viernes, septiembre 18, 2015

Terraza Carmona. José Antonio Santano

Hace algún tiempo ya prometí a la familia Carmona (RestauranteTerraza Carmona-Vera) un poema. Hoy esa promesa se hace realidad con este que ahora copio con sumo gusto en mi biografía:
TERRAZA CARMONA
A Antonio Carmona, In Memoriam.
A Manola, su esposa, y al fruto de ambos, sus hijos.

Abre sus pétalos la luz, asciende al infinito
en vuelo de pacífica aurora
hacia levante en brasas y cenizas,
hacia la inmensidad de las pupilas
en arco iris trascendidas,
en aromas de sal y estíos
rondando noches de cine en la terraza,
cuando los sueños crecían bajo la luna
y las estrellas, allá en lo alto,
en las inalcanzables nubes,
en el silencio, en la lluvia
de espejos y luciérnagas,
en el latido metálico del grillo
y el sopor de las chicharras,
en los cañaverales
aledaños a este mar –Mare Nostrum-
sereno que nos abraza el alma
o nos abisma y es diamantina
primavera en sus ojos, los de Antonio
Carmona, el hombre y el amigo,
aquel que alegraba la vida con la suya
y que ahora aun sentimos corpórea
en la barra del bar, asido a una copa de vino
junto a los amigos de siempre, a los que quiso
y le quisieron, y en Manola son eco
de su voz cálida y afable
legada hoy en los hijos que sirven
de vigías o guardianes de una tradición
inextinguible por sólida y fraterna
en los fogones de Antonio y en sus guisos
magistrales, creativos, de orfebre culinario
sin fronteras,
y son ya leyenda,
mito.
Hasta ti,
en pétalos de luz abierta,
he navegado noches enteras,
en ti me hallo
abstraído en los silencios
de esta danza
de idas y venidas
a hornos y fogones,
a la espera gozosa
de ese instante mágico
inolvidable
que me devuelva,
en estallido
de misceláneos sabores,
la vida misma
como única ofrenda.
En ti,
infinita luz del día.
© JOSÉ ANTONIO SANTANO 17092015