viernes, enero 24, 2020

QUIJOTE QUE LIBERA A ROCINANTE

EL POETA DE LOS ANIMALES
ÁNGEL PADILLA   Poeta de los animales
Ilustración  de  JAVIER PORTALÉS





Reseña de "Mundo al revés: Origen" (Sportula),
 por Maribel Cerezuela

Mundo al revés: Origen, de Ángel Padilla, es un libro que, a un tiempo diríase que es una sucesión de relatos, o cuadros, de enorme intensidad dramática y, a la vez, es una historia con principio, trama y final que en ningún momento, palabra a palabra, te dejará indiferente.

ÁNGEL PADILLA
MUNDO AL REVÉS: ORIGEN de ÁNGEL PADILLA

Su autor escribe transmitiendo sentimientos limítrofes, unas veces terror, otras dicha mediante incluso cuadros de sinestesias, y a veces paseas a la luz deseada de la libertad, "El potro negro Paulus", que te lleva -te retrocede- con su historia particular a la historia particular de cada lector, donde aprendes a jugar con los animales, a quererlos, pero también a comértelos como algo aprendido en sociedad, hábito que asumes como normal (y que después de leer a Padilla uno se cuestiona; al ponerte en la piel de los animales que comemos nos preguntamos si nacimos en el sitio adecuado, en la época en que nos gustaría haber nacido; mismas dudas tiene la otra gran protagonista de la historia, la joven humana Carolina, que a través de conversar y recorrer la tierra distinta que habitan los animales, gobernándola, redescubre una nueva forma de ver el mundo).


La familia, los abuelos, el entorno social que nos va haciendo seres libres tomando decisiones, todo al final es un tipo de cultura, epocal. Y la cultura evoluciona. Independientemente de si "carne sí o no" -como planteamiento residual que queda, uno de tantos, de la lectura de la novela, "Mundo al revés: Origen" me ha llegado. El sentimiento no te abandona, Orgullo y pasión en 123 páginas de amor a la vida libre y a los animales.

No conozco al autor en persona, pero sí por noticias sobre él y escritos suyos en las redes, y siempre me ha causado escalofríos la forma tan humilde en que describe a su obra y a su misma figura. Y me interrogo de cómo un escritor tan bueno como Ángel se considera un "mero obrero de la palabra en combate". Parece un Quijote moderno. Sabedor de que lo van a desterrar, al dedicarse a un tema tan escabroso como el que toca, y lo que sobresale, para mí lo más importante, permítaseme la licencia al describirlo, pero es la pura verdad, es que escribe de puta madre. Ángel Padilla es un poeta y narrador innovador, sorprendentemente genial.

Su figura, su Obra, aumenta su interés queramos o no y a pesar de todo lo que se enfrenta con sus temáticas, porque la emergencia climática cada vez es un asunto a tener en cuenta y a trabajar con urgencia sobre él, asunto que señala Ángel, en sus múltiples entrevistas, como solucionable si detenemos el Holocausto animal (para el poeta, origen de todos los males). Mi hijo se ha hizo vegano a los 30, la juventud cada vez cree más en "la no carne".

Más allá de ese tema relevante, yo me fijo en el intelectual, en el escritor, y me encanta como fluyen las palabras en la novela. Iré a lo directo, cuando me enteré de la existencia del libro lo compré, lo leí y padecí y disfruté con emociones muy diversas. Me sentí transportada, impactada, pensando... Eso es lo que se le pide a un libro, al menos yo.