme, ¿por qué este cobarde
silencio, este callar de nuevo
que nos devuelve a la caverna,
a la tortura y los osarios
a las cámaras de gas,
al exterminio?
¿Para qué este viejo continente,
esta prostituida Europa,
sin voz y sin palabra,
babel cementerio,
sombra solo, hielo?
¿Dónde la Europa solidaria
y fraterna,
dónde la tierra de acogida,
de la unión y el futuro,
la Europa de los sueños?
¿No sentiste, Europa,
en propia carne la metralla,
el miedo en las pupilas,
las ciudades arrasadas
por las bombas, la muerte
hacinada en los vagones,
los campos en sangre helados
y sepulcral silencio?
¡Oh, tú, hija de Agénor y Telefasa
que impávida te muestras
ante el mundo en esta mala hora,
pues en ti sólo el desamparo existe,
la sórdida mentira
la usura y la ignominia!
Yo te maldigo, Europa,
maldita seas en nombre del decoro,
can de tres cabezas,
por injusta y avara,
por corrupta,
por añadir dolor al dolor humano,
por servirte de la muerte,
por hacer del oro estandarte,
único dios.
En la mar,
ahora, los inanimados cuerpos,
ahogados en rumor de olas
derramados en la orilla, tu orilla,
Europa.
En la mar, de nuevo
los vencidos,
los naufragios,
los cientos y miles de náufragos
de esta incorregible
y maldita Europa.
©José Antonio Santano